Un tema recurrente estos últimos meses ha sido la muerte de varias modelos que padecían de Anorexia Nerviosa, poniendo en el tapete las consecuencias de este problema.
En España, según el Dr. Gonzalo Morandé, experto chileno avecindado en Madrid, la situación es preocupante, ya que los estudios de prevalencia en la capital en 2003 mostraban que el 18% de los adolescentes tenían algún trastorno de la conducta alimentaria. “Este es un problema sanitario relevante”, es lo que ha insistido. Así lo prueban las más de 40 unidades de Trastornos Alimentarios en ese país. La Tercera publica en 2007 las conclusiones de un informe del Servicio Público que muestra que las atenciones en estos trastornos en Chile se han duplicado en el último año. Para meditarlo…¿Qué se nos viene?... Elegí hablar del tema ya que una de mis actividades profesionales es la coordinación del equipo de psicoterapia de la “Unidad de Desórdenes Alimentarios y de Percepción Corporal” del Instituto Psiquiátrico, y hemos visto cómo se han desbordado nuestras expectativas anuales. Esperábamos 6 ingresos y hoy atendemos a más de 20. Ya no existen fronteras socioeconómicas, pues ya se declara como un problema transversal.
¿Cuán normal nos parece que una adolescente quiera bajar de peso para esta época veraniega? Es tremendamente común, pero no hay que alarmarse. Existen varias maneras de identificar el problema, pero de ninguna manera es evidente. Bueno, ¿qué hacemos si vemos a nuestra hija más delgada de lo normal? Primero, y por sobre todas las cosas, preguntarle. ¿Qué cosas pregunto, si casi nunca me habla? Complejo y simple: ¿Cómo estás? Te veo muy delgada…¿te pasa algo?, ¿puedo ayudarte en algo?, o simplemente decirle: hija, me preocupas. La Anorexia Nerviosa (AN) tiene una forma de presentación compleja, ya que este “síntoma”, la búsqueda de la delgadez mórbida, es algo muy deseado por ella. Tan deseado que estará pensando en ello durante gran parte del día, todos los días, por muchos años. Todo aquel que le transmita que “debe comer”, podrá ser visto como un enemigo. He visto muchos padres que llegan muy culposos, pues no identificaron el problema precozmente…o diciendo que ellos de alguna manera le han provocado este problema. Yo les digo que deben tener en cuenta que ellas intentan mantenerlo en secreto, que no siempre es evidente, pero desde hoy, son responsables de “verla”. Los padres son esenciales en el tratamiento.
La segunda acción es averiguar cómo ha sido este descenso de peso, es decir, construir una anamnesis con su hija. Si ha bajado de 60 kg. a 48 kg. en 2 meses estamos hablando de una pérdida de más del 10% de su peso mensual. Muchos papers relacionados identifican este descenso como peligroso o anormal. Si ocurre algo así, es necesario recurrir a un Nutriólogo o a un nutricionista con experiencia en el tema (*). Un indicador diferencial, que puede mostrarnos que efectivamente estamos ante un Trastorno, es la distorsión de la imagen corporal, la de su propio cuerpo. Esta distorsión es simplemente que ellas se ven gordas al espejo, aún cuando ante nuestros ojos están peligrosamente delgadas. Hay que tener mucha precaución en esto. Muchas chicas que están a dieta, pero claramente son subclínicas, se ven a sí mismas gordas, se tocan los rollos y exclaman que quieren sacárselos. Si uno como padre ve que no hay rollo que eliminar, y ellas insisten que es un rollo y no sólo piel, debemos hacer el paso siguiente. Decir: ¿de qué ancho es tu cintura?, solicitándole que lo muestre con sus manos, pero a 50 cm. frente a su abdomen. Todo padre podría identificar la discrepancia.
