Los seres humanos somos seres de amor, esto lo han indicado todas las tradiciones espirituales, y lo han corroborado las investigaciones biológicas, Humberto Maturana nos indica que el 99% de las enfermedades son por falta de amor.
De niños lo aprendemos rápido, necesitamos y aprendemos a reclamar ese amor, y aprendemos como obtenerlo
Si aprendemos que haciendo berrinches, nos miran, nos atienden, aprendemos a hacerlo así, trasgredimos los límites para mostrar que existimos y pedir que nos vean, esto puede llevar a conductas antisociales o simplemente pretender monopolizar la palabra en una reunión. Irónicamente esto nos puede generar rechazo y no amor
Mas tarde podemos aprender que sacándonos buenas notas obtenemos la aprobación de los que nos interesan, y esto de adultos, lo podemos transformar en autoexigencia personal, nos esmeramos ser mejores, en ser exitosos, para ser queridos. Esto nos puede generar respeto, pero no amorNecesitamos el amor, necesitamos sentirnos queridos, sentirnos parte de una comunidad. Muchas veces he escuchado, y me hace sentido en mi propia experiencia, que el miedo mas profundo, es el miedo a no ser querido.
Otra opción es tomar conciencia de esa necesidad, de ese miedo, y aprender a buscarlo por otros medios, tales como
Querernos a nosotros mismos. Si nos queremos lo suficiente, si como dice Nelson Mandela, recordamos que somos hijos de Dios, dependemos menos del amor ajeno
Aprender a dar amor. Según la experiencia de todos aquellos que viven llenos de amor, la forma de aprender es dando, el recibir llegará sólo, cuando hayamos dejado de preocuparnos de recibirlo
Ponernos en contacto con nuestra vulnerabilidad y no esconderla. Es en nuestra vulnerabilidad donde las personas nos pueden apoyar, donde nos podemos dejar querer, esconderla es nuestra forma de negar a otros la posibilidad de querernos.


















wena Raul