Maria Eugenia

Piensan los jovenes?

 Transcribo in extenso un articulo que llego a mi correo. Me parece interesante lo planteado en èl y lo dejo para el conocimiento de todos.

La impresión prácticamente unánime de quienes convivimos a diario con jóvenes es que, en su mayor parte, han renunciado a pensar por su cuenta y riesgo. Por este motivo aspiro a que mis clases sean una invitación a pensar, aunque no siempre lo consiga. En este sentido, adopté hace algunos años como lema de mis cursos unas palabras de Ludwig Wittgenstein en el prólogo de sus Philosophical Investigations en las que afirmaba que "no querría con mi libro ahorrarles a otros el pensar, sino, si fuera posible, estimularles a tener pensamientos propios".

Con toda seguridad este es el permanente ideal de todos los que nos dedicamos a la enseñanza, al menos en los niveles superiores. Sin embargo, la experiencia habitual nos muestra que la mayor parte de los jóvenes no desea tener pensamientos propios, porque están persuadidos de que eso genera problemas. "Quien piensa se raya" –dicen en su jerga–, o al menos corre el peligro de rayarse y, por consiguiente, de distanciarse de los demás. Muchos recuerdan incluso que en las ocasiones en que se propusieron pensar experimentaron el sufrimiento o la soledad y están ahora escarmentados. No merece la pena pensar –vienen a decir– si requiere tanto esfuerzo, causa angustia y, a fin de cuentas, separa de los demás. Más vale vivir al día, divertirse lo que uno pueda y ya está.

En consonancia con esta actitud, el estilo de vida juvenil es notoriamente superficial y efímero; es enemigo de todo compromiso. Los jóvenes no quieren pensar porque el pensamiento –por ejemplo, sobre las graves injusticias que atraviesan nuestra cultura– exige siempre una respuesta personal, un compromiso que sólo en contadas ocasiones están dispuestos a asumir. No queda ya ni rastro de aquellos ingenuos ideales de la revolución sesentayochista de sus padres y de los mayores de cincuenta años. "Ni quiero una chaqueta para toda la vida –escribía una valiosa estudiante de Comunicación en su blog– ni quiero un mueble para toda la vida, ni nada para toda la vida. Ahora mismo decir toda la vida me parece decir demasiado. Si esto sólo me pasa a mí, el problema es mío. Pero si este es un sentimiento generalizado tenemos un nuevo problema en la sociedad que se refleja en cada una de nuestras acciones. No queremos compromiso con absolutamente nada. Consumimos relaciones de calada en calada, decimos "te quiero" demasiado rápido: la primera discusión y enseguida la relación ha terminado. Nos da miedo comprometernos, nos da miedo la responsabilidad de tener que cuidar a alguien de por vida, por no hablar de querer para toda la vida".

El temor al compromiso de toda una generación que se refugia en la superficialidad, me parece algo tremendamente peligroso. No puede menos que venir a la memoria el lúcido análisis de Hannah Arendt sobre el mal. En una carta de marzo de 1952 a su maestro Karl Jaspers escribía que "el mal radical tiene que ver de alguna manera con el hacer que los seres humanos sean superfluos en cuanto seres humanos". Esto sucede –explicaba Arendt– cuando queda eliminada toda espontaneidad, cuando los individuos concretos y su capacidad creativa de pensar resultan superfluos. Superficialidad y superfluidad –añado yo– vienen a ser en última instancia lo mismo: quienes desean vivir sólo superficialmente acaban llevando una vida del todo superflua, una vida que está de más y que, por eso mismo, resulta a la larga nociva, insatisfactoria e inhumana.

De hecho, puede decirse sin cargar para nada las tintas que la mayoría de los universitarios de hoy en día se consideran realmente superfluos tanto en el ámbito intelectual como en un nivel más personal. No piensan que su papel trascienda mucho más allá de lograr unos grados académicos para perpetuar quizás el estatus social de sus progenitores. No les interesa la política, ni leen los periódicos salvo las crónicas deportivas, los anuncios de espectáculos y algunos cotilleos. Pensar es peligroso, dicen, y se conforman con divertirse. Comprometerse es arriesgado y se conforman en lo afectivo con las relaciones líquidas de las que con tanto éxito ha escrito Zygmunt Bauman.

