¡ Malhaya la Exactitud de los Computadores !
Salud, compañeros de un mismo ideal.
En el año de nuestro señor de 1971, me desempeñaba como Jefe Administrativo del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Chile, y nuestro Servicio fue el segundo, después de la Escuela de Ingeniería, en disponer de un COMPUTADOR.
El equipo ocupaba varios metros cúbicos y fue necesario adaptarle una sala especial, con aire acondicionado, y en el ambiente no podía haber polvo en suspensión, pues podría afectar a la máquina.
Para entrar a la SALA DEL COMPUTADOR era necesario ponerse, sobre los zapatos, unas galochas de tela, y sólo personal autorizado podía entrar a la sala.
Estábamos tan orgullosos del equipo, como niño con un juguete nuevo, que se me ocurrió pedirle al Ingeniero a cargo que me hiciera un programa, para el pago mensual de las horas extraordinarias, que hasta la fecha se calculaban manualmente (entre 25 y 35 trabajadores).
La verdad es que era una malversación de recursos computacionales, pero accedieron a mi requerimiento.
El computador calculaba las horas extra en base a un programa ad hoc, y nos tiraba una planilla, con el monto a pagar a cada empleado, y el total.
La planilla era tipo Excel, pero Bill Gates todavía no lo había inventado.
Se giraba un cheque por el total, y se pagaban a cada beneficiario en efectivo.
Al segundo mes, Pancho Alcaíno, el Contador encargado del pago, que además era compañéro mío de curso en la Escuela de Contadores Auditores se me acercó muy preocupado.
Jefe, me dijo, el mes pasado, después del pago de los sobretiempos, me faltó un escudo; creí que me había equivocado al ensobrar, y lo puse de mi bolsillo.
Este mes me sobraron 2 escudos.
Le corrí huincha con la máquina sumadora a los 2 meses, y me arroja diferencia con el total del computador.
Hemos cantado varias veces la huincha con el Oficial de Presupuesto, (Blas Illanes, también compañero nuestro), y no podemos encontrar la diferencia.
Como teníamos otras pegas más prioritarias, dejamos el tema pendiente, y en castigo, cité a los 2 funcionarios para el sábado en la tarde, donde participé también yo en el chequeo, sin resultado alguno durante toda la tarde.
Para pasar el mal rato, nos fuimos a comer un costillar a la Universidad del Chancho, que quedaba como a 3 cuadras, en una calle perpendicular a Gamero, entre Independencia y Vivaceta, y yo tuve que pagar la cuenta.
La única posibilidad que nos quedaba, era que EL COMPUTADOR SE HUBIERA EQUIVOCADO.
El lunes hablamos con el Académico a cargo, quien tomó la situación como un desafío personal, y se demoró como una semana en encontrar la falla.
Lo que había sucedido, es que para el cálculo se ingresaba una función que, si bien imprimía los resultados individuales y totales en escudos, operaba la suma con infinitos decimales, lo que afectaba la suma total.
Supongo que se podría haber corregido el programa, pero decidimos seguir pagando las horas extra "a la antigua," y me olvidé del tema.
Ayer, Domingo 23, se vencía el plazo para la Declaración Jurada (Formulario 1187) de los sueldos pagados a los trabajadores de mi empresa durante el año 2007, trámite que, como buen chileno, dejé para última hora.
Una vez ingresados los datos, intenté en repetidas oportunidades presentar la declaración por Internet, la que fue rechazada, en todas ellas, por error de suma.
Los datos ingresados los había obtenido de una planilla Excel, y después de revisarlos varias veces y encontrarlos conforme, me aburrí y llegué a mi casa a almorzar después de ls 15.30 para choremia de mi cónyuge, que no había almorzado, esperándome.
La verdad es que debía haberme acordado de lo que me había pasado 37 años antes, pero se me había borrado de mi disco duro.
Hoy me acordé, revisé la planilla excel, pidiéndole que escribiera los totales individuales con varios decimales.
El total de remuneraciones que me dabe el Excel era $ 8.307.989.- y de Asignación de Zona $ 2.982.355.-
Volví a escribir las sumas individuales una por una, en pesos, sin decimales, y la suma me dió $ 8.307.988.- y $ 2.982.354.-.
Ingresé los nuevos totales y, ¡ Oh, sorpresa !, fueron aceptados de inmediato por el SII.
Los 2 pesos de diferencia del día anterior, y el atraso de un día en la declaración, me significaron una multa de $ 17.344.-
Ojalá mi amigo Patricio Espinoza, Director Regional del SII me acepte la explicación, y me condone, al menos una parte.
CICERONE
Sitios que enlazan este artículo:
- http://www.atinachile.cl/ hace 3 años







Así es la Tesnología. Que bueno que estás volviendo a escribir.
Saludos Yo tambien quiero hacerlo.
Mario
... pague por Internet.
Después de una carta de 3 páginas explicando y justificando el erroir de $ 2.- y la demora de un día, que parece que ni siquiera leyeron, me condonaron el 60% de la multa.
Al meterme a pagar por Internet, sin dar explicación alguna, me condonaron el 80%.
Moraleja: No solicite condonaciones, pague por Internet.
CICERONE