Perdido en el limbo de la información y viviendo de conocimientos ajenos, prestados e inculcados por una sociedad “Libre, evolucionada y moralmente correcta” en donde los medios de comunicación día a día, saturan nuestros discos duros biológicos de spam y paginas temporales de material basura gratuito, lo que nos hace cada vez mas imbéciles, monótonos, predecibles y manejablemente útiles para los titiriteros humanos, ya que queramos o no, cada día aprendemos algo nuevo ¿pero que aprendemos...? ¿de quien lo aprendemos…? ¿Cómo lo aprendemos…? Son interrogantes que deberíamos usar como corta fuego natural antes de respaldar conocimiento en nuestro cerebro.
La educación en chile debería ser una preocupación y el debate sobre el tema da para mucho, pero en este espacio quiero hablar del Maestro, no del Docente, ni del Profesor, que cumple correctamente con el horario, como un buen funcionario y que es parte de la planta de educación, aquí quiero referirme al Maestro, a aquel que con vocación y esfuerzo, prepara una sociedad noble, de principios justos y equivalentes, ese que podemos encontrar en cualquier establecimiento privado o municipal, ya sea este de ultima tecnología o Rural, ese maestro que recuerda con cariño a todos sus alumnos por igual y que se mantiene en la memoria de cada uno de nosotros, quien no tuvo un maestro en su vida, preocupado, diligente, creativo e interesado por el desarrollo personal de sus alumnos y que acompañando la entrega de datos educacionales, aportaba siempre con una palabra amiga, un buen consejo y hasta un debate si era necesario…por que no? Siempre llegando con una imborrable y eterna sonrisa, quien para no demostrar flaqueza, antes de entrar a la sala, daba un gran y ultimo respiro, que junto con el aire, se llevaba a su interior los problemas cotidianos del ser humano, para poder entregar lo mejor de el, durante sus horas de clases de digno aprender y enseñar, ya lo están recordando no…? Si, ese es… ese mismo Maestro, que todos hemos tenido mas de alguna vez en nuestra vida, por mi trabajo, me ha tocado encontrarme con muchos de ellos, desde la escuela Butalelbun Trapa- Trapa en Alto Bio-Bio, donde el Maestro lucha por mantener la cultura y el idioma, intentando generar una educación cultural bilingüe, hasta
Por eso los invito a agradecer aquí a nuestros Maestros, para así motivar la creación de nuevos Maestros con vocación, quizás a algunos de ellos no los volvamos a ver mas, por que están muy lejos o por que simplemente ya no están, pero es un orgullo para un hijo, saber que la labor de su padre o su madre, permanece en la memoria de alguien mas. Jamás olvidare a
He invito a los lectores a poner aquí su agradecimiento a todos los Maestros, que en algún momento tuvieron la paciencia de enseñar, aprender y domesticar, a cada uno de nosotros
“Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos…”
A la memoria de
Maria Angelica Fuentealba Ibañez
Julio Fuentes
Buen Amigo


















Excelente reflexión..
profesores y docentes excelentes hay muchos, mas, aunque no lo creas, Maestros, los hay aun más, y te insto a que los busques no sólo en contextos educacionales, sino que en la vida misma...
te insto a que busques guías, gente que te dé esa misma sensación de maestría que tus mencionados maestros te dan... Créeme, abundan...
saludos amigo!