Ayer, por casualidad, escuché en televisión a un sacerdote que había sido capellán de la penitenciaría, contar que en una cárcel le había tocado constatar que entre los reos había cuatro representantes de una misma familia: el abuelo, el padre, el hijo y el nieto, quien habiendo ingresado muy joven al penal -16 o 17 años-, ya era padre de una guagua de meses, hija de una madre adolescente. Uno podría preguntarse si esta familia -como las míticas familias trágicas- podría estar marcada por un sino fatal.
La respuesta es NO. No hay nada esotérico en su mísero destino. Y,
(Leer más)
Comentarios recientes
hace 1 hora 30 mins
hace 5 horas 21 mins
hace 15 horas 25 mins
hace 15 horas 59 mins
hace 18 horas 52 mins
hace 19 horas 19 mins
hace 22 horas 31 mins
hace 22 horas 40 mins
hace 23 horas 18 mins
hace 1 día