Resulta muy peligroso –para cada uno y para la sociedad en general– que la gente joven en su conjunto haya renunciado puerilmente a pensar. El que toda una generación no tenga apenas interés alguno en las cuestiones centrales del bien común, de la justicia, de la paz social, es muy alarmante. No pensar es realmente peligroso, porque al final son las modas y las corrientes de opinión difundidas por los medios de comunicación las que acaban moldeando el estilo de vida de toda una generación hasta sus menores entresijos. Sabemos bien que si la libertad no se ejerce día a día, el camino del pensamiento acaba siendo invadido por la selva, la sinrazón de los poderosos y las tendencias dominantes en boga.

Pero, ¿qué puede hacerse? Los profesores sabemos bien que no puede obligarse a nadie a pensar, que nada ni nadie puede sustituir esa íntima actividad del espíritu humano que tiene tanto de aventura personal. Lo que sí podemos hacer siempre es empeñarnos en dar ejemplo, en estimular a nuestros alumnos –como aspiraba Wittgenstein– a tener pensamientos propios. Podremos hacerlo a menudo a través de nuestra escucha paciente y, en algunos casos, invitándoles a escribir. No se trata de malgastar nuestra enseñanza lamentándonos de la situación de la juventud actual, sino que más bien hay que hacerse joven para llegar a comprenderles y poder establecer así un puente afectivo que les estimule a pensar.

 

Jaime Nubiola. Profesor de Filosofía Universidad de Navarra, en La Gaceta de los Negocios, Madrid

 


 



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Tom Collins
dijo :

Que acertada mirada....no lo había visto de esa forma.

Me preocupa ese pragmatismo a corto plazo de los jóvenes.

Intento inculcar en los míos el jugarse por una mayor conciencia social, el apartarse de esa mezquindad individualista que los encierra dentro de su núcleo más cercano de amigos.

Espero haber tenido algo de éxito del que ojalá no me deba arrepentir más tarde.

Pero nunca lo había mirado con el enfoque en que lo coloca tu artículo direccionadolo hacia el temor, la búsqueda de seguridad, el deseo de no exponerse que seguramente les hemos inculcado casi sin darnos cuenta a traves de tantos años.

Tom

17/01/2008 a las 8:58
jorge
dijo :

nuestra generación como tu dices claramente le esta tomando miedo a pensar. Estan volviéndose cada vez más conformistas desvinculándose cada vez mas de cualquier tipo de participación social. No dudan además muchos de humillar y atacar al que si se atreve, lo ven como un bicho raro al que no hay que dirijirle la palabra pero eso, mas que por culpa de la apatía es culpa de un proceso socio educativo en donde tienes que ser como el resto para que seas recompensado, ya sea aceptación social, un título o un ascenso, cual sea siempre y cuando te conformes a lo que la sociedad dicte y la acates sin chistar. A eso lo llamo la cultura del premio

con esto no solo nuestra generación se vuelve conformista, también el resto de la sociedad, que con su apatía no duda en dejar que alguien le haga las cosas por el. Retrato vivo de esto fueron las elecciones electorales de argentina.

además esta generación esta acostumbrada a que le hagan todo, especialmente ahora que muchas de las cosas están automatizadas, esto no permiten que piensen por si solos aun teniendo un sin fin de caminos que sus viejos a lo mejor nunca han tenido. prefieren dejar todo a la deriva porque la cultura del premio les dice que pensar esta mal, que actuar esta muy mal porque pide participación, porque pide compromiso. Algo que la cultura del premio no duda en criminalizar ya sea directamente, por mass media o con el trato recibido por los individuos

la clase dominante le conviene que esto se desarrolle porque con esto nuestra gente perderá su sentido de acción. porque nadie desarrollará ninguna disconformidad.

Nos esta pasando lo mismo que en 1984 (el libro de Orwell), estamos aceptando más que exista un gran hermano que nos domine y nos diga que hacer. Al final nuestras libertades nos serán extraídas y nos nos importará y tengan por seguro que, desde hoy hasta el momento, nuestra humanidad vive un proceso de desevolución

A mis 16 años espero hacer la diferencia, no me importa lo que diga la gente sobre mi visión de las cosas, lucharé por ellos con todas mis fuerzas.

17/01/2008 a las 9:02
Haroldo Miranda
dijo :


Los jóvenes no están rechazando pensar. Cómo alguien puede decir una cosa de tamaño calibre. A lo mejor somos nosotros quienes no estamos pensando, y nos resulta fácil refugiarnos en el alegato y el reclamo.

