Raúl Herrera Labarca

Pensamiento integrador y creatividad, la analogía del uso del dedo pulgar

Uno de los aspectos que considero potente en las sesiones de coaching, es generar conciencia del hábito de usar el "pero", generalmente invito a que el coache diga lo mismo, pero usando la palabra "y", en vez del "pero". Las personas se sorprenden al ver que no sólo es posible, sino que les permite integrar dos mundos que muchas veces vemos contradictorios.dedopulgar.jpg

El coache indica "X ejecutó acciones malas, pero es bueno", lo invito a indicar que "X ha ejecutado acciones malas y acciones buenas", o mejor aún, "X ha ejecutado acciones que me gustan y acciones que no me gustan".

Después de una de estas sesiones, en que practicamos esta distinción, me encuentro sincrónicamente con el artículo "Cómo piensan los líderes exitosos" por Roger Martin publicado en Harvard Bussines Review Junio 2007.

En su artículo plantea el error que a su juicio se produce en la literatura gerencial al examinar los actos de los líderes creativos, sin considerar que estos dependen del contexto en que se desarrollan.

Plantea que más bien se requiere estudiar lo que genera los actos de esos líderes, la mente de los líderes, como estos piensan, lo que podemos llamar el Ser del líder, al menos una parte de ese Ser.

En su investigación, encontró que los líderes exitosos desarrollan lo que llama el pensamiento integrador, identificó la predisposición y la capacidad para manejar en su cabeza, al mismo tiempo, dos ideas opuestas, generando otra nueva, que contiene elementos de las otras dos, pero que es superior a ambas. Generan otra nueva, que contiene elementos de las otras dos, pero que es superior a ambas, llamado pensamiento integrador.

Indica que es el uso de una característica humana innata pero subdesarrollada, algo a lo que podemos llamar -en una metáfora que recuerda a otro rasgo humano- la mente oponible.

Lo explica de la siguiente forma: Los seres humanos se distinguen de casi todas las demás criaturas por una característica física: el pulgar oponible. Gracias a la tensión que podemos crear al juntar el pulgar y los dedos, podemos hacer cosas maravillosas: escribir, enhebrar una aguja, guiar un catéter a través de una arteria

Analógicamente, hemos nacido con mentes oponibles que nos permiten manejar dos ideas conflictivas en tensión constructiva, casi dialéctica y debido a que las personas no ejercen mucho esta capacidad, los grandes pensadores integradores son bastante escasos. Nuestro primer impulso es por lo general determinar cuál de los dos modelos es el correcto y en ese proceso descartar al erróneo. Usar el pero y no el y

Los pensadores integradores no descomponen un problema en partes independientes para trabajarlas por separado o en un cierto orden. Ellos ven la arquitectura completa del problema: cómo sus diversas partes encajan entre sí, cómo una decisión afecta a otra.

Indica que el pensamiento integrador es una disciplina que todos podemos desarrollar conscientemente para llegar a soluciones que de otra manera no serían evidentes

Una posibilidad de desarrollo del Ser, que potencia su creatividad, es el desarrollo de la mente "oponible"


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