¿Y para la clase media cuándo?
Con el paquete de medidas económicas que dio a conocer el Gobierno, se dio un paso adelante para paliar -en parte- el complejo panorama social que estamos viviendo muchos chilenos. El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, dijo que esta iniciativa dará "una buena inyección de vitamina para la economía", que permitirá, entre otros puntos, contener la inflación y dar más facilidades a las pequeñas y medianas empresas (pymes), al eliminar el impuesto de timbres y estampillas. Hasta ahí todo es buena intención, lo cual es positivo, aunque no del todo satisfactorio; pues entre el conjunto de iniciativas anunciadas, la que realmente influye de manera directa en los bolsillos de las personas, es la reducción transitoria del impuesto a los combustibles.
Faltan más iniciativas que beneficien directamente a aquellas personas que día a día pagan la luz, el agua, el gas, tienen acceso a un transporte público poco eficiente, y más encima, todos los años en marzo se ven agobiados por gastos adicionales que debilitan su situación económica. Me refiero especialmente a la clase media. Así como las pymes se verán favorecidas con la reducción de impuestos de timbres y estampillas, ¿por qué no ampliarlo a las personas naturales, eliminándolo por completo? Con ello, accederíamos a la posibilidad de tasas más baratas y mayor competencia financiera, apuntando específicamente a quienes, según el informe del Banco Central, poseen deudas que representan el 62% de sus ingresos.
Lamentablemente, hasta ahora, siguen pendientes medidas orientadas hacia las personas, particularmente a la clase media, que es el sector más olvidado al momento de planificar políticas públicas. No esperemos los periodos eleccionarios para entregar beneficios concretos a quienes conforman la gran mayoría del país. Actuemos hoy, que estamos a tiempo.
Director Ejecutivo
Fundación Chile Justo






