No todas las familias son perfectas....
Enviado por Cecilia Domich el 03/04/2006 a las 23:19
Etiquetas: Cafe Atina Sociedad | Regiones Región Metropolitana
Distintos estilos de crianza
Cuando Papá y Mamá no están de acuerdo
Los permisos, el tipo de comida, el colegio, la religión, a qué hora tienen que dormir??? La lista suma y sigue. Los temas en que los padres deben ponerse de acuerdo para criar a sus hijos son diversos y cuando existen criterios distintos los roces pueden volverse constantes, perjudicando a la familia en su conjunto.
Cecilia Domich
Psicóloga
???A veces las diferencias por el estilo de crianza de los hijos pueden llevar a conflictos tales en la pareja, que si no hay un punto de equilibrio, terminan separándose???. Así de drástica es la afirmación de la psicóloga clínica Cecilia Domich respecto de este tema. Y es que en ocasiones, decisiones tan rutinarias como comprarle o no un helado a un hijo pueden transformarse en una gran discusión, si es que los padres no tienen claro algunas pautas para resolver sus diferencias en forma adecuada.
La especialista, docente de la Cátedra de Psicología Social y Familia en la Universidad Central, recalca que ???es imposible que no existan diferencias entre los papás. Es más, son sanas y naturales, porque uno no se casa con un clon, se casa con una persona distinta, que viene de otra familia, que ha tenido otras reglas. Pero sí es importante que se comuniquen y expliquen claramente las razones que los llevan a tomar ciertas decisiones???.
El peso de la historia
En algunas familias estas diferencias pueden ser menores y en otras mayores, ???puede ser en términos del tipo de comida, de la vida religiosa, hay familias en que uno de sus miembros es vegetariano y el otro no. Cualquiera sea el caso, siempre es importante apoyarse y buscar cuál es la razón que el otro papá tiene y enfriar el conflicto???. Esto implica no intentar resolver el problema justo en el momento en que se produce, porque lo normal es que en estas situaciones los ánimos estén exacerbados. Y menos hacerlo enfrente de los hijos.
???En el momento en que se produce el conflicto a veces es imposible razonar, pero cuando se han calmado los ánimos es importante decir que no es un tema de autoridad discutir con el marido, pero sí es importante que los hijos no los vean pelear, pues eso demuestra flaqueza de su parte???.
Las mayores o menores diferencias dependen también de la cantidad de años que los padres lleven criando y del propio estilo de formación que ellos tuvieron cuando niños. ???Puede ser que el padre haya tenido un sistema mucho más autoritario y la madre crea en otras cosas???, de modo que es muy posible que toda esa enseñanza y cultura familiar se vea reflejada en sus modos de educar, a veces hasta inconscientemente.
Asimismo, hay que considerar que en algunas familias la disciplina ya es de por sí un tema complejo, en especial cuando los hijos tienen problemas para acatar normas. ???Siempre se atribuye la responsabilidad a los padres, pero también hay niños que son más difíciles. Hay algunos a los que tú le dices una vez que no y entienden, en cambio a otros les repites diez veces lo mismo y no hacen caso???.
Otra situación que según esta profesional puede acentuar los conflictos entre los padres, aun cuando tengan sistemas similares de crianza, tiene que ver con un tema cultural; la mayor libertad que se da a los hijos, no siempre apropiada para su edad. ???La generación que hoy tiene alrededor de 40 años fue criada en un sistema muy autoritario, en que le teníamos terror a los papás. Pero hoy son los padres quienes le tienen miedo a los hijos y ellos se han transformado en pequeños tiranos. A veces, para que el niño no grite y se calme, terminan cediendo. Y esa concesión, yo creo que a la larga se cobra, porque la tarea que no hicieron en los primeros años del hijo (poner normas), finalmente la van tener que hacer a los 15 ó 20 años, con un psicólogo o un orientador???, dice. Por eso recalca que en la formación de los hijos la constancia es clave. El que los niños acaten reglas es una tarea muy difícil, porque pasa por los hábitos, la disciplina, pero se va logrando de a poco, sostiene.
???Los papás, por agotamiento o por estrés han delegado el poder a los hijos, son ellos los que mandan lo que se come y lo que no, lo que se ve y lo que no. Eso ha distorsionado mucho la disciplina. Los papás tienen pánico de sentirse autoritarios y terminan delegando algo para lo cual los hijos no están preparados???.
A pesar de todas estas condiciones que pueden jugar en contra, siempre se puede y se debe llegar a un acuerdo. ???Es muy negativo tener padres desunidos en la crianza, porque los niños necesitan un sistema parental que los enfrente en común???, advierte.
