Agustín Correa S.

Las reflexiones en torno a la Universidad de los Andes, año 2009.

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Artículo.

 

Universidad… o lo que queda de ella (a propósito de la polémica causada por Felipe Berríos)



Fecha: 13/1/2009

Por Nicolás Valenzuela Levi

 

CATEGORIAS: Instituciones · Latinoamérica · Chile 

 

El padre Felipe Berríos encendió la polémica los últimos días a partir de su columna titulada “Extranjero en su País” en la Revista El Sábado, hablando de las “Universidades sobre la cota mil”. Frente a sus palabras, muchos se sintieron aludidos y en medios como El Mercurio del pasado domingo se han realizado verdaderas defensas a universidades como Los Andes, Del Desarrollo y Adolfo Ibáñez. En los dichos de Berríos hay una crítica a la desconexión de estas realidades de lo que pasa en el resto de la ciudad, haciendo un paralelo entre el grado de integración espacial con la relación de estas instituciones y la realidad social chilena.

 

El tema de la segregación socio-espacial en Santiago no es nada nuevo. Al menos desde los 90s el fenómeno ha venido siendo abordado por especialistas del área urbana, sin que, por supuesto, haya ido abordado en forma seria como algo a combatir por parte de quienes toman las decisiones.

 

El primer foco más evidente fueron las concentraciones de pobres en algunas áreas de la ciudad; la “guetización”, como muy bien lo explica Manuel Tironi en “La Nueva Pobreza Urbana” , ha sido parte de un proceso en el que, producto de la explosión de construcción de viviendas sociales desde hace un par de décadas, hemos decidido acumular pobres en enormes extensiones de ciudad, donde hoy concentramos patologías sociales de complejidad abrumadora, transformando la imagen tradicional de los pobres “sin techo”, en los “con techo”.

 

Esta tendencia a la segregación ha sido estudiada y caracterizada en un modelo de expansión de las metrópolis latinoamericanas, muchas de las cuales presentan sectores de concentración de altos ingresos, tal como ocurre en Santiago con el “cono” que sube desde Plaza Italia pasando por Providencia, Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea, extendiéndose en parte a La Reina, y a algunos sectores de Huechuraba y Peñalolén.

 

Ésta es la otra cara de la segregación: la de los ricos. Este tipo es mucho menos permeable que la de los pobres, puesto que es mucho más difícil poder integrarse en los sectores de mayor acumulación y valores de suelo, contrario a los fenómenos recientes en los que la escasez de suelos hacen que el mercado de viviendas utilice terrenos cercanos a los “guetos” para localizar una oferta de mayor estándar, generando, a la larga, diversidad socioeconómica.

 

Al Cono de Altos Ingresos no entran otros, si es que no es para trabajar durante el día. Es en este sentido que podemos utilizar a Françoise Ascher, cuando dice que “las ciudades reflejan y cristalizan las lógicas de las sociedades que acogen”. La impermeabilidad de la segregación en Santiago es equiparable a los patrones de reproducción social chilenas, en los que la elite local es endogámica e impenetrable. Ya se ha discutido al respecto cuando se relacionan los altos cargos de gerencia, tanto públicos como privados, y los colegios de procedencia. Tradicionalmente la sociedad chilena ha perpetuado unas élites bien definidas, e incluso espacialmente bien localizadas, que se forman en instituciones muy específicas, construyendo capitales relacionales que perpetúan el status quo.

 

El fenómeno hoy apunta además hacia la privatización de los espacios de la élite, especialmente en sus tradicionales circuitos del sistema educativo, tanto en los colegios como en las universidades. Cada vez son menos los establecimientos públicos que tienen impacto en los principales grupos de poder, como alguna vez lo fue cierta clase media burocrática construyendo redes en los liceos y universidades estatales que desembocaban finalmente, y no en pocas ocasiones, en el poder del Estado.

