Ayer, por casualidad, escuché en televisión a un sacerdote que había sido capellán de la penitenciaría, contar que en una cárcel le había tocado constatar que entre los reos había cuatro representantes de una misma familia: el abuelo, el padre, el hijo y el nieto, quien habiendo ingresado muy joven al penal -16 o 17 años-, ya era padre de una guagua de meses, hija de una madre adolescente. Uno podría preguntarse si esta familia -como las míticas familias trágicas- podría estar marcada por un sino fatal.
La respuesta es NO. No hay nada esotérico en su mísero destino. Y,
(Leer más)
Comentarios recientes
hace 3 horas 38 mins
hace 3 horas 48 mins
hace 4 horas 7 mins
hace 5 horas 50 mins
hace 9 horas 41 mins
hace 19 horas 46 mins
hace 20 horas 19 mins
hace 23 horas 13 mins
hace 23 horas 39 mins
hace 1 día