La otra Noche tuve una visión
al parecer me encontraba en un extenso páramo
a simple vista desolado, hostil, seco y caliente
pero habia algo más.
la luna en frenesí, cual relámpago
que revienta en mis pupilas, con centelleante fulgor,
Reflejó el ardor de las infinitas arenas rojizas.
El viento acariciaba mi pecho con su brisa,
como si cada uno de sus cinco dedos
Fuera sólo para mí, en la inmensidad
interminable. Oasis cálido de la alegría
Mano luminosa del placer
Porqué te habías escondido?
Y porque siempre te desnudaste frente a mis ojos?
Convencido de que nunca iba a encontrarte
Siempre detrás, siempre furtivo
Como los besos que en cierta ocación nos dimos
Y ahora te miro oh, desierto mío
Como el más preciado e imprudente
horizonte inexplorado, mapamundi de emociones
Que dejaste en mi ser
de este a oeste y de sur a norte.



















Mota mi amigo talquino?
Mire que bien, y ¿por qué no había mostrado sus dotes." Bien, que bueno que se atrevió, si la primera vez es siempre la que más cuesta, pero vale la pena.
"La otra Noche tuve una visión", las noches suelen ser así, para muchos, nos regalan visiones, las que algunos olvidamos apenas clarea el alba.Para eso sirven la noche entonces...mmm que bien, pensé que escribia más por las noches, por el silencio, pero la verdad tiene razón, deben escaparse, por algunas rendijas para quedar expresadas en los escritos.
Un abrazos amigo.