Los jóvenes están viviendo un mundo que no se construye sólo por ellos, donde nosotros también tenemos grandes responsabilidades y también construimos. Los jóvenes no tienen el poder político y son objeto de nuestros caprichos politiqueros. Los jóvenes no tienen acceso al empleo y nosotros no hacemos lo suficiente para terminar con ese flagelo que lastima material y emocionalmente. Los jóvenes no son quienes deciden la educación y nosotros seguimos enseñando el aprendizaje de respuestas y no a formularse preguntas que den paso a la creatividad. ¿Quiénes son los responsables de estos modelos, en caso que fuesen tan negativos? ¿Los jóvenes?

Los jóvenes ¿no piensan? Al contrario, es tanto lo que piensan que están asumiendo nuevas formas de organizarse, nuevas maneras de protestar, están imponiendo sus formas a través de tribus, creando lenguaje que promueve la comunicación y no la gramática, son más solidarios con las viejas etnias, son más entusiastas respecto al porvenir y, a la vez, son más ácidos en un estilo Ghandi. Son más efusivos en su expresión musical, más vivos y más realistas, reconociendo lo que les ocurre sin vergüenza a través del rap, hip hop, reggeaton, etc. ¿Que nos molesta y atribuimos a esos actos una falta de "pensamiento"? Eso sería otra cosa que no tiene que ver con que los jóvenes no estén pensando. 

Podrán criticarme cada línea de este comentario, pero por favor, entendamos que cada generación construye sobre una mezcla en la que nosotros tenemos mucho que decir por lo que hemos hecho. Ayer, los Beatles fueron unos locos, hoy son un hito en el desarrollo musical. Ayer, la cumbia era "ordinaria", incluyendo a mucha gente de izquierda que renegaba de esa expresión; hoy es una "hermosura" de música. Ayer el mercado era basura, hoy es casi la única forma de desarrollar económicamente un país para moros y cristianos. Vaya modelos, ¿zigzagueantes? No, son las expresiones propias de cada generación, y, los jóvenes, nos están mostrando sus propias inquietudes y sus propias maneras de pensar, aunque creamos, en apariencia, que no lo están haciendo. 

 

Haroldo Miranda 

17/01/2008 a las 10:02
jorge
dijo :

no quise tanto llegar a eso que no hacen nada, me refería mas al conformismo. Claro que piensan, es cosa de ver las diversas actividades que hacemos pero siento que estamos muy apáticos, a veces nos falta la chispa para concretar cosas grandes, cosas que con solamente querer podriamos hacer realidad, a eso queria llegar, que nuestra generación esta cayendo en el conformismo, exigen cambios pero prefierimos no participar.

17/01/2008 a las 12:03
Tom Collins
dijo :

Sin ánimo e parecer peyorativo, parece que no entendiste el sentido del artículo.

¿Podria alguien imaginarse que las personas de cualquier edad no piensen?

La verdad es que si alguien lograra "no pensar" ello sería todo un logro...un mérito.

Entiendo que no se trata de eso, sino que de una suerte de compromiso con el futuro y la sociedad. Que es todo lo contrario al individualismo, al cerrar el círculo en torno a el núcleo de amigos o sus "tribus" como las llamas tú. El que no hay en su postura un compromiso social, jugado, sea en uno u otro sentido.

E indudablemente es claro de que no TODOS los jóvenes apuntan a lo mismo. Hay quienes participan de la acción social a través de diferentes ámbitos o instituciones y que obviamente no hacen noticia porque es poco "lucido" su quehacer.

También es clara nuestra responsabilidad de haberles entregado un mundo a punto del colapso y traspasarles nuestra infinidad de temores.

Tom


17/01/2008 a las 11:58
Khg
dijo :

No considero que los jóvenes no piensen, eso es imposible. Solamente se comprometen menos porque justamente piensan. Ven el mundo como es, competitivo, discriminador, distractivo, veloz y actúan en consecuencia a ese febril vivir.

Creo al revés, piensan tanto que han olvidado soñar. Los despertamos muy temprano a la vida, con una integración rápida y dolorosa. Porque una cosa es pensar,  otra es experiencia y la más importante aun, es: despertar en  la maduración justa.

Al pensar y no tener sueños su vida es mas amarga y que se busca en amargura, distracción y abstracción.

Creo que perciben que las cosas están mal, pero perciben que por siglos hemos cometido los mismos errores por tanto no creen en soluciones reales inmediatas. Sus ideales decantan muy pronto, no por no pensar, simplemente porque aun no comprenden ciertos sentidos.

