La nueva derecha y la autonomía de la voluntad
La responsabilidad personal y la autonomía de la voluntad respaldados por un estado mínimo, que no controle ni se inmiscuya en la vida privada, representa los valores conservadores de los dueños del dinero, de las empresas, de los feudos, son en realidad los valores de los señores feudales frente al rey.
Un estado regulador y controlador es lo que menos quieren, lo ven como una amenaza a la responsabilidad individual para que las personas asuman sus responsabilidades directas en temas que les afectan personalmente: sus vidas, familias, comunidades, negocios, educación, y proyectos.
Unos tienen la libertad de qué producir, cómo y a qué precio, y como contrapartida, los ciudadanos libres tienen la libertad de qué comprar, y dónde, para satisfacer sus necesidades.
Curiosamente los conservadores lo destacan esta equivalencia y la miran como simétrica.





