Y quise compartirlo con todos ustedes pues quien me lo dedicó se nota que conoce muy bien de mis aficiones.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un laplaciano tenía
dentro de mi corazón.
Y los dorados gradientes
iban fabricando en él
con las componentes viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que ardiente rotor fluía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
velocidad angular,
y rotor porque engendraba
un campo solenoidal.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que al "Santaló" lo tenía
debajo de mi colchón.
Muchas Gracias Poeta.
Me hiciste recordar a
(Leer más)




















Este sitio funciona sobre la