Deudores habitacionales detonan primer conflicto del gobierno Bachelet
La bronca de la pobreza
Autor: IVAN VALDES
Cuando el 13 de marzo la presidenta Michelle Bachelet iniciaba su primer día laboral a la cabeza del Ejecutivo, a pocas cuadras de La Moneda-en el local de Ayacucho 477- un grupo de mujeres cumplía 14 días en huelga de hambre. Mujeres que tenían tres grandes cosas en común: ser pobres, deudoras habitacionales y formar parte de un amplio movimiento que ha marcado la agenda pública con sus radicales y llamativas movilizaciones para lograr un cambio en la política habitacional del gobierno.
Es el mismo movimiento que el 6 de marzo interrumpió el discurso del presidente Lagos en una escuela de La Pintana, que intentó bloquear la carretera de Santiago a Valparaíso cuando la recién ungida presidenta Bachelet retornaba a la capital luego del cambio de mando, y los mismos que días atrás se habían tomado las dependencias del BancoEstado e irrumpieron en la agenda pública participando en las protestas de los pobladores de Peñalolén. Hablamos de la ya muy conocida Asociación Nacional de Deudores Habitacionales (Andha Chile). ???Estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias???, señalan, y parecen hablar en serio.
El movimiento se originó el año 2000, cuando comenzaron a formarse en distintas villas y poblaciones comités de deudores del Serviu. El catalizador de esta incipiente organización fueron los avisos de remate de las viviendas de quienes adeudaban dividendos a un nuevo actor: la empresa de cobranzas Inverca S.A., contratada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minviu) como parte de un esquema que buscaba endurecer la mano con los morosos.
Desde entonces, la historia es conocida: años de una persistente movilización -que incluyó las más diversas formas, como la ???toma??? de estructuras con señalización en la Alameda- que hoy llevó a impulsar una huelga de hambre hasta que se instale una mesa de trabajo con el nuevo gobierno. A los miembros originales, deudores del Serviu, ahora se suman deudores habitacionales de otros sistemas, como los de las cooperativas habitacionales y de los recientemente inaugurados ???Fondos Rotatorios???, que no son más que deudores que provienen del Serviu pero cuya deuda ahora está traspasada a manos de la banca privada.
Lo que piden parece justo y simple: en virtud de los bajos ingresos de la mayoría de las personas que acceden al programa de vivienda social del gobierno -de hecho una situación socioeconómica deficitaria es requisito para acceder al programa-, piden que los dividendos no superen el diez por ciento del ingreso familiar y que, dado que el avalúo de las viviendas en promedio no supera los siete millones de pesos, que la deuda se extinga a los diez años, puesto que para esa fecha calculan que la vivienda estaría sobradamente pagada. Asimismo plantean que se le condone la deuda a todas aquellas personas que están imposibilitadas para pagar, como los ancianos, las mujeres solas y cesantes y los enfermos crónicos. Todo en función de que se supone que el programa es de ayuda a los sectores más pobres de la población y no un negocio.
Hoy los deudores habitacionales deben pagar un dividendo que va de 45 mil pesos hasta superar en algunos casos los 120 mil. El problema es que hablamos de familias que en la ficha CAS -de acreditación socioeconómica- no supera los 500 puntos, es decir, gente pobre que por lo general gana el salario mínimo, está cesante, o realiza trabajos esporádicos. Se agregan dos problemas adicionales, el primero es que si no se pagan los dividendos, las casas son rematadas y nunca más estas personas pueden postular al subsidio habitacional; y el otro es que al estar las deudas en UF, tienen un interés alto, por lo que no sólo se hace pesado el pago de cada cuota, sino que al final los deudores terminan pagando varias veces el valor de la vivienda. En síntesis: muchos deben elegir entre comer o pagar el dividendo.
LA VOZ DE ANDHA CHILE
¿Cuál es la labor de los deudores habitacionales organizados? ¿Cuáles son sus dramas, sus próximas peleas, sus apuestas? Para adentrarnos en la realidad de miles de familias que hoy viven el ???drama??? de la casa propia, conversamos con Juana Silva Muñoz, dirigenta nacional de Andha Chile y con tres mujeres huelguistas de hambre: María Antinao, Andrea Aguilera y Eugenia Díaz.
Para la dirigenta Juana Silva -ex deudora Serviu, cesante y madre de cinco hijos- ???empezamos la lucha con mucha gente que vive con el sueldo mínimo y no alcanza a cubrir los dividendos. Con la condonación total de la deuda quisimos resolver los problemas de los más de 140 mil deudores Serviu. Nos encontramos con mucha gente pobre mandada a la banca privada, inclusive nos encontramos con jefas de hogar que ni siquiera tenían estudios básicos y les entregaron un crédito bancario???.
Con rabia, Juana Silva arremete: ???No se entiende cómo en un gobierno democrático se pueden entregar los créditos a la banca privada, endeudando al pobre que no alcanza siquiera a cubrir un dividendo. Y los intereses que cobra la banca privada son demasiado altos, casi el nueve por ciento mensual. Con este tipo de interés la gente nunca va a poder pagar su casa, van a estar (???)
(Artículo completo en Punto Final Nº 611, 24 de marzo de 2006)
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muy bien dicho Viejo Recoletano
VEREDICTO = UBICADO
La Jueza
...puede que haya de todo un poco. Abusadores que pretendan no pagar, pudiendo hacerlo, tambien puede ser.
El problema es que muchas jefas de hogar, con un promedio de varios niños a su cargo, con ingresos miserables, no se les puede considerar como personas deshonestas. Necesitan una ayuda del Estado y no una carga aumentada con intereses y gastos de cobranza.
Como en todo acontecimiento humano, hay buenos y malos personajes. Al menos el gobierno debía tomarse la molestia de calificar a los buenos.
El tema de los deudores habitaciones se puede homologar al tema de las Pymes, el gobierno no tiene la voluntad política para invertir recursos, que por otro lado, han dilapidado en forma cuantiosa.