Esta vez lo que quiero es defender a Estados Unidos.
Víctimas del odio mundial, Estados Unidos prácticamente se ha transformado en sinónimo de Satán: planes malévolos, gobernantes maquiavélicos, egoísmos, frialdad, guerras por interés, y otra serie de males son atribuidos a éste país.
Atacar a los EEUU de esta forma es ponerse en el bando de una "intelligentsia" antiestadounidense, que en el fondo es antioccidental. De los intelectuales que condenan a EEUU porque es el único país que se toma en serio la libertad y los derechos humanos, y está dispuesto a sacrificar algo por ellos (sí, no me he vuelto loco... quién pone siempre el tema de África en las cumbres del G8 es EEUU, quien se mostró indignada por la decisión dictatorial de Chávez de cerrar RCTV fue Condolleza Rice, quienes no temen denunciar el salvajismo de la cultura islámica son los EEUU... Demuestra ésto el hecho de que en el año 73, cuando la OPEP cuadruplicó el precio del petróleo y se negó a venderlo a los que se mostraran a favor del Estado de Israel, EEUU estuvo dispuesto a ser embargado, mientras que la CEE corrió a firmar un acuerdo con los países islámicos, desdiciéndose del discurso sostenido por más de 15 años...) Es decir, atacar a EEUU es atacar un lugar donde existe a libertad y la igualdad, para defender a los supuestos países "víctimas" e "indefensos" pero en los que todos son esclavos (y no bajo el yugo de EEUU precisamente...).
Lo que transcribo ahora es un pasaje referido a Estados Unidos de "La Rabia y el Orgullo", para reflexionar:
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