Desde hace más de 15 años me visto de determinada manera: poleras negras de grupos de black metal, jeans negros, bototos negros de punta de fierro (en invierno) o zapatillas negras de lona (en verano), me afeito la cabeza, uso aros y tengo muchos tatuajes en mis brazos y espalda.
Por lo anterior en muchas oportunidades me han parado las policias, me han gritado satánico, las señoras y señores de buena educación me han discriminado, algunos colegas me dicen que yo estoy loco, en fin básicamente me han echo sentir que soy un bicho raro.
Ahora bien, como es posible que nadie sea capaz de tolerar al otro como es, creen que porque me visto de otra manera y me veo de otra manera soy sátanico.
Esto tiene que ver con varias cosas; una de ellas es la ignorancia, no soy sátanico, ya que para ser sátanico tendría que creer en el dios de los cristianos, cosa que no creo.
El creer o no es una cosa personal, yo no creo en ese dios como hay gente que no cree en los político y otros sí, la pregunta sería,¿quien está equivocado?, los que creen o los que no.
Llevo una vida tranquila, no bebo alcohol, no consumo drogas, no hago mal a nadie, ayudo a quien puedo y trato de ser lo más honesto que puedo.
La diferencia radica en que no lo ando pregonando en las esquinas, ni en las iglesias, ni en los diarios; soy un tipo normal, soy un buen padre, creo que un buen marido, un buen profesional, un buen trabajador.
Nadie es capaz de darse el trabajo de ver más alla de mi facha, si mal no recuerdo el cura Tato llevaba sotana, Pinochet se vestía de terno o de general, algunos pedófilos de terno Armani y así varios otros, nunca nadie los juzgo por su apariencia.
Sin embargo a mí me descriminan por como me visto, evidentemente no solo a mí,a muchos más.
La palabra clave, señores y señoras es TOLERANCIA, tolerar lo diferente, la diversidad, lo extraño, lo raro.
Por lo demás mis hijas, mi mujer, mis compañeros de trabajo, mis pacientes, mis vecinos, mis compañeros de estudio, pueden dar fe de que no soy un mal tipo.



















Jeg...
Comprendo de qué hablas; como se ve, se suele juzgar a las personas, aún sin tratarlas se les pone gigantes e invisibles etiquetas sobre la frente o en las espaldas; debes comprender Jeg, que vivimos en tiempos muy difíciles, donde ya no es tan posible como antes el confiar, es más, muchos ya ni confian.
Me gusta dar entrada a la diversidad en las personas con las que me relaciono diariamente, incluso con quienes casi nunca veo; conozco de todo tipo de personas siempre y cuando sean personas buenas, la maldad no es un tatauje, ni un arete en las cejas, o uno en el ombligo; la maldad es terrible, hiere, mata, se ensaña con las personas buenas; hay como mencionas por ahí, personas muy cuidadosas en sus maneras de vestir, las ves y crees que son buenas personas; pero luego las tratas y te das cuenta de que muchas de ellas son falsantes, hipócritas, incluso depravados hay decenas.
No tengo nada en contra del cómo se visten o se dejan de vestir los demás; lo importante es que sean personas buenas, que busquen hacer el bien y dar lo mejor de sí a los demás.
Debo compartir que hace algunos años sufrí un asalto, fue una persona vestida de negro, con aretes en la nariz, un tatuaje en el cuello y una mirada pesada, llena de ira; es difícil confiar Jeg porque por uno suelen llevarla todos; creo por lo que expresas que eres buena persona (buen tipo), sólo dá tiempo a los que no te conocen de que te conozcan; muchas veces he dicho que el mundo está en decadencia, no podemos esperar mucho pero podemos ir marcando la diferencia en el camino.
Admirables son todas las personas que se atreven a ser ellas mismas, que se visten como quieren, hablan como quieren, se rien como quieren y detestan las máscaras; eso es aplausible Jeg, sobretodo en estos tiempos en los que todo es artificial.
No desesperes si no todas las personas te aceptan, ábreles tu corazón para que te conozcan, y sé paciente, a veces o mejor dicho, son procesos que tardan mucho tiempo.
Sé feliz, sé tú mismo y siempre da tu amor y lo mejor de tí; al final por eso te recordarán las personas.
Jana.