En la tarde de hoy viernes, Febrero 15 – 2008, tuve la posibilidad de visitar a la viejita pascuera.
Lo escribo así ya que ella es esposa del Viejo Pascuero.
A ella la conozco hacen 13 años junto a su viejito pascuero. Tiene pelo cano, últimamente ha bajado de peso y le duele su pierna derecha.
Tiene 88 años y se casó con permiso de su mamá porque era menor de edad al igual que su esposo. Pololearon cuatro meses y se fueron al registro civil.
Ha trabajado mucho junto a su hombre. Él la anima mucho, pero hoy día le cuesta mucho caminar, así que encarga su colación para que se la lleven a su hogar.
¡Ah! ¿Cómo es su hogar?
Es muy sencillo. Tiene un jardín en la parte delantera. Tiene un solo dormitorio, cocina y baño, con su comedor y living.
Ella se comunica solo por celular.
Ha vivido en Santiago Centro, Talca, San Bernardo y en Isla de Maipo.
Sabe cocinar platos ricos; le gusta conversar y, como dice ella: “soy una historia grande”.
Me contó detalles de la vida de su esposo, que en otro artículo lo relataré.
Le gusta reír y le molesta la violencia tanto de Chile como del mundo. Recordó hoy la muerte de dos carabineros y la guerra en Medio Oriente. Agregó: “Yo le digo a Dios que proteja aquellos hogares que practican y buscan la paz… y las personas equivocadas que las perdone”.
Pude tomar mate con ella en una tarde donde el calor más fuerte era de su hogar y cariño.
Habla muy bien de su marido, lo ama mucho y le dice que “ha sido el único amor de su vida”. Agrega que le gusta mucho bailar y acercarse a los niños. Anda con dulces en sus bolsillos por si acaso se le acercan los infantes.
Una historia más que contar porque estuve con la viejita pascuera.





















Este sitio funciona sobre la
Bonito regalo, Jaime
No todos tenemos la posibilidad de estar con la señora del viejito pascuero, ahora, sin importar su rango, creo que por como la describes, es una mujer con la que vale la pena invertir el tiempo.
Gracias por compartir tu experiencia, Jaime.
Un abrazo
Pilar