¡Ay!, nuestra Policía
Acabo de ver unas tragicómicas imágenes de televisión. El periodista que cubre los hechos de la madrugada en Caracol se fue a cubrir un nuevo incidente de un conductor ebrio que estrelló su vehículo contra un muro en Bogotá.
Los borrachos eran dos: el conductor y su acompañante, y estaban casi dormidos dentro del carro. Cuando llegó la Policía, no los obligaron a identificarse (nunca se supo quiénes eran los dos borrachos) y cautelosamente los agentes se guardaron armas, teléfonos y quién sabe que otras cosas de los borrachos dentro de sus bolsillos. La cámara lo muestra.
¿Será que más tarde nos cuentan la verdad de lo sucedido? Esperemos. Con seguridad nos hablarán otra vez de un par de manzanas podridas. Pero vamos, que de tanta manzana podrida deambulando por ahí con uniforme ya no queda ni con qué hacer un salpicón.
Policías involucrados en bandas que asaltan colegios y residencias. Policías involucrados en asesinatos. Agentes metidos en extorsiones y secuestros. Policías (comandante con grado de coronel), que descuartizan a su esposa o le disparan en un ataque de celos. Policías en las redes de seguridad de los 'narcos'. Y más policías diciendo que la 'Oficina de Evigado', famosa organización de sicarios al servicio de los 'narcos', no es más que un "mito". Policías que desaparecen a sus compañeras de rumba arrojándolas al río Medellín.
¿Cuántas docenas sumarán esas "manzanitas podridas"? ¿No será que ya es tiempo de que alguien le ponga el cascabel al gato? Desde la comandancia de la Policía Nacional la tarea es ardua. Pero alguien debe emprenderla desde el reconocimiento de que estos no son casos individuales, sino un serio problema institucional.







andate de aqui!!!!
saludos xenofobicos