El pasado 2 del presente mes mi padre habría cumplido 73 años de vida, pero se nos fue cuando llegaba recién a los 54. Un año antes mi madre también había emprendido el vuelo. En plena madurez me convertía en huérfano. Fue una pérdida inmensa. Una de la cual nadie está preparado a soportar y sobrellevar. El tiempo te da algunas herramientas, pero no son totales. No hay nada que te haga mitigar la terrible ausencia de la gente que te dio la vida.
Un poco antes, es decir los días finales de enero me había acordado mucho de esta fecha, cosa curiosa porque cuando mi padre estaba en vida, no me acordaba nunca. Y no lo digo con desparpajo como parece, sino porque en mi casa no estábamos acostumbrados a las celebraciones de santos y cumpleaños. Nadie en mi hogar había sido católico, más bien eran del otro lado, o sea de la parte protestante y mi padre era agnóstico. Por eso siempre a última hora me acordaba del cumpleaños del viejo y lo invitaba a que nos “conversáramos algunas cervezas”, luego otra y otra más... hasta que mi padre pedía el primer “piscola”. Quedábamos bien pasados pero felices. Yo lo iba a dejar a su casa y posteriormente me enfilaba a la mía. Así la pasamos durante varios.
Hoy esas viejas correrías me llenan de nostalgia. (Les pido perdón porque estas líneas son absolutamente personales, pero no podía frenar este desasosiego que desde hace varios días me ha llenado la mente). Hoy esas viejas y queridas noches alcohólicas se me repiten con suprema regularidad. Espero que signifiquen algo... porque debo seguir viviendo y escribiendo. La vida me pone a prueba cada día que pasa y con el correr del tiempo debo aceptar que la ausencia de mis viejos es algo que deberé llevar hasta que me encuentre con ellos en la eternidad. Así es y así será...



















Esta bien...
...nada de perdonazos, el desahogo hace muy bien y no es para tanto...el problema es que en esta sociedad estamos acostumbrados a callarlos y avergonzarnos de ellos, ¿Cual es el problema si no son mas que nuestros sentires, los de todo el mundo?. Lamento lo de sus padres, yo aun disfruto de los mios