 

Dentro de la educación se ha vivido un intenso proceso de expansión basada en el juego de un mercado poco regulado, en el que las universidades privadas han cambiado la antigua realidad de las instituciones de educación terciaria. Este cambio no sólo ha operado a nivel general, sino también dentro de la elite; antiguos reductos tradicionales de los sectores derivados, de alguna manera, de la antigua oligarquía conservadora, como la Universidad Católica, reforzados como baluartes de algunos sectores después de 1973, hoy pierden su exclusividad y ven trasladados algunos de sus roles hacia nuevas instituciones. Por ejemplo, dentro de lo que puede definirse como una cierta elite económica conservadora, ya hay instituciones “de elite” que cubren perfiles como el ultra conservador en la U. de Los Andes – relacionada al Opus Dei –, más permeadas por el discurso neoliberal y en relación con la UDI como la U. del Desarrollo, o el imaginario liberal de la U. Adolfo Ibáñez. Son justamente estas nuevas universidades de elite las que se ubican “sobre la cota mil”, a las que Alude Felipe Berríos, confirmando así los dichos de Ascher, en los que una parte de la estructura social se reproduce en un fragmento de la ciudad, y el todo refleja las segregaciones en ambas.

 

La fragmentación de las metrópolis que entran en el juego de la globalización es algo que la experiencia internacional disponible señala como inevitable. Sin embargo, en la discusión planteada por Berríos se señala una discusión que efectivamente podemos tener, frente a un tipo de realidad, en que los jóvenes chilenos se forman, que no tiene una razón natural de ser así. Hay una serie de decisiones discutibles que finalmente ponen ahí, de manifiesto, en la ciudad innegable, el tipo de sociedad que algunos se están imaginando y poniendo en práctica. Lo hacen en lo que debiera ser nuestra mayor máquina de concretar sueños: la Universidad… o lo que queda de ella.

 

50 Comentarios »

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JCL dice:

 

Pero hoy en día no se aplica la ley “uno es lo q tiene”? y por ende “mientras más uno tenga, más es”? Siguiendo esta lógica surgen sectores q no tienen necesidad alguna de mezclarse con otros grupos ajenos ¿para q lo harían?…

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# Enero 14, 2009 a las 11:17

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Juan dice:

Yo creo que es un problema muy complejo, porque ¿como cambiar lo que ya está hecho?
hay una tendencia a la extensión de las ciudades para dar solución a problemas habitacionales, y eso ¿como se cambia si ya la ciudad se extendió? El problema de la pobreza siempre va e estar, el asunto en cuestión es darle mayor valor a esos lugares, pensando en el desarrollo y no solo en casas, sino en ciudad.
La ciudad de hoy no tiene que ser concebida en relación a un centro, sino como una ciudad de sub-centros urbanos para que las personas tengan más posibilidades de desarrollarse en estos nuevos barrios.

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# Enero 14, 2009 a las 12:41

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Johnny Aspee dice:

 

¿Cómo cambiar lo que ya está hecho?

Eso mismo se preguntaron los actores que configuraron la ciudad a como la conocemos hoy en día.
No hay que olvidar que antes de la dictadura militar Santiago era una ciudad mas equitativa, uno tenia “derecho a vivir en una vivienda por ley” en el sector donde naciste o donde trabajabas, la cosa es que hoy en día uno sabe que no puede hacer eso, solo te tienes que conformar con un subsidio de renovación urbana de 200 uf, que de renovación no tiene nada solo tortas de departamentos en Santiago centro y sectores periféricos.
Lo que hicieron en los sectores altos fue una especie de desocupación de la gente que no cumplía con los estándares que ellos querían crear, y enviados a sectores periféricos como Pudahuel, el bosque, Pte alto.

Entonces si podemos hacer cosas, pero primero va de la voluntad política y económica el reconfigurar la ciudad y no mas desigual, que lo único que se va a lograr con todo esto es que algún día estalle una guerra civil entre clases sociales.

