Latitud Cero
Considerando los últimos acontecimientos, los que pasaron y continúan haciéndolo.
Considerando las circunstancias, el calor agobiante y la poca plata o guita o money o como se le diga. Considerando que es muy poca y no alcanza para reservar para los gastos y no hablo de los gastos reservados, que esa es otra circunstancia que acontece.
Considerando los dichos, que mal o bien dichos resultan a lo menos caprichosos a mi modesto entender. Comprender por ejemplo, que a los géneros se les catalogue o encasille en tal o cual tipo de hombre o mujer, con un lenguaje precario, despectivo y ridiculizante.
Considerando que somos mucho más que simples animales y que no nos dignifican tales apreciaciones.
Considerando que al género humano lo han devaluado en demasía últimamente, por falta de amor propio digo yo o amor al prójimo o amor al arte, que no es lo mismo que hacerlo gratis.
Considerando además, que no es la perversión de la palabra lo que me enferma, más bien la ética pervertida, corrupta o inexistente incrustada en la memoria colectiva. Tácticas y políticas relegantes que arrasan y ahuyentan a los que no están inmersos en el sistema. Ése, el mismo que ud piensa. “El plagio infeliz del edén”, y lo hacen con palabras serias y compuestitas, en voces impostadas que pronuncian frases profundas y delirantes sin decir absolutamente nada.
Considerando que cada hombre y mujer es todo un universo único en si mismo y que de superficiales apreciaciones tenemos bastante hoy en día.
Considerando que más de alguno se tomara en serio las clasificaciones de hombres y mujeres que se reúnen en tal o cual tribu urbana y que además carezco en absoluto de sentido del humor. En otras palabras, que soy un amargado de mierda.
Considerando que hace tiempo me encuentro algo aislado, lejos de esta ciudad y me he perdido las últimas corrupciones locales, y que ya no quiero ser un ciudadano con la intensidad demasiado baja. Que ya me están cansando las bravatas de siempre, promesas, plazos y demases. Que esto se acaba srs. Y para que me entienda bien, NO QUIERO QUE SIGA.
Considerando que en los escritos que me envió al mail una srta. que firma Terrible, (que no creo lo sea tanto), definitivamente no me incluyó en sus definiciones.*
Considerando todo lo anterior y muchas otras situaciones que estoy seguro ud conoce y que hace la vista gorda como todos.
Habría que hacer algo creo yo.
Habría que salirse del costado e instalarse en el centro. Comenzar a hacer mucho ruido y como una marea revitalizante inundar cada espacio.
Habría que empezar de nuevo, reiniciarse, inventarse otra vez.
Empezaría incentivando a que quemaran una micro o dos y a que se tomaran el puerto como alguien dijo.** y quizás patear una que otra cabeza dura, como para que comprendan de una vez por todas, para que se les haga la luz, y no hablo de que vean la luz, que eso es otro cuento.
O tal vez la respuesta correcta sea simplemente no hacer nada, absolutamente nada. Fundar la “Latitud Cero” como me ofreció un amigo. Que si no hay nada se acaba el rollo y que si esto sucede todos cagamos y que de esta manera al menos es más democrática la debacle.
No hacer nada en comparación a hacer estupideces resulta mucho mejor.
Nada de versos rimbombantes, ridículos y desabridos.
Nada de críticas ásperas, petulantes y narcisistas.
Nada de que ufanarse, ni nada de que burlarse.
Cosa que la mierda decante y en un futuro próximo se transforme en abono.
Hacerse un ermitaño, digo yo, como para reencantarnos con nosotros mismos y tal vez entonces ser un poquito mas productivo y novedoso.
No hacer nada para que los arribistas de toda índole no tengan cabida, para que los perros no tengan árbol al cual arrimarse.
Habría que apagar la tele, la radio y no comprar más el pasquín de turno, dejando los cagüines a las viejas, que es a ellas a quienes pertenecen y de paso dejar de rendirles tributo a los miserables de siempre.
En definitiva, no hacer nada y ensimismarse en un mutismo absoluto, en una especie de luto temporal de la palabra y bien carepalo, seriecito para que no nos encierren, no vaya a ser cosa que crean que estamos locos.
Nada, con una soledad y silencio absoluto.
Algo que nos hace mucha falta últimamente.
Notas del Autor:
* Aquí el autor miente descaradamente.
** Lo mencionó alguna vez el escritor Marcelo Mellado aunque metaforicamente hablando por supuesto.
Gabriel Prach.-






