Spanish Original
El escalamiento de la violencia en rapa nui que anuncia la prensa, es directa responsabilidad del estado chileno, y amerita una explicación que no sea sesgada. el tema de fondo es la propiedad de la tierra en la isla.
Para los que trabajamos en defensa de los derechos humanos de los pueblos e individuos indígenas, es evidente que el Estado chileno incumple sus obligaciones legales nacionales e internacionales en materia de restitución de tierras. La medida extrema del parlamento de Rapa Nui, que amenaza declarar su independencia, es perfectamente justificada, como reacción a la demora culpable y genocida del Estado, que no ha regularizado la propiedad Rapa Nui mediante la entrega de los papeles sobre los terrenos catastrados por el Ministerio de Bienes Nacionales hace 11 años (15 años en el caso atacameños que conozco mejor).
Es lamentable además de ridículo que la prensa chilena haga eco de versiones oficialistas al hablar de “tomas ilegales” y de “propiedad fiscal sobre 86% de la isla”. Sostener que el Estado chileno es dueño preeminente de los predios superficiales de Rapa Nui es totalitario y genocida, además de aberrante desde el punto de vista jurídico, del derecho civil. Chile sin duda ejerce soberanía sobre la isla, atributo de derecho internacional reconocido por los Estados independientes; pero ¿en virtud de qué derecho se considera el Estado chileno dueño de los predios superficiales, para comportarse luego como un vulgar hacendado?
En Rapa Nui, el Estado se comporta como un latifundista usurpador de tierras, porque no tiene un título de propiedad legítimo. Se hace pasar por dueño a través de una ficción jurídica insostenible que se basa en nociones retrógradas de conquista y anexión, que por lo demás y en ningún caso, pueden fundamentar la propiedad privada sobre la tierra.
La propiedad rapanui, al igual que cualquier otra
propiedad, no es un derecho que emane o deba emanar de la autoridad. Al igual
que la propiedad de los otros pueblos indígenas en Chile, la propiedad rapanui
se basa en el derecho propio y universal. Por siglos, esta propiedad ha sido
discriminada y desestimada con argumentos racistas por intereses venales
asociados al Estado. Por una parte, esto atenta contra el derecho a la igualdad
y el respeto a la libertad en el trato con los pueblos indígenas. Es más, la
propiedad indígena en general y Rapa Nui en particular, constituyen un límite a
la soberanía estatal conforme a nuestro ordenamiento constitucional (Art. 5), y
con mayor razón tras la entrada en vigencia del Convenio 169 de
Numerosos fallos de la justicia chilena han venido reconociendo lo que vengo señalando, con un mismo criterio en diferentes regiones. ¿Por qué es tan tozudo el poder ejecutivo? ¿Por qué sigue manteniendo el Estado chileno la mentira de que es dueño de 86% de los predios en Rapa Nui? ¿Qué le impide hacer entrega de los papeles a inscribir en el Conservador de Bienes Raíces, que le den a los rapanui la justa y segura posesión a que tienen derecho, como a cualquier otro chileno?
Las últimas y preocupantes informaciones
disponibles señalan que el Ministro del Interior Hinzpeter ha dispuesto el
envío de Fuerzas Especiales para desalojar a los que mantienen “tomas ilegales”
en
Nada le cuesta al Estado entregar, por fin, los papeles sobre las tierras que le pertenecen. Lo mismo digo para el caso de los pueblos Atacameño, Aymara, Colla, Diaguita, Quechua y Mapuche.
Por eso, Sr. Piñera, ordene Ud. a
Alonso Barros Abogado (PUC), Ph. D. (U. de Cambridge)
Investigador Asociado - Universidad Católica del Norte – San Pedro de Atacama
Miembro de






Glorita:
Yo también tengo puesta la camiseta pascuense, desde antes que Marco Rapu Tuki me regalara su guayabera y un Moai.
Un abrazo porteño, con ValeOtro.
CICERONE
www.ivan.seisdedos.cl
ivanseisdedos@yahoo.cl