¿Porque siempre asociamos el pensar a cosas innovadoras, gritos de revolucion y emancipacion?  ¿Pensar es eso? No creo. Pensar es dar y meditar con el camino correcto, y si consideramos estar en el, entonces pensamos sin necesariamente gritar que lo hacemos.

Saludos y suerte

Personalmente creo que los que mas critican y gritan son los que menos piensan

17/01/2008 a las 12:57
ramon sotomayor
dijo :


ni es crear cosas innovadoras o revoluciones ni meditar en el camino correcto. Tampoco es "una suerte de compromiso con el futuro y la sociedad" como dice Collins".

 Pensar supone una actitud reflexiva sobre la realidad, que nace, segùn dicen los filòsofos, del asombro.

O como otros lo enseñan, del dolor, o como otros lo postulan, de la fugacidad e intrascendencia de nuestra condiciòn, de nuestro seguro tèrmino.

Supone tener presente los estados de confusiòn, y que la inteligencia debe desentrañar desde los conceptos y paradigmas recibidos y construìdos, una dimensiòn que sea compatible con el organismo pensante  y su historia personal.

Bajo estos supuestos, me parece claro que nuestra juventud no es pensante, para nada.

Saludos


18/01/2008 a las 11:34
Haroldo Miranda
dijo :


Aún si viviéramos en plena democracia (y por plena significo su sentido más amplio, profundo, libertario, provocativo y ético), los jóvenes continuarían viviendo su propia etapa existencial. Y ello, para mí al menos, no implica un no compromiso social. Probablemente podemos estar en desacuerdo en el significado del término "compromiso social", al que yo significo por un estado activo de participación y compromiso en favor de algo en lo que otros participan y en cuyo contenido estoy de acuerdo en compartir y sobre el cual baso el actuar, más allá del signo político y del carácter masivo que esto tenga, más allá de la externalidad social a la mayoría que esto provoque. Dentro de esta categoría de compromiso (por el futuro y la sociedad, aunque creamos que son compromisos pobres o faltos de reflexión) , entran desde los grupos de jóvenes neo-nazis hasta los grupos de jóvenes anarquistas. Los que se reúnen para compartir y divulgar el reggeaton hasta los pokemones, los jóvenes que trabajan por el fomento productivo como los que se dedican a desarrollar música que nos parece extraña y ajena. Todos ellos, indudablemente están pensando (y no me refería al acto cerebral de pensar meramente) y asumiendo posiciones, nos gusten ellas o no. Claro que están pensando, cómo no, y claro que se están comprometiendo, cómo no. Será la maduración, lenta o extensa, será la decantación corta o de largo plazo lo que los pondrá en la palestra de posiciones fuertes o débiles en cuanto a su efecto sobre la sociedad toda, o bien simplemente la desaparición por falta de quorum. Se advierte en todas estas expresiones una necesidad de socializar y compartir, una necesidad de compromiso, de actuar por algo que los trasciende individualmente, aunque sea feble, liviano o profundo y sólido, positivo o negativo. Y no estoy haciendo una defensa, sólo constatar. 

Con el mayor y más profundo respeto te pregunto: ¿No será que el foco lo quieres poner en la insuficiencia del número de jóvenes que se comprometan a una acción política más acorde a los criterios o categorías clásicas?  Porque, por ahí, el adormecimiento que provocó la dictadura en cuanto a la eliminación de posibilidades y alternativas más variadas que la actual para plantearse mental e intelectualmente frente al mundo, podría subjetivamente estar de acuerdo contigo. No obstante, sin perjuicio de las responsabilidades que, aunque sea en parte, a los propios viejos nos toca asumir en la generación de la dictadura, aún en este caso, podríamos atribuir este fenómeno a la calidad de proceso y no un evento, un proceso de búsqueda, de despertar lento en algunos, rápido en otros, de pensamiento mezclado en el que podemos confundir pensamiento con sentimiento y viceversa, en el cual no sabemos si son las emociones o la razón las que guían sus conductas, en el cual la inspiración definitiva sólo emerge a partir de toda la mezcla de rarezas y pensamientos lúcidos, de locuras y racionalidades, de intuiciones y juicios, de hechos que los toquen efectivamente en su dimensión de jóvenes y en su proyección de adultos, encontrando un norte en algún instante de iluminación o internándose en un hoyo negro infinito.

