En wikipedia encuentro una definición de omertá qe me hace mucho sentido para explicar lo que está sucediendo con la política chilena.
Cuando se habla de omertà se entiende la obstinación al silencio, esto es la decisión de no hablar de cualquier cosa que se haya sentido o visto, y aunque se tenga conocimiento.
Esta práctica es muy difundida en casos de delitos graves o en los casos de Mafia donde un testimonio o una de las personas incriminadas prefieren permanecer en silencio por miedo de represalias o por proteger a otros culpables.
En la cultura de la Mafia, romper el juramento de omertà es castigable con la muerte.
Fue precisamente lo que le ocurrió el año pasado al senador Fernando Flores.
Su pecado fue denunciar la corrupción de un partido que supuestamente nació para construir la democracia.
en relación al PPD.
Es lo que le sucedió recientemente al senador Adolfo Zaldívar ex DC.. Un pecado similar en relación a una colectividad que se autoproclama cristiana.
Y como en Sicilia, los que mantiuvieron silencio son premiados. Sergio Bitar a Obras Públicas. Un cercano a Soledad Alvear , jefe del gabinete político.
Tiempos que rebelan una revolución silenciosa en lo que a la forma de hacer política se refiere. Tiempos que van develando una profunda crisis entre la clase que gobierna y los ciudadanos.
Renuncian diputados a sus colectividades de toda una vida. Surgen nuevas expresiones políticas que ya no resisten las redes sofocantes de un modelo que pudo haber tenido su razón de ser en una etapa fundacional, pero que hoy ya no resiste más como lo es el sistema binominal.
Hechos recientes como los más bullados casos de corrupción en los cuales se han visto ivolucrados prominentes nombres de gobierno dan cuenta de un creciente y profundo malestar de la ciudadanía que podría conducir al actual sistema hasta la agonía.
Claramente la corrupción no es un fenómeno reciente. Lo que ha cambiado es la ciudadanía, las nuevas formas a través de las cuales las personas se comunican, establecen relaciones y se informan casi on line de todo lo que sucede. La Internet, qué duda cabe, ha inducido esta nueva forma de ser y estar en el mundo, a desear ser partícipe de las decisiones que lo afectarán en su entorno más próximo.
Hoy la Internet hace posible el surgimiento de nuevas comunidades, que en forma asombrosa y sin que nos demos cuenta traspasan fronteras. Un mayor acceso a Internet, un creciente ancho de banda, son fenómenos que hacen posible que cada vez más personas, no sólo accedan a estas nuevas conversaciones, sino que además ellos mismos den inicio a nuevos desafíos, a nuevas temáticas.
Es sorprendente que el mundo político aún no sea capaz de advertir este creciente empoderamiento de los ciudadanos. La política se sigue haciendo como en siglo XX.
¿ Habrá pasado por la mente de la senadora Alvear consultar a sus bases acerca de si estaban de acuerdo con que se realizara una operación para expulsar al senador Adolfo Zaldívar?.
Un sistema politico en crisis, anquilosado, que no escucha realmente a los ciudadanos, frente a un mayor poder que estos últimos ostentan pueda dar origen a una crisis de insospechados efectos.
Hoy están las plataformas gratuitas como los blogs que permitirían establecer fluidas conversaciones entre politicos y ciudadanía.
Hacia allá mira la tendencia. Internet no es una moda, como muchos erradamente creen. Es la forma a través podemos estar en el mundo y con la información que esta nos proporciona, ser dueños de nuestras propias decisiones. Y como el acceso a internet crece a ritmo exponencial, en las próximas campañas políticas, cada vez serán menos rentables, electoralmente hablando, la entrega de cajones con mercadería...para que hablar de los segundos tiempos...y de los cambios de gabinete.



















Jaime Peña_ Omerta
Me gustó el post.
Pareciera ser que se nace o no se nace mafioso. La cultura mafiosa gatilla en los humanos que traen el gen mafioso y estos se convierten en ...omerta .....completamente mafiosos...
¡Saludos