Un problema de familia
El peligro de estas diferencias radica principalmente en dos aspectos. En primer lugar, la relación de la pareja se deteriora y en segundo, no menos importante, para los hijos es muy estresante y ambiguo estar recibiendo órdenes contrarias.
???Quizás un adulto que está frente a dos jefes, uno que es muy estricto y el otro que es muy relajado, sabe reconocer que son distintos, pero un niño no tiene la capacidad mental de estructurar y decir: ???lo que pasa es que mi mamá fue criada en un sistema distinto al de mi papá, la verdad es que ellos se quieren, pero tienen esta diferencias???. No, al niño le queda el caos en la cabeza y no logra integrar si hacerle caso a uno o al otro. A veces le hace caso al que más le conviene, a veces a ninguno, hace lo que quiere y otras veces no entiende nada. Es decir, termina haciendo lo que él cree que es mejor, lo que entendió de lo que le dijeron???.
Así es como estas diferencias de criterio son claramente percibidas por los hijos y pueden comenzar a manipular las situaciones, asegura esta especialista. Por eso es fundamental que, en primer lugar, la pareja se siente a conversar y precisar algunos temas, que son básicos para una buena convivencia.
Por ejemplo, especificar cuánto es para cada uno ???ver poca televisión???. Quizás para uno de ellos es ver sólo un programa de dibujos animados y para el otro esta expresión significa dos horas al día. Lo mismo sucede con los permisos. ¿Qué significa pedirle al hijo que llegue temprano? ¿A las 9 de la noche o a la una de la madrugada? Estos conceptos tienen que ser claramente entendidos por ambos padres, para evitar que se transformen en tema de discusión.
???Ahí es importante que lo conversen, que piensen que no es un problema sólo de ellos, porque están modelando, educando a un hijo, y entre estas dos posiciones es importante que llegar a un punto intermedio???. Asimismo, hay que analizar las propias conductas. ¿Estaré siendo muy rígido? ¿Cuál es la razón que hay detrás de esta norma? ¿Qué tan importante es que nuestro hijo acate lo que yo le digo? Son algunas preguntas que pueden ayudar en este sentido.
???Uno podría jerarquizar los diez problemas más comunes por los que los padres se pelean; el dinero, la comida, los permisos, los hábitos, entre otros. En ocasiones no se tiene tiempo para discutir los detalles, por eso hay que aprender a jerarquizar lo que es un problema relevante de aquello que no lo es, discutir normas generales y no pelearse por tonteras???.
Normas flexibles
Al mismo tiempo, hay que aprender a adecuarse a las situaciones y flexibilizar las normas cuando sea necesario. ???Algunos papás son rígidos en pensar que existe la familia ideal, aquella que nunca se sale de la regla, pero a veces hay que relajarse. Una familia sana es flexible, tiene reglas que en términos generales se cumplen, pero que obviamente son flexibles. Si los niños tienen que acostarse a las ocho, pero un día llegó una abuela de Concepción o el papá, que viene de un viaje, sí es posible hacer una excepción???, señala.
Si las diferencias de opinión son muy grandes es aconsejable buscar la mediación de una tercera persona, que pueda dar una visión más objetiva. También es útil una orientación profesional o acudir a un taller para padres. ???A veces uno no ve el conflicto, por eso es importante conversar con otros papás. Puede que los padres se den cuenta que lo están haciendo mal, pero tienen recursos o herramientas para salvar esa situación???.
???Uno tiene que discutir criterios generales. Si efectivamente crees que tu hijo está comiendo demasiados helados, si está siendo muy agresivo en el colegio, muy mentiroso, entonces sí es importante poner límites. Pero también hay que darle cierta libertad al otro papá, tampoco puedes andarlo mandando en todo, con una lista de instrucciones. A veces -y esto, en especial las mujeres- somos muy controladores. Entonces pasa que los hijos se dan cuenta y le dicen al papá más flexible ???no le digamos a la mamá que hicimos tal cosa??? y eso también es perjudicial???, sostiene. Aquel que cede generalmente se transforma en cómplice y amigo de los hijos. ???Pero las pataletas después pueden ser muy grandes???, acota
Junto con estas recomendaciones, Cecilia Domich recuerda que los padres deben comprometerse permanentemente con la educación de sus hijos, admitir que es un aprendizaje mutuo y constante, al mismo tiempo que reconocer cuando se ha cometido un error. En tanto, el padre más estricto también debe aprender a reconocer cuándo una norma es exagerada, no tiene un objetivo claro o si realmente vale la pena discutir con la pareja o los hijos por algo sin real importancia.
Texto : Mariel Jara M Periodista
Revista Padres Ok
Cecilia DomichPsicologa
www.atencionpsicologica.cl
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