Creo que una buena acción política de nuestra parte sería la de escuchar más, acoger más, entender más y mejor cuáles son los ejes esenciales sobre los cuales se mueven los jóvenes, y discutir más con ellos, cuestionarlos, removerlos, polemizar sin temor, pero escuchándonos; sea por aprobación o rechazo de lo existente, sea porque se salen de los marcos establecidos o porque están metidos dentro de ellos, sea porque estimamos que no están pensando y comprometiéndose del modo que nosotros creemos que debe ser, sea porque están pensando y comprometiéndose en causas "equivocadas" de acuerdo a nuestro criterio de lo correcto; y creo, de todo corazón, que esa actitud, del alma, podría hacer más por una co-construcción, de viejos y jóvenes, de un mundo más saludable, porque el afecto es una condición relevante para crecer y evolucionar hacia estadios superiores.  

Finalmente, te felicito por el posteo, porque el puro hecho de polemizar en torno a él ya es un paso que agrega valor social, estimula y expone la diversidad, la que defiendo a ultranza. Gracias. 

Un abrazo

Haroldo 

17/01/2008 a las 12:35
ramon sotomayor
dijo :
en cómo tomarnos una chela cuando andamos sin niuno, o còmo ir a Viña sin pagar los peajes, y hay muchas formas de pensar, pero en el contexto del artìculo la palabra pensar se refiere a cosas distintas de las que señala el Diccionario de la Real Academia, que muchas veces se equivoca.
19/01/2008 a las 15:25
Doris
dijo :


...es el de la Paciencia, el Respeto y la Identificación acerca de nuestros jóvenes.

¿ Porqué esperar y exigir de ellos lo que jamás permitimos nos fuera exigido a nosotros ... a su edad ?

¿ Porqué al ser adultos y " confiables pensadores "... se nos olvida instantáneamente que fuimos jóvenes igual que ellos y con la misma " aversión " al pensamiento , que imaginábamos " esclaviza " y hacía mas corta la Libertad ?

¿ Porqué no podemos darles el mismo espacio que exigimos y anhelamos para nosotros a su edad... ? ¿ Porqué habrían de pensar concienzúdamente   HOY...si   No hay espacios para ellos, en donde exponer sus pensamientos...y cuando los tienen , solo sabemos criticar argumentando...¿ con qué derecho y moral se atreven a imponer ideas ...?

La verdad es que... están en la edad de la Libertad tan sabrosa y exitante que los prepara para la gran Tarea de ser Grandes y Libres Pensadores... con ansias de Libertades eternas...que ... somos , los que Ahora , pensamos... o creemos hacerlo.

19/01/2008 a las 10:02
ramon sotomayor
dijo :



tiene la tarea de ser grandes pensadores, ni grandes amadores, ni grandes futbolistas o deportistas, es una vocaciòn como cualquiera, sòlo considerar el diagnostico de que "hay escasas vocaciones" en alguno o alguna de estas lìneas de acciòn propuestas.

El "amor" al pensamiento viene de la necesidad personal de cachar lo que no entiende, necesidad que surge en la misma juventud, y en sus mismos comienzos. Si no fuimos crìticos entonces, entonces cuándo.

19/01/2008 a las 15:15
Doris
dijo :


... el haber sentido la presión de " prepararme " para llegar a ser una persona , acuciosa en el pensar, madura, trabajadora, seria, responsable, guía y sostén de muchos, ejemplo para los demás, forjadora, decidida , fecunda, luchadora, etc, etc,...

Sentí el pánico escénico de quién , tarde o temprano se verá enfrentado al gran público y ...cerré los ojos diciéndome... " No...aún no, este es mi tiempo, es mí momento y nada ni nadie me lo quita...ya será el momento de comenzar a sembrar para tanta responsabilidad "

Cada vez que sentía el impulso de obligar a mi hijo a ser un dechado de sabiduría , aduciendo que , con su " capacidad " , todo es posible ... quise pensar , que aún era " su tiempo ".

19/01/2008 a las 17:06
MAFALDITA
dijo :

No sería mejor haber preguntado:

Piensan los chilenos ?

Pues por qué culpar de no pensar sólo a los jóvenes ?

