Ley pareja no es dura
Estamos consientes que nadie puede estar por sobre la Ley, como también que cuando ésta se infringe, existen multas y sanciones.
Ahora, si basamos nuestro análisis, en un conocido libro, llamado "Del espíritu de las leyes" del autor, Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu, quien en parte de su análisis, trasciende aspectos culturales, de costumbres, sentido común y uso del criterio, permitiendo de esta forma, contrapesar necesidades y poderes, con el progreso de los pueblos y sin lesionar el espíritu de sus habitantes. Podemos extraer, un parámetro que oriente el accionar de las políticas de regulación y fiscalización, que actualmente deberían aplicar nuestras autoridades.
Vemos y sufrimos a diario, una fiscalización sesgada, que de modo coercitivo, ejerce su poder inquisidor, sobre el mediano emprendedor, quien, con sus escuálidos recursos, trata de surgir y generar aportes a la comunidad, mientras el aparato gubernamental junto a sus regentes y subcontratistas, operan libremente, sin esa espada de Damocles pendiendo sobre sus cabezas, como tampoco son agredidos por multas perversas que desmotivan y truncan el emprendimiento.
De muestra un botón, en la actualidad, nos encontramos cotidianamente al transitar por las calles y veredas de nuestra ciudad, con hoyos, desniveles y ausencias de pavimento. En resumen, un pésimo estado de las vías de transito peatonal y vehicular, que no condicen con lo que debería ser, de acuerdo a lo que pagamos en impuestos y patentes, para poder desplazarnos libremente, con seguridad y confianza y no sufrir accidentes.
Existen evidentes testimonios y pruebas que ratifican lo que digo, es cosa de pasear por los distintos sectores de nuestra ciudad, para comprobar el pésimo estado de las veredas, donde además, prolifera la instalación de postes de alumbrado y comunicación, que interrumpen nuestro libre y normal desplazamiento, obligándonos permanentemente a bajar a la calle y ni que decir si llevas un coche de guagua, arriesgando accidentes y además, no chocar con ellos, ahora, miremos un poco más arriba y se darán cuenta de los cientos de cables que cuelgan sobre nuestras cabezas y como olvidar la problemática que se genera cuando pasa un camión que corte alguno, ya que la demora en reparación es prolongada, debido a que tenemos que dirigir nuestros reclamos a los famosos números 600xxx, operados por grabadoras u operadoras que sólo nos dicen que ingresarán el reclamo, pero las soluciones, dependiendo del sector, a veces son muy demorosas y para que voy a entrar en más detalles, de algunos edificios de reciente construcción en la comuna, que aprovechando deslices legales y quizás que otras cosas, dejaron de lado algunas exigencias que debían cumplir.
Creo que ya es tiempo de exigir nuestros derechos y frenar el despotismo con el que se ha tratado a nuestra comunidad, no podemos permitir, que el ego exacerbado de algunos personajes públicos, avasallen a los habitantes de nuestra comuna.
No es un precio justo el que nos pagan por el voto, condicionándonos a aceptar unas limosnas de los abultados presupuestos que manejan, para así, seguir manteniendo a estos señores feudales en el poder.
Hoy respiramos nuevos aires, ya es tiempo de enfocarnos en la gente, algunos políticos nos tienen cansados y ya pasaron de moda, es nuestro deber producir los cambios, pero estos tienen que comenzar con nosotros, con nuestra mentalidad, ahí esta la clave del desarrollo sustentable.
Giuliano Papapietro C
Copiapó






