Querid@s Atinadores y Atinadoras,
Hace tiempo en un post pasado, referente a unas Cartas al Principito, surgió la idea de que entre nosotros compartiéramos nuestras propias Cartas; hoy, en una sencilla pero cariñosa invitación, abro este post que hará función de "Buzón" para compartir, aprender, sosprendernos y divertirnos.
¡El Principito espera sus cartas!...será enriquecedor y seguramente dejará en cada uno de nosotros hermosas e irrepetibles huellas de amor y reflexión.
Con amor,
Jana Regalado.





















Mi carta al Principito
Querido Principito,
Pasé mucho tiempo de mi vida a solas con mis propias entendederas, si tener con quien hablar y que me comprendiera, sin que hubiese alguien dulce Principito, que se asomara a ver el borreguito dentro de mi cajita de los sueños, ni nadie que me dibujara un biombo para mi flor querida, los baobabs crecían y crecían yo los cortaba y los arrancaba de mi planeta, y los volcanes, siempre era deshollinarlos todos los días con cuidado pero qué sola me sentía, cuántas lágrimas en medio de las noches, cubriéndome con mi almohada la boca para que nadie me escuchara, así fue... hasta que te conocí a tí.
Te agradezco tanto el mirar en mí eso que sólo tú sabes distinguir en las personas, me gusta caminar contigo de mi mano y que juntos disfrutemos de las pequeñas y grandes cosas que se nos cruzan en el camino, ¿Recuerdas la hormiguita que visitaba la mesa cuando tú y yo bebíamos Chocolate caliente?, pregunta por tí todavía y aún pasa de vez en cuando por un pequeño terroncito de azúcar, se ve tan linda cuando limpia sus antenitas y parece que balbucea cosas, seguramente: "Ay, ya debo apurarme, se hace noche y me esperan mis hermanas".
Hace tiempo que no pinto mis manzanas, no creas que no seguiré pintando, es sólo que no me he dado el tiempo, ¿sabes? sólo tú reconociste mis manzanas sin decir que parecen tomates, me hiciste sentir tan feliz; he pensado mucho en ello, y tengo ideado un plan maravilloso para que todos dejen ser al niño que llevan dentro, primero les aplicaré la prueba, les mostraré una de mis manzanas, si ellos responden que parecen manzanas, no habrá problema en motivar a su niño interior, pero, si en cambio, dicen que son enormes tomates, tendré que traerlos a tu planeta, ¿me permites hacerlo?, deseo que hables con ellos, les mostrarás tu hermosa y querida flor, les hablarás del buen zorro, de todos los planetas que visitaste, contemplarán amaneceres sentados a tu lado, y reíras tanto que no habrá salida, se contagiarán tanto de tu amor y tu ternura, que cuando regresen de nuevo a la tierra, encontrarán el valor de todas las cosas, incluso las más pequeñas, y sobretodo mirarán la vida y a todas las personas con los ojos del amor que hace la luz siempre visible sin importar dónde se encuentra.
Me siento muy feliz de escribirte esta carta, te siento siempre cerca de mí, a veces me empapo en la inercia y reniego mucho, es como caminar con vendas en los ojos, sólo me quejo y pateo todos los botes que se me cruzan en el camino, seguro tú ríes cuando me ves haciendo rabietas, es que en esos momentos las personas sólo pensamos en lo mal o requetemal que nos va en la vida, en el trabajo, en lo sentimental o simplemente nos aburrimos de vivir la vida que tenemos sin percatarnos que desperdiciamos el tiempo renegando cuando podemos emplearlo en generar los cambios necesarios para sentirnos agusto y contentitos.
Me gustaría hacer como tú que viajaste y conociste tanto, sobretodo que siempre supiste apreciar la luz de todas aquellas personas que te encontraste en el camino, a veces eso cuesta mucho Principito, sobretodo en este planeta, aquí es como aplicar la ley del ojo por ojo y ni se diga de los dientes (jeje), no se escucha tanto como desearíamos del amor, caminas con miedo muchas veces o a diario en muchos casos, si aprendiésemos a ser sencillos, justos, pacientes, bondadosos, humildes, sinceros, amorosos... ah, Principito, ya ves que cuesta mucho vivir aquí... pero, es lindo después de todo, vale la pena.
Creo en el amor antes, durante y después de todo, aún creo que hay muchos zorritos por domesticar, entre ellos mi propìo yo; así que te diré como te dijo el zorrito: "Domestícame"; el amor crea lazos indudablemente que duran para toda la vida.
Con amor,
Jana la que grita, corre y salta por todas partes.