Yo estoy segura que algunos jóvenes normalmente piensan y algunos adultos a veces también lo hacen :)

Por eso estamos como estamos... :)

Saludos amistosos, Katina

19/01/2008 a las 17:23
jorge
dijo :

jajaja me di cuenta que estoy metiendo a la gente en el mismo saco. Si hay muchos jóvenes y adultos que piensan. y no es culpa solo de los jóvenes, es mas bien la sociedad misma la que esta cayendo en no pensar, en privilegiar el estado de las cosas, en no darse el trabajo de luchar por lo que quieren

 pero en este modelo gobernante la gente se hastía, a lo mejor estamos muy cansados, nuestros viejos están cansados con un sistema explotador, no solo en lo laboral, también en trato humano. ¿cuando llegará el día en el que nosotr@s dejemos de ser una cifra? porque muchas veces se nos trata como un número, como un producto a veces, INCLUSO SOLO COMO CONSUMIDOR. convertimos el trato humano en algo cada día más inerte.

con este modelito de vida ¿será un ambiente propicio para el pensamiento? con estrés, depresiones, deudas (de hasta mas de 10 veces tu sueldo), autoestima por el suelo. y el sinfín de cosas que nos vuelven sedentarios apáticos, tercos e inseguros (como la comida basura, el hostigamiento laboral.etc) ¿nos queda un tiempo para pensar?

 va a llegar el dia amigos que solo seremos felices tomando prozac y clonacepan. (y nos impondran hasta el laboratorio específico que "debemos" elegir).

mucha gente vive hostigada por este círculo vicioso y creo que puede ser una razón por la cual nos estamos volviendo mas apáticos y conformistas. sería prudente dar un paso adelante, por nosotros mismos y por los demas.

31/01/2008 a las 1:00
MAFALDITA
dijo :

Muchos Adultos, María Eugenia, tampoco piensan... entonces por qué preguntar sólo por los jóvenes ?

Tu crees que si los adultos en su mayoría pensaran los jóvenes también no lo harían ?

Precisamente los jóvenes necesitan ejemplos y si los adultos no los dan entonces qué esperas ?

O tendremos que responsabilizar de esa tarea a los profesores ?

Saludos amistosos, Katina

19/01/2008 a las 20:41
ramon sotomayor
dijo :



y la defensa de la juventud, las defensas en general parecen ser tu inclinación: buscar y hacer un diagnòstico no es un ataque a nadie, es analizar un hecho, si es exacto o no.

Las responsabilidades las pones tú, nadie las ha puesto, nadie está en el banquillo.

Todavía.

Saludos

19/01/2008 a las 22:30
Pilar Sotomayor
dijo :

Mi novio siempre me dice: "No pienses tanto, que te va a hacer mal".

Claro, un pensamiento va a otro y a otro y al final termino bloqueada e introspectiva.

Pero no es malo pensar, solo no hay que hacerlo en exceso e innecesariamente.

A todo esto ... yo jamás he escuchado eso de "quien piensa, se raya". Si de verdad lo dijesen los jovenes entonces yo digo : ¡A dónde vamos a llegar!

19/01/2008 a las 22:35
ramon sotomayor
dijo :


que de un trago te vas al otro, etc, y concuerdo contigo que no es malo pensar, sòlo que no hay que hacerlo en el sexo, es innecesario, y ahì si que uno se raya.

Besos


19/01/2008 a las 22:46
Pilar Sotomayor
dijo :

No se eso padre, yo no me referia al sexo.

Odioso! :D

19/01/2008 a las 22:51
Tom Collins
dijo :

Piensa...piensa...hasta que te duela....

Piensa en exceso, deja que un pensamiento te lleve a otro....y a otro....y a otro....hasta que ya ni escuches a tu novio, ni escuches a nadie, y solo escuches el silencio y tal vez....solo tal vez....puedas escucharte a tí.

Dentro de tí hay alguien que pugna por hacerse sentir, que lucha por aflorar, romper esa ahogante prisión que es tu cuerpo, tus deseos, tus costumbres, tus carencias....deja aflorar desde dentro de ti a Pilar....la Mujer...a ese ser único e indivisible que forma parte de este mundo pero que está sola, absolutamente sola en él y al mismo tiempo formando un todo con el universo...

Quizás tu novio te dice que no pienses porque le va a hacer mal a él....quizás...

Tom

20/01/2008 a las 18:17
soyeldiablo
dijo : -----------------
wewewewe



no abro la boca por temor a tragarme  y matar algun bichito,inmaginense como sere  de querendon de los animales!!!!!!!
19/01/2008 a las 22:42
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