El Problema
A las fuentes de basura y contaminantes tradicionales se ha sumado en esta
última década un nuevo tipo de desecho que debido a su gran volumen, naturaleza compleja y nivel de toxicidad, ha despertado la preocupación cada vez más creciente de organizaciones medioambientales, gobiernos y la propia industria responsable de la producción distribución y venta de la llamada “Basura Electrónica”. Con el importante e inevitable desarrollo tecnológico, (lo cual no necesariamente debe entenderse como progreso o mejoramiento en la calidad de vida), y el apetito desproporcionado por el consumo de tecnología de punta, (instigado por el acoso publicitario que casi nos obliga a adquirir el último modelo de electrodoméstico, teléfono móvil, equipo de sonido o televisor y por supuesto computador personal), la vida útil de dispositivos eléctricos o aparatos electrónicos está siendo determinada por la velocidad a la que el mercado renueva la oferta de
estos, más que por la calidad y eficiencia con que prestan el servicio para el cual fueron destinados. Esto a nivel doméstico. En lo que respecta a la empresa y la industria, el consumo es bastante más racional ya que se encuentra restringido por limitaciones en el presupuesto, y se apega normalmente a las exigencias en la producción. Sin embargo necesidades estratégicas, nuevos proyectos de inversión, aumento de los puestos o mejoramiento de las condiciones de trabajo pueden impulsar la adquisición de nuevo equipamiento o renovación de los recursos disponibles.
Tomemos como ejemplo el caso de un computador de e
scritorio ensamblado de fábrica o armado a pedido, que para efectos del caso no presentan una diferencia significativa. Las partes y piezas que los componen son por lo general: placa madre, procesador, memoria RAM, disco rígido, unidades lectoras, (CD-ROMs, DVDs, etc.) disquetera, (casi en desuso), lector de tarjetas de memoria, fuente de poder, alguna tarjeta de expansión, (video, sonido red, USB, firewire, etc.), monitor TRC o pantalla plana LCD. Casi sin excepción el mercado de la computación ofrece a intervalos de tres a cinco meses nuevos modelos de partes y piezas que si bien no vuelven obsoletas a los anteriores, descontinúan al modelo que las precede y al menos una vez por año se produce un cambio de generación que deja sin la producción de partes o piezas de reemplazo a los propietarios de computadores más antiguos que se ven obligados a solucionar su demanda de refacciones en el mercado informal de partes y piezas usadas con el consiguiente riesgo de fallas en repuestos de origen desconocido, o son afectados por condiciones de garantía muy limitadas. No es extraño que ante la dificultad para conseguir una placa madre compatible con un procesador en buen estado o memoria RAM suficiente y a precio razonable de algún modelo más antiguo, se decida por invertir más dinero en renovar todo un equipo a pesar de que este sigue siendo útil. Por otro lado la tendencia sostenida a la disminución en el precio final del producto, transmitida al consumidor, ha permitido descartar la reparación de muchos dispositivos como posible alternativa ante la eventualidad de un desperfecto por cuestiones de costo y conveniencia, cambiando esta solución por el simple reemplazo. Cuestiones más, cuestiones menos, pueden aplicarse criterios similares al considerar el caso de otros productos electrónicos en el hogar y en la empresa.
El Efecto
El efecto que genera esta situación como resultado de la cultura de lo desechable da cuenta de una gran número de teléfonos celulares, computadores y periféricos, calculadoras, electrodomésticos y equipo industrial que se acumula almacenado en hogares y empresas y que espera a ser reasignado, dado de baja o subastado. Un número mucho mayor de aparatos serán desechados inadecuadamente junto con otro tipo de basura sin recibir un tratamiento adecuado convirtiéndose en fuente de contaminación ambiental debido a un número importante de metales pesados, compuestos químicos y otros materiales muy peligrosos para la vida humana y la naturaleza. Tomando nuevamente como ejemplo el caso de un computador, se detalla a continuación el tipo de elementos nocivos que intervienen en la fabricación de gabinetes, partes y piezas, monitores y otros periféricos que forman parte de una computadora.
1 Plomo y fósforo en tubos de rayo catódico y soldadura.
2 Arsénico en tubos de rayo catódico más antiguos.
3 Trióxido de antimonio como retardante de fuego.
4 Retardantes de fuego en cubiertas, cables y tableros de circuitos.
5 Selenio en tableros de circuitos como rectificador de suministro de energía.
6 Cadmio en tableros de circuitos y semiconductores.
7 Cromo en el acero anticorrosivo.
8 Cobalto en el acero para estructura y magnetividad.
9 Mercurio en interruptores y cubiertas. 
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Una irresponsabilidad me parece....
Yo, por mi parte, soy majaderamente reticente a cambiar de equipo, los voy optimizando hasta que simplemente no se puede más. Hasta hace un par de años todavía trabajaba con mi notebook de 8 GB en disco duro, y estoy esperando que los precios bajen un tantico para reacondicionarlo.
Lo que me parece criticable, es esa suerte de cultura de la desechabilidad con que se nos ha improntado en el afán de colocar con la mayor rapidéz los nuevos modelos en el mercado haciendonos sentir en el diario uso de nuestros ordenadores de que estos ya están obsoletos. Debiérasenos haber inculcado la costumbre de reciclar. (Un equipo de 2 GB en DD funciona ahora como almacén de música en mi casa, por ejemplo, y yo no tengo idea de la cosa técnica).
Cualquier PC que en su momento sea el más poderoso del mercado, quedará atrás en algún momento en virtud de que los programas siempre van exigiendo más y más capacidad de todo. Mi primer equipo tenía 20 MB en DD, (todavía está en uso como editor de texto no más), el que tengo ahora 20 años después tiene 80 GB, (o sea 80.000 MB).
Reciclar.....reciclar....que el mundo se va a acabar....
Tom
Oye, eso si que es sacarle el jugo a tus máquinas!
Mira, en lo personal, aprendí a manejarme en internet y sobre S.O. Windows con un 586 (AMD), de 133 Mhz., con 48 MB en RAM y 900 MB en dos D.D. Ha sido mi epoca de mayor aprendizaje.
Gracias por tu comentario Tom.