Algunas adolescentes con AN no sólo van a restringir sus comidas, sino que para evitar que los padres les insistan en comer, almorzarán o cenarán con todo el mundo y luego vomitarán. Ese es el cuarto punto a indagar: que hace en el baño después de comer. Aunque suene tremendamente intrusivo, e incluso persecutorio, es preferible eso a enfrentar una AN con años de evolución (años desde el inicio de la conducta), pues se constituiría como un trastorno de incierto pronóstico. El paso siguiente no es tan obvio como pareciera: Solicitar un tratamiento profesional, ojalá en un equipo multidisciplinario. Las guias clínicas de la Asociación de Psiquiatría de América (APA) de 2006 sugieren que los tratamientos de estos trastornos sean llevados a cabo por un equipo de psiquiatras, psicólogos, nutriólogos, nutricionistas y otros profesionales afines, ya que es un problema de alta complejidad. Son muchos los papers que muestran evidencias empíricas de los fracasos en tratamientos con un solo profesional. Existen muchas razones clínicas para esta sugerencia, pero la mía en particular es que hay que trabajar con la familia, con la chica en el desarrollo de su identidad, y con todos los aspectos biológicos que implican este problema (Trastornos afectivos, de personalidad, endocrinos, etc.) El tratamiento farmacológico es esencial. Muchos autores concuerdan que la etiopatogenia de este trastorno es multifactorial.
Quisiera para finalizar comentar que también he escuchado a muchas adolescentes decir lo culpables que se sienten al provocarles tantos problemas y dolor a sus padres, pues los quieren mucho. No hay que confundir este profundo deseo de adelgazar, la voluntad férrea que colocan en este objetivo, con que lo hacen para hacer daño. Yo les digo, basándome en White y Epston: Al parecer es como si alguien te hubiese convencido que ser delgada te va a dar toda la felicidad y cariño que buscas…y pareciera que nadie lo entiende ¿No habrá otra manera de buscar lo que quieres? Ellas no quieren provocar dolor, es como si tan sólo quisieran dejar de sentirlo.
Ojalá esto sirva de ayuda…
(*) Parte de este breve material fue organizado y estructurado bajo mi tutela por los alumnos del taller clínico avanzado de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. A ellos el agradecimiento de todo el esfuerzo del semestre.
Algunas Referencias Bibliográficas Morandé, G. et. Al. (2006) trastornos del comportamiento alimentario: Anorexia y Bulimia, Insalud Editores, http://www.ctv.es/diagnostico/diagnostico/Anorexia%20y%20bulimia.htm (4 de Enero de 2007)
Lenoir, M. ; Silber, T. (2006) Anorexia nerviosa en niños y adolescentes (Parte 1), Criterios diagnósticos, historia, epidemiología, etiología, fisiopatología, morbilidad y mortalidad, Archivos Argentinos de Pediatría, Vol. 104 Nº3:253- 260 Correa, María Loreto, Zubarew, Tamara, Silva, Patricia, Romero, María Inés (2006) Prevalencia de riesgo de trastornos alimentarios en adolescentes mujeres escolares de la Región Metropolitana, Revista chilena de pediatría. v.77 Nº2, Santiago.
Lambruschini, N. y Leis, R. (2002) Trastornos de la conducta alimentaria, en: Delgado Rubio, Alfonso (Coordinador general) (2002) PROTOCOLOS DIAGNÓSTICOS Y TERAPÉUTICOS DE GASTROENTEROLOGÍA, HEPATOLOGÍA Y NUTRICIÓN EN PEDIATRÍA, Asociación Española de Pediatria, Madrid España Polivy, Janet (2002). Causes of eating disorders, http://www.findarticles.com, (18 Dic. 2002)
NICE (2004) Eating Disorders: Core Interventions in the Treatment and Management of Anorexia Nervosa, Bulimia Nervosa and Related Eating Disorders. London: National Institute of Clinical Excellence. Gismero González, E. y Godoy Delard, M.A. (2005). Una aproximación constructivista a la anorexia nerviosa: ¿tienen sentido los síntomas?, Revista de Psicoterapia, Vol. XV, Nº 58/59, pp. 5-31.
Eisler, I. (2005) The empirical and theoretical base of family therapy and multiple family day therapy for adolescent anorexia nervosa, en Journal of Family Therapy Nº 27: 104–131
Joel Yager, M.D. and others (2006), PRACTICE GUIDELINE FOR THE Treatment of Patients With Eating Disorders Third Edition, available in the Psychiatric Practice section of the APA web site at www.psych.org.
