El asesinato de Salvador Allende
Como quiera que se analicen los hechos ocurridos en Chile el 11 de
septiembre de 1973, la muerte del presidente Salvador Allende fue un
asesinato.
Así lo he estimado y señalado desde que la dictadura pinochetista
anunció que se habría suicidado en un salón de La Moneda, la casa de
gobierno de Chile.

La justicia chilena investigará ahora lo sucedido ese día y cual sea su
veredicto, no modificará lo fundamental: los suicidios se convierten en
asesinatos de acuerdo al contexto en que se producen.
Ahora
incluso caen dentro del concepto de crímenes de lesa humanidad
establecido en el recientemente ratificado Estatuto de Roma, como lo han
señalado algunos juristas.
Aquel 11 de septiembre, conocidos ya
los pronunciamientos de los militares, el Presidente nos convocó al
Salón Toesca del Palacio de La Moneda y junto con plantear los hechos
dijo que él se quedaría allí "hasta las últimas consecuencias", y que el
que no supiera combatir o no quisiera quedarse, era libre de irse.
Las mujeres no estábamos incluidas, debíamos irnos.
Luego preguntó: "¿Ustedes creen que no quisiera estar en un cordón industrial?, pero sé que no puedo hacerlo".
Los cordones industriales eran sectores de la ciudad donde funcionaban
numerosas industrias y sus trabajadores y sindicatos respaldaban al
gobierno.
Así como fue bombardeada La Moneda, lo habrían sido
los cordones industriales si el Presidente hubiera llegado hasta allí y
los muertos ese día se habrían contado por centenares o miles.
Miembros de su equipo de seguridad encontraron un paso que permitía
salir sin que se percataran los militares que rodeaban la casa de
gobierno y él no aceptó salir.
En su posición había un asunto
fundamental, él representaba la voluntad popular, la ley y la
Constitución que los militares estaban violando con apoyo extranjero.
Cuando le pregunté al Presidente esa mañana si había algo especial que
quería que se dijera en las radioemisoras que respaldaban al gobierno,
me respondió: "Sí, hay que decir que esto se produce cuando los barcos
de la Operación Unitas están frente a las costas de Chile".

