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EL DERECHO A ELEGIR: Las transfusiones de sangre

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Si bien se han realizado profusas campañas para que la gente done sangre a los bancos de diversos hospitales, no menos importante ha sido la estadística de contagio de enfermedades que a través de este medio se propagan. Son comunes los contagios de Hepatitis B, VIH, el coronavirus causante del sindrome respiratorio agudo severo (SARS), entre otros.

La sangre es portadora de muchos agentes biológicos que el protocolo utilizado, al donar sangre, no necesariamente los detecta. Según el Dr Rene Rivero Jiménez del Instituto de Hematología e Inmunología de Cuba señala que: "Aunque en los últimos años se incrementaron las medidas para disminuir el riesgo de transmisión transfusional de las infecciones virales tradicionales, los agentes biológicos emergentes tienen una importancia creciente en el cuadro epidemiológico de varios países y se emiten alertas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La trascendencia epidemiológica viene dada por la existencia de posibles donantes aparentemente sanos que pueden tener infecciones para la cuales no existen aún los métodos masivos de detección o el tratamiento adecuado." 

El pasado 30 de octubre, en la ciudad de Talca sucedió un hecho que puede sentar jurisprudencia respecto de nuestros tribunales; de cómo resolverán a futuro casos como el que paso a detallar:
 
El día 26 del mismo mes, la directora del Hospital Regional de Talca, Carolina Chacón Fernández solicitó un recurso de protección a favor del paciente Fernando Gatica Urbina quien ingresó ese día con compromiso de conciencia, convulsiones y aspiración de vómitos, además de un sangrado activo, diagnosticándosele una hemorragia intraventricular masiva. Se le tuvo que conectar a un ventilador mecánico.

La evaluación médica determinó realizar una intervención quirúrgica, pero su cónyuge y su hermano junto a una declaración escrita del paciente, expresaron su deseo de que no se le practicara transfusión de sangre por razones religiosas. El señor Gatica es Testigo de Jehová. La directora del hospital solicitó a la Corte que autorizara la intervención quirúrgica con uso de sangre, puesto que el paciente se encontraba en riesgo vital.
 
La familia de Fernando Gatica señaló que ellos "no están en contra de la vida", y que junto con que se les respete su libertad de conciencia y de religión, cuya dignidad y principio son tan importantes como la vida misma, solicitaron la utilización de otras técnicas, lo que incluía el traslado del paciente al Instituto de Neurocirugía de Santiago, donde se cuenta con un programa de medicina y cirugía sin sangre a favor de pacientes que, por razones religiosas o científicas, rechazan las transfusiones sanguíneas.
 
Lo que hasta aquí pudiera parecer, únicamente, una postura irreflexiva e insensata producto de su opción religiosa, tiene una arista científica y absolutamente justificada por documentos relevantes de orden médico. La Internacional Society of Blood Transfusion en su código de ética señala: "Los pacientes deberán estar informados de los riesgos y beneficios conocidos de la transfusión de sangre y/o terapias alternativas y tendrán el derecho de aceptar o rechazar el procedimiento. Se respetará toda directiva válida por anticipado" (Revista Médica Chile 2009)
 
Conforme a lo descrito antes, junto a otros antecedentes que nuestros tribunales tuvieron en su poder, la primera sala de la Corte de Apelaciones de Talca resolvió rechazar el recurso de protección interpuesto por la directora del Hospital de Talca, sin perjuicio que el paciente deberá gestionar en la Red Asistencial para Testigos de Jehová, el tratamiento médico alternativo.
 
Dada la postura firme, científica y razonada  que maneja esta confesión religiosa, para hacer frente a las distintas crisis de salud que pudieran afectar, no sólo a los Testigos de Jehová, sino a cualquier persona que desee informarse de los verdaderos riesgos y costos que involucran las transfusiones de sangre; ha llevado a muchísimas clínicas y centro médicos del mundo entero, a mejorar e implementar programas de cirugías sin sangre que otorgan a sus pacientes una mejor calidad de vida y menores costo en sus tratamientos.
 
En redclinica.cl podemos ver uno de estos ejemplos, con un "exitoso trasplante de hígado sin transfusión de sangre" llevado a cabo el pasado 22 de octubre, por el programa existente en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Este trasplante es el segundo de su tipo realizado en el país.
 
Me parece que lo sucedido en Talca se convierte en un hecho relevante y sienta jurisprudencia sobre el derecho y la libertad que tienen las personas a elegir, líbremente, el tratamiento a adoptar. Alguien pudiera decir: "pero si son los médicos quienes tienen el conocimiento y estudian para ello", y claro está, son autoridad para decidir sobre sus pacientes. Pero no menos cierto es el deber ético y profesional que cada galeno tiene de actualizar sus conocimientos y sus metodologías. Asi como la tecnología se renueva, en promedio, cada seis meses; el conocimiento y los avances científico-médico también fluyen a raudales y van dejando obsoletos ciertos procedimientos.

Cuando se conoce que hay personas que no aceptan transfusiones de sangre y, se supone, ponen en riesgo sus vidas, los medios hacen eco y polemizan, sobre lo que califican como una actitud intransigente y fanática. ¡Nada más alejado de la realidad!. Los resultados hablan por sí solo: Las operaciones sin sangre son más seguras, se corren menos riesgos, se incurren en menos costos y la ciencia médica vanguardista la está, lentamente, implementando en el mundo entero. El deber es de cada ciudadano informarse antes de caer en manos del arbitrio de terceros.  

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