Invito a los atinadores a comentar sobre anorexia nerviosa
saludos a todos
la verdad es que es muy nuevo este tema como tratamiento coordinado en el sistema público...ha sido una gran experiencia.
Estamos atendiendo casos en varones, y es mucho más de lo que esperábamos. En hombres es más complejo aún, ya que no se espera; es 20-10 mujeres por 1 hombre. La AN masculina se describe también como el deseo de esculpir su cuerpo con musculatura (no es sólo adelgazar). A este tipo de trastorno de la conducta alimentaria se le llama vigorexia, la adicción al gimnasio, le dicen algunos.
El perfil de personalidad no es claro...no se repite en todos los casos, y cada cual es distinto en cuanto a cómo explican su problema. No hay temas "tipo", pero sí tienen algo en común: la búsqueda de una identidad. Se habla que el gran problema de esta identidad es una baja autoestima, y una pobre valoración de la imagen corporal. En los términos del eneagrama, he atendido a varias 4, una 6, una 9 y dos 2. Verás que puede ser cualquier estilo de personalidad, pero en mi experiencia personal, es más común en aquellas personalidades donde la inseguridad afectiva es el tema.
Gracias por comentar!!!
Abrazos
Es difícil leer un articulo sobre Anorexia tan claro, sin juicios y que además proporcione un guía de preguntas y pasos a seguir para los padres.
Creo que por (de)formación profesional también siento que la familia es indispensable en el tratamiento, incluso porque lo que he visto es que siguen un padrón muy similar en los casos de AN. Hay un primer momento de negación de la enfermedad donde la delgadez y el comportamiento de la hija(o) tampoco es evidente y luego un proceso de culpas. También me parece que al incluir la familia, y otra vez asumiendo una premisa, se posibilita la construcción de un trabajo en el sistema familiar donde los padrones facilitadores de la anorexia (esa palabra griega como decía Minuchin) no se sigan dando.
Te felicito por convidar a los padres a preguntar, a investigar y a mirar a sus hijas(os) siempre. A no sentirse invasores frente a una duda que implica en la salud física y mental y principalmente a aprender a diferenciar entre opinión, pregunta e imposición.
Comprender quela AN es un trastorno y no una moda pasajera que un adolescente “decidió” empezar a usar es una reflexión que es necesaria tanto para los padres como para el propio adolescente que la sufre.
Preguntar y pedir ayuda, son las reflexiones con las que me quedo de tu excelente articulo.
Un abrazo
Catalina
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La defensa sin cuestionamientos de una hipótesis es incompatible con la libertad de conversar.
Muchos profesionales encuadran esta conducta como una elección, pero no es tan simple. Llegar a sentir que tu vida se te va en un kilo más o de menos (algunas me han dicho que si suben se matan), es francamente terrible para ellas y para quienes participamos en su tratamiento. Hay un sufrir, y tenemos que aprender a escuchar ese sufrir.
Para mi la familia es esencial por que son ellos los que finalmente podrán salvarla de esta encrucijada vital, no los profesionales. Nosotros facilitamos el cambio, más no somos la solución. Los que deben estar motivados y decididos a hacer cualquier cosa por sus hijas son los padres. Más allá de la explicación teórica, Minuchin, Selvini Palazzoli, Nardone, etc. lo que importa es que ellos le muestren a su hija que están con ella, que le van a enseñar a comer normalmente de nuevo, y que la acompañarán en el proceso que viene (y NO que la vencerán, le ganarán, en su deseo de adelgazar). Creo que no es importante en este post tratar de dilucidar que será lo que pasa en la familia, lo que importa es apostar a que será capaz de hacer esta familia en estas circunstancias.
Como siempre, gracias por tu comentario!!
Abrazos
No es una opción, es una calle que ellas toman sin saber que es sin salida...
Los padres son fundamentales a la hora de generar alternativas de identidad. Y no digo que sean responsables de ello, sino que ante la realidad que la familia es fundacional en nuestro desarrollo, son los que abren la puerta en las distintas maneras de "ser" en el mundo. Y este ser en el mundo parte de ciertas "certezas afectivas", como es, "te quiero como eres".
besos y gracias por la aclaración
... ¿ Hay alguna relación o paralelo entre este trastorno de alimentación , con el trastorno opuesto ?...osea comer de tal manera que este aumento de peso signifique un alejamiento de los afectos y un aislamiento sistemático de las personas de alrededor, como una forma de " castigarse " ( de alguna manera o como síntoma de alguna otra afección psicológica )
Que apasionante tema Antonio...!!!
gracias
Gracias por tus preguntas...