La
Operación Unitas es de factura estadounidense y en ella participan
barcos del país del norte y de naciones latinoamericanas del área en que
se realiza.
La Armada chilena se había resistido a tomar parte
ese año, desafiando al ministro de Defensa, Orlando Letelier, y
finalmente había zarpado, para regresar la madrugada del 11 de
septiembre a intervenir en el golpe, eso explica a posteriori, su
renuencia.
Letelier fue asesinado en 1976 en pleno centro de
Washington por un comando integrado por agentes de la Agencia Central de
Inteligencia (CIA) y contrarrevolucionarios de origen cubano vinculados
a ese organismo estadounidense.
Estos señalamientos, a los que
se podrían agregar muchos otros, dan una idea de la situación que
enfrentaba el presidente Allende como consecuencia no sólo de la
conspiración extranjera, sino también de sectores internos que en
defensa de sus intereses particulares se negaban a aceptar que el país
necesitaba cambios, en los que el mandatario los llamó a participar en
su primer Mensaje a la Nación, pronunciado en el Congreso Nacional a los
seis meses de asumir el cargo.
Investigaciones y política
La fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago, Beatriz Pedrals,
presentó 726 querellas relativas a víctimas de violaciones a los
derechos humanos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de
1990, fechas que marcan el principio y fin de la dictadura,
respectivamente.
Ninguno de esos casos había sido investigado y
un ministro de la Corte Suprema detectó el año pasado mil 167 casos
respecto de los cuales no se habían interpuesto acciones.
Uno de
esos casos era el relativo a la muerte del presidente Allende, sobre la
que sólo se conoce la versión que entonces informó el régimen militar.
El ministro en visita, Mario Carroza, fue designado para hacer la
investigación, respecto de la cual dijo: "Pienso que es una labor más
que importante, es una responsabilidad tremenda".
Carroza tendrá
que investigar todo lo sucedido el 11 de septiembre en La Moneda y los
hechos posteriores, porque un número importante de los colaboradores del
Presidente que se quedaron con él en la casa de gobierno, tienen la
condición de presos políticos desaparecidos.
En algunos casos se han encontrado sus restos, con señales de salvajes torturas.
El actual gobierno, que preside Sebastián Piñera, ha hecho saber que
respeta la decisión del Poder Judicial en relación al presidente
Allende, pero es evidente que no le gusta esa decisión y la razón es
obvia: quiérase o no la investigación tendrá un importante contenido
político.
Por un lado, están aquellos que, como la democracia
cristiana, hicieron fracasar el diálogo al que los convocó el presidente
Allende meses antes del golpe, diálogo que podría haberlo evitado.
Por su parte, la derecha pinochetista, cuyos partidos postularon a
Piñera y forman parte de su gobierno, está involucrada tanto en el golpe
militar como en la represión.
De ahí que en estos días se haya
acentuado la campaña por aclarar la muerte del ex presidente demócrata
cristiano Eduardo Frei, presuntamente envenenado por el pinochetismo.
El gobierno se ha hecho parte de la querella y los abogados de la
familia Frei le están pidiendo a Estados Unidos que informe si le
proporcionó a la dictadura de Pinochet el veneno con el que
supuestamente lo asesinaron.
Respecto del presidente Allende se guarda silencio.
El jefe del Instituto Médico Legal dice que no se exhumarán sus restos,
cuestión que no le corresponde decidir a él sino al ministro Carroza.
Es que la autopsia hecha por la dictadura no aclara nada, dice lo que
el régimen quería y da pie para que se siga manipulando el prejuicio que
existe en torno al suicidio, en el que se mezclan el miedo y la
cobardía.
Crimen de lesa humanidad
El abogado y
profesor universitario Roberto Ávila Toledo publicó hace unos días un
artículo señalando por qué la muerte del presidente Allende "es
claramente un homicidio calificado (asesinato) con características de un
crimen de lesa humanidad", así los disparos que ocasionaron su deceso
fueran hechos por terceros o por él mismo.
Al respecto
ejemplifica con el caso supuesto de un médico con voluntad de matar a un
paciente que tiene una enfermedad terminal y le dice que morirá en un
par de meses, en medio de grandes sufrimientos y que eso le costará
mucho dinero, que arruinará a su familia.
El enfermo se suicida. El médico, señala el abogado, "es claramente autor del delito de homicidio calificado".
Luego indica que "la voluntad criminal" de los golpistas quedó de
manifiesto en las grabaciones en las que Pinochet le dice a otros
oficiales que a Allende "ofrézcanle un avión y después el avión se cae,
viejo... matando la perra de acaba la leva".
A eso, el abogado
agrega el bombardeo a La Moneda que tiene como fin matar a quienes se
encuentran allí, en particular al Presidente.
Rivera Toledo
sostiene que aun en caso de muerte por mano propia "es claro que Allende
se ve empujado, arrastrado a tan drástica determinación" ya que no
podía "mancillar la dignidad del cargo" que ocupaba y se lo puso en una
situación en la que "sólo tiene el camino de la muerte", lo que "es un
homicidio", hechos que configuran "crímenes de Lesa Humanidad".
(*)La autora fue secretaria personal del presidente chileno Salvador
Allende, es periodista radicada en México.







por cobarde,, allí quedó...Los cordones industriales eran de los pobres y estaban sucios, el no iba a concurrir a un lugar de pobreza...el no era un combatiente guerrillero...
Es probable que estuviera enfermo, y eso lo mantuvo vivo hasta su muerte..Suicidio, asesinato, crimen, fusilamiento, o lo que sea. Fue un desenlace buscado por él...Llevando al pueblo de Chile a una situación desastrosa , en varios factores de análisis...
http://inteligenciaholistica.bligoo.com
http://futurologia.bligoo.com
Si se suicido fue por propia conviccion, evidentemente influenciado por un contexto, pero no determinado por este. En lo personal, sigo creyendo en el suicidio hasta que se demuestre lo contrario - asesinato de un tercero y no de manera indirecta -.
Sea como sea, de una u otra forma, Allende seguira estando en la Historia nacional, Latinoamericana y Universal como un ejemplo de conviccion y compromiso con el ser humano.
prosigen con la cantinela, que el Gobierno del Sr Presidente de la Republica Salvador Allende Gossens, fue sabotedo por los EE.UU y su maquinaria de la CIA en concomitancia con la Derecha Chilena (que hoy nos gobierna) junto al PDC.
Esto no es una declaracion hecha por esta persona sino que es una reralidad que se desprende de archivos desclasificados y de informes diversos emanados de fuentes fidedignas del lo mismisimos EE.UU.
El miedo a perder sus privilegios, el terror de verse tal vez desposeidos de sus bienes acumulados de tiempos inmemoriales, el panico que les sugeria el no seguir siendo los dueños de Chile llevo a este grupo de mal llamados Chilenos a bañar con sangre las calles y el Palacio de la Moneda.
Esta es una señal de que el "cambio" presupuestado por el Doctor Salvador Allenede era sustantivo e importante.
Ni siquiera fueron capaces de trabajar para revertir este estado de cosas por la via que tanto precnozan y poco practican, el VOTO DEMOCRATICO y en las asambleas pertinentes.