?Necesitamos que se incentive la exportación internacional?
Entrevista con Mónica Muñoz, gerente de mercadeo de Pizantex

Mónica Muñoz, gerente de mercadeo de Pizantex, nos contó a qué se debe la situación de crisis que afecta a todo el gremio textil, qué se puede hacer y cuáles son las claves del éxito en su empresa.
Por Juliana Muñoz
La moda mueve nuestra vida diaria. Así poco nos interesen las nuevas tendencias tenemos que vestirnos de una manera determinada para ir al trabajo, celebrar un matrimonio, ir a dormir, hacer deporte, o lo que sea.
En cada una de esas prendas, algo en lo que poco nos detenemos a pensar, hay una cadena productiva tan larga como ancha. Algodoneros, hilanderos, tejedores, distribuidores, confeccionistas, vendedores y, finalmente, nosotros, los consumidores finales.
Pizantex S.A., con 33 años de fundada, es la tercera empresa más importante de Colombia encargada de ese punto de la invisible cadena en la que los distribuidores hacen el enlace entre los tejedores y los confeccionistas. Aunque se mantiene estable, las cifras oficiales muestran que en el último año tuvo una baja en sus ventas del 4,3%. Esto no es algo que sólo afecte a Pizantex, la tendencia del mercado ha tenido ciertos comportamientos que ha afectado a otras empresas del sector y a nuestro propio bolsillo.
JM: ¿Cómo describe la situación actual de Pizantex?
MM: Aunque es estable por un inventario que nos respalda, estamos en un punto de cuidado, pues decrecimos en el 2009 y en este año el balance será muy parecido.
JM: ¿A qué le atribuye el decrecimiento?
MM: En general, hemos perdido participación en el mercado, pero ese es el reflejo de otros factores. Por ejemplo, que los mismos productos que nosotros ofrecemos les estén llegando a nuestros clientes (los confeccionistas) más cómodos. De hecho, esto se puede explicar en muchos casos por el contrabando, la subfacturación o por la fuerza que han tomado grupos internacionales en el país.
La crisis diplomática con Venezuela también nos afectó, pues también se cerró el mercado, haciendo que nuestros clientes perdieran participación en otras partes y tuvieran que comprarnos menos para salvaguardar su economía. La devaluación del dólar también está en esta lista de razones.
Otro problema que pocos queremos aceptar es la desunión del gremio textil. Uno ve, por ejemplo, a los cafeteros y tienen una asociación muy fuerte (Federación Nacional de Cafeteros) a través de la cual pueden aunar esfuerzos y hacerle frente a la crisis externa.
Por último, está la falta de credibilidad en nuestro sector por parte de los bancos, pues no nos están dando créditos, sienten que no tenemos garantías, o nos prestan a una altísima tasa de interés.
JM: Pero no todos deben ser factores externos…
MM: Claro que no. Nosotros también hemos fallado. Por ejemplo, tenemos problemas de inventario, pues algunos productos están obsoletos, no hay rotación.
También nos hace falta mayor organización en compras y debimos prever la baja del dólar teniendo más cuidado con la compra de importaciones.
JM: En este escenario ¿cuál es la perspectiva de su negocio?
MM: La situación seguirá difícil y el que no aprenda a tener un valor agregado o a ser creativo está perdido.
JM: entonces ¿qué están haciendo ustedes?
MM: Estamos haciendo una reestructuración organizacional, un cambio en el modelo gerencial.
JM: ¿Qué espera del Gobierno para que el escenario esté más a favor del sector textil?
MM: Tres cosas: más confianza en el sector, mejores oportunidades (como el crédito) y a poyo a la internacionalización de los productos. Sí, ojalá se dieran oportunidades de abrir otros mercados. Tal vez para eso se requieren políticas de apoyo que incentiven la exportación.
JM: ¿Cuál es su estrategia para alcanzar el éxito?
MM: Lo más importante es tener un producto de alto valor agregado en productos y servicios que nos diferencie de la competencia. Esto se logra con innovación, creatividad y saber qué se quiere.
JM: ¿Qué los ha favorecido en otras oportunidades? ¿Qué sabe que les funciona a crecer?
MM: Hemos creado una marca, tenemos nombre en el mercado, tienen confianza en nosotros. Además, creo que satisfacemos la necesidad constante del cliente por un producto distinto.
JM: Explíqueme un poco cómo afecta la estacionalidad a su negocio.
MM: Tenemos dos épocas muy buenas en las que crece la demanda. La primera es a finales de enero y comienzos de febrero, durante Colombiatex (la feria textil más importante del país). La segunda es entre agosto y septiembre, cuando los confeccionistas necesitan tela para suplir con la demanda de fin de año.