Algunos plantean que los desórdenes alimentarios están en un contínuo, desde la obesidad hasta la anorexia. Pero, que exista un alejamiento de los afectos no tiene que ver con el comer, sino con la actitud que ellas toman con la comida, cuanto tiempo ocupan en esta preocupación y cómo ven al resto en cuanto a su conducta.
Yo muchas veces imploro que no se expliquen estos problemas como un autocastigo. Es riesgoso crear una explicación donde uno busca el dolor...nadie lo quiere, es sólo que no conoce otras alternativas de "ser". Las afecciones psicológicas para mi tienen que ver con entrampes vitales, no con trastornos intrínsecos. No sufrimos por que queremos sufrir, es que no sabemos como vivir de otra manera, y de esta manera el sufrir es sólo transitorio.
Un gran abrazo
Toño
Recuerda que nosotros como psicólogos tenemos una gran responsabilidad de construir REALIDAD con nuestros pacientes, quienes confían en nosotros.
Que bonito lo que reflexionabas con tu paciente...que logro para tu paciente hacer esa distinción. Un evento puede tener mil significados, pero para nosotros puede ser uno solo (y eso define quienes somos)...
Ya, me volé con la epistemología...besos desde el sur
Toño
Al fomentar una determinada creencia en nuestros pacientes estamos contribuyendo a su construcción de "realidades", fuera de estar participando en la configuración de la Weltanschaung. Besitos a mis sobrinas, Ale
La anorexia en general es vista como un problema de niñas tontas que se preocupan demasiado de su apariencia y poco de cosas que en realidad son importantes, no se le considera una enfermedad si no una trivialidad y en general las jóvenes que la padecen son tremendamente enjuiciadas.
Me asusta además la distancia entre los conceptos de belleza y los conceptos de valor personal, identidad, autetincidad, individualidad, auto imagen ¿Que patrones entregamos a las más jovencitas?, ¿Que es lo que se percibe como "Lindo"? ¿Y porqué? ahora...¿Que podemos hacer?
Muchas gracias por poner en tapete este interesante y necesario tema.
Saludos
lo que dices...¿qué identidad le damos a nuestras hijas?
Algunos autores plantean que la anorexia nerviosa es la nueva "histeria", o como dicen, la nueva forma de mostrar el desencanto acerca de la femeneidad, históricamente definida por los hombres. No es coincidencia que el 95% de las mujeres tienen este trastorno, en comparación con los hombres. Existen revisiones históricas acerca de la anorexia santa en la época medieval, mujeres religiosas que eligieron el ayuno como forma de trascendencia espiritual. Aquí se muestra cómo a través del ayuno, estas mujeres logran trascender su posición sociopolítica adquiriendo el status de "santa", y por lo tanto obtienen voz y voto en el poder ecleciástico. Se rebelan ante imagen de la mujer-objeto, la mujer-madre, son iguales a los hombres.
¿Qué mujer es la mujer posmoderna? ¿Tiene el mismo status que el hombre posmoderno? ¿Qué alternativas de "ser" tiene la mujer hoy? ¿Es hoy la historia de la mujer un narración escrita por el hombre? esta y otras preguntas se hacen espacio desde esta reflexión histórica...
saludos y gracias por el comentario
Antonio
Su hija no tiene anorexia nerviosa, lo que pasa es que a usted nadie le enseñó a ser padre, y menos aún...madre.
Si usted fuera un psicólogo, tal vez habría encontrado las herramientas adecuadas para no incentivar a su hija a tener desórdenes alimenticios.
Pero nadie nace sabiendo, y a veces se aprende tardíamente.
Pero que usted pregunte...ya es un avance..
Atentamente
Dr. Collins.
Así es pues nadie nace sabiendo, y que lento se aprende...
Un abrazo!
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