Papá rico, papá pobre ... y papá feliz
El libro "Papá rico, papá pobre", basado en el trabajo de Kiyosaki, subraya que la única forma de salir de la pobreza pasa por un cambio de actitud ante la vida. Sin embargo, me parece que la obsesión por lo material y por el éxito económico tampoco conducen a la verdadera felicidad. Hace un par de años, una amiga a la que quiero mucho y que no he vuelto a ver me comentó sobre un libro llamado "Papá rico, papá pobre". Esa fue la primera vez que oi hablar de este texto que se ha convertido en un best-seller y ha dado origen a toda una serie de secuelas.
El libro está basado en el trabajo de Robert T. Kiyosaki, profesor de administración y creador de un juego - parecido al "metrópolis" - que, según se señala - originalmente sólo conocían "los ricos". El exitoso marketing del libro se basa justamente en ese hecho y, por ejemplo, la versión en castellano fue subtitulada "Lo Que Enseñan los Ricos a Sus Hijos Sobre el Dinero-que los Pobres y la Clase Media No Hacen".
Recientemente llegó a mis manos un ejemplar y, aunque debo reconocer que aún no lo termino de leer, siento que ya estoy en condiciones de comentarles algo de lo que he leído. En primer lugar el texto no enseña grandes verdades ocultas, sino que varias de sus ideas son cosas bastante conocidas por cualquiera que tenga una formación básica en ingeniería o contabilidad. Por ejemplo, una de sus principales recomendaciones es no endeudarse para gastar sino que para invertir.
Otra idea fuerza que el libro desarrolla es que la pobreza es también una cuestión de actitud. Así como uno puede decir o pensar "no voy a comprar ese auto de lujo porque soy pobre", la misma persona - en la misma situación - puede conceptualizar este hecho de una forma radicalmente distinta si dice o piensa "no voy a comprar ese auto de lujo porque sería un gasto y no una inversión, y los ricos no hacen ese tipo de compras, y yo soy rico, al menos en potencia". En efecto, ese cambio de mentalidad es, muchas veces, lo que se necesita para comenzar a salir de la pobreza, ya que nos permite abandonar la desidia del tipo "estoy esperando a que el Gobierno me solucione mi problema" y comenzar a pensar en el emprendimiento y el trabajo como las verdaderas soluciones, como la forma responsable y madura de salir adelante en la vida.
Sin embargo, no comparto el cien por ciento del enfoque del libro. Aunque me parece muy positivo el contraste que el texto hace, entre la mentalidad del que se cree pobre respecto del que se siente rico, pienso que es insuficiente y una postura o mentalidad más debería ser añadida: la mentalidad del papá feliz. Ello porque creo sinceramente que la felicidad no está en la fama y la fortuna; pero si es cosa de ver en los medios cómo es la vida de los ricos y famosos para percatarse que la inmensa mayoría de ellos no son felices.
En mi opinión la mentalidad de tipo "papá rico" es útil para salir adelante, para responsabilizarnos de lo que pasa y para generar los ingresos que necesitamos para cubrir las necesidades propias y de los seres queridos, pero cuando esa forma de pensar se convierte en obsesión y se vive para trabajar en lugar de trabajar para vivir, llegamos a un punto en que ésta resulta perniciosa y no nos conduce a un fin deseado, aunque nos reporte mucho dinero.
Pienso que efectivamente el "papá feliz" está lejos del "papá pobre" (como lo describe el libro), es decir, la mentalidad de "papá pobre", que no nos impulsa a emprender ni a desarrollarnos auténticamente, por cierto no nos conducirá a la felicidad, pero tampoco lo hará una mentalidad de tipo "papá rico" si la aplicamos a rajatabla y con enfermiza obsesión. Para mi el ideal descansa en un camino del medio que, abandonando el letargo del tipo "papá pobre", también haga el quite al estrés y la falta de sentido del "papá rico" más extremista.
