Zarela Pacheco

Caso Gaher

Kindle2.jpg  Ella pensaba que él la engañaba. Un día se metió en el entretecho de la casa y colocó su oído junto a la muralla para escuchar lo qué él hablaba por teléfono. Esperó largo rato. Arriba hacía un calor infernal. Escuchó como él deambulaba por la habitación, lo sintió sentarse en la cama, tomar el teléfono  y llamar a alguien.

 Su corazón comenzó a latir cada vez más. Los nervios y aquel pensamiento la hicieron perder los sentidos.

 En la noche todos notaron su desaparición, nadie sabía que había pasado con ella. Pasaron días. El dolor de sus hijos por la desaparición de ella lo rompía el corazón, entonces, a él se le ocurrió decir que lo habían llamado para extorsionarlo y  decidió deshacerse del fono celular que tenía ella. Así la policía buscaría con más interés.

 Un día, después de casi un mes y medio, él encontró el cadáver. Y en una ironía del destino a él lo culparon de su muerte.

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Salvador
dijo :

he ahí la causa de los celos enfermizos.....donde la estupidez se convierte en la reina de la conducta...

Una pena...sin lugar a dudas

Buen relato y buena descripción Zarela

29/09/2010 a las 7:14
frances cutdom
dijo :

mal me parece el relato.

 

 

saludos invisibles

29/09/2010 a las 15:47
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