Los que conozcan algo de Budismo descubrirán esa filosofía ancestral en el fondo de mis conclusiones y, efectivamente, así es. Lo que estoy diciendo es con toda seguridad lo mismo que habría dicho Buda si hubiera leído el libro en cuestión. "El camino del medio", enseñado desde hace dos mil quinientos años sigue siendo la respuesta que el ser humano necesita, continúa siendo la filosofía de vida más acertada porque no conduce a la riqueza material, pero tampoco a la pobreza y sí conduce a la felicidad auténtica y duradera. Al menos esa es mi opinión.






el dinero no compra la felicidad? mmm, no estoy tan seguro de eso, por lo menos ayuda a financiarla. El señalar, que el dinero no hace la felicidad, me parece que en estos dias, es un cliche del porte de una catedral y quien lo señale, es porque quiere ser al menos, politicamente correcto.
Cuantos ejemplos podria dar, respecto de matrimonios que han fracasado, por un tema de dienero (tal vez esa no ha sido la unica razon), pero fundamentalmente, por ahi se a partido, o porque no señalar las familias que se destruyen por temas de dinero (me refiero a una herencia), me parece que no solamente esta en juego un tema de ambicion, sino que basicamente, el mejorar la calidad de vida, pero al momento de tocar el tema del dinero, se rompen los lazos mas profundos. Los enfermos, que irremediablemente deben concurrir a la asistencia publica: con plata no hirian a una clinica? pregunto yo? En que familia, no se ha producido una discucion por temas de dinero o quien no ha señalado, ¡como ganarme el loto y solucionar tal problema o darle a mis hijos tal cosa o tal educacion!
Lamentablemente, con plata se compran huevos, con plata baila el monito. Naa, no me parece un texto recomendable, para quienes bordean la extrema pobreza ni para quienes necesitan un cambio de actitud frente a la vida.
Yo no soy rico, trabajo para darle a mi familia lo necesario. No pretendo hacerme rico en la vida, pero si el destino me trae esa consecuencia, no voy hacerme el leso!
saludos y buen tema a discutir.
Juan Pablo.
la financia
ahora la calidad personal q va a llevar a q te corrompa o no el dinero, es un tema total y completamente a parte.
Como bien menciona Juan Pablo, cuantas personas todos los dias piensan en ganarse el loto, cabe de añadidura que siempre se dice el rico no es feliz, pero por que del comentario, por lo que se ve en la farandula, pero no vemos los casos de felicidad, de union familiar, conozco varias familias que son muy adineradas y tienen una familia muy unida ¿A que se debe eso? Solo a que la persona que tenga dinero, siempre sea humilde. La clave en este asunto es la humildad, si bien hay que trabajar duro, tambien hay que preocuparse de la familia, es lo mas importante en esta vida. Trabajar para vivir, no vivir para trabajar, pero cuando se trabaje deslomarse, no como el tipico chileno, sacador de vuelta.
Todos quieren dinero, algunos mas que otros, algunos con fines distintos, pero todos nos movemos en base al vil dinero aunque no queramos reconocerlo.
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Harvester - Recolectando almas
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o que siquiera la financia, es un error tan común y antiguo como el en que incurre cualquier persona que cree que la felicidad que le es esquiva depende de algo externo a ella y no de sus propias capacidades para alcanzarla.
Las personas ricas que son felices, lo son por otras aptitudes o capacidades que son ajenas a la cantidad de dinero que tienen en sus cuentas o los bienes que posean. Lamentablemente la persona no rica que piensa que el llegar a ese status será la cura para su infelicidad, solo logrará saber si es así llegando a ser rico, lo cual ocurre escasas veces, y lo más probable es que si sigue siendo infeliz después de enriquecerse, guarde el secreto.
Buenas tardes
wewewewe
lingeras que son felices ,de hecho exprimente el no tener poseciones y debo reconocer que se me abrio un mundo nuevo dondelas cosas mas sencillas adquirian un valor memorable,beber agua,comer,lavarme las manos,los dientes,mirar la cordillera ,todo adquiria sentido despojandome de las poseciones terrenales.