Gracias

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# Enero 14, 2009 a las 17:00

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CRISTIAN FELIX dice:

 

Felicitaciones por el artículo.
En el marco de la defensa prácticamente corporativa que se realizo de las universidades de Los Andes, Del Desarrollo y Adolfo Ibáñez. En el cuerpo de reportajes de “El mercurio” un arquitecto afirma realizar tal integración espacial con la relación de la realidad social chilena al ejercer docencia en la escuela de arquitectura de la universidad de chile. Si esa es la preocupación de la realidad social de estas instituciones y de estos profesionales, la pobreza seguirá siendo para esta élite parte de la naturaleza.

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# Enero 14, 2009 a las 20:21

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Federico URqueta dice:

 

Barrios buenos, Barrios malos, Barrios altos, barrios populares, Barrios de clase media, siempre habrá esta distribución, la gente con dinero siempre podrá por optar por cambiarse de lugar, irse a otro barrio hasta que ya no sea tan exclusivo y se mudaran a otro lado, la clase alta es nómade siempre huyendo a un lugar mejor para ellos, no obstante hacen un circulo virtuoso, donde ellos se instalan los alrededores suben de precio, y de clase media suben a barrios caros, pero a veces sucede los contrario el barrio se empobrece o llega gente de mal vivir, solo es cuestión de ver los barrios de su infancia y verán 2 opciones el lugar subió de plusvalía o bajo.

Yo no tengo problemas si el Sr. Goyenechea Necochea vive en la puna del cerro, o en la parcela 69 en el campo, mucha gente de clase media prefiere un ambiente mas rural o natural, pero lo que no me gusta es que algo tan importante como una universidad este tan desvinculada de la ciudad,

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# Enero 14, 2009 a las 20:33

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2S dice:

 

Yo cuando leí el artículo del padre, le encontré toda la razón, de hecho alguna vez un profesor de urbanismo mío toco ese mismo tema. Este profesor no se podía explicar como por ejemplo un estudiante de arquitectura de universidades cota mil, pudiera realmente conocer de la ciudad, si no la VIVE!!!!!. No utilizan transporte público, no caminan, no recorren, no se sientan en una plaza y conviven con diferentes sociedades. No ven las manifestaciones que ocurren en la ciudad, no saben como se ocupa, si la miran desde lejos o desde un TV.
En el barrio alto se puede hablar muy poco de ciudad (en general la periferia), ya que las viviendas son aisladas y en su mayoría no se relacionan unas con otras. Como se puede hablar de espacio público si lo que predomina son las rejas y lo privado (hay excepciones).

El tema es que estas universidades debieran buscar mecanismos para que sus estudiantes conozcan y VIVAN la realidad de la ciudad.

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# Enero 14, 2009 a las 20:38

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f1 dice:

 

Si bien Berríos tiene razón el fondo de su argumento (crítica que apunta más a quienes manejan estas universidades) yo no pegaría el salto de criticar a todo el sistema por completo, y menos evocar románticamente épocas pasadas.
Recordemos que hasta los años ´70 muchos hijos de la élite se formaron en los liceos de excelencia y universidades hoy llamadas “tradicionales”. Esto significaba que con plata de todos los chilenos le pagábamos la educación a la élite (costaban una módica suma o derechamente la universidad salía gratis como ocurrió con la chile) que ocupaba en su mayoría (y gran mayoría) estos establecimientos, mientras la mayoría de los chilenos no podía soñar con mandar sus hijos al colegio y mucho menos a la universidad.

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# Enero 14, 2009 a las 23:17

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Álvaro U dice:

 

Más allá de todo lo dicho, llama la atención que quienes encendieron el debate fueron los padres de los alumnos aludidos y no precisamente las federaciones, centros de estudiantes o tan solo algún estudiante.

Durante la semana pasada aparecieron en El Mercurio cartas al Director emitidas por apoderados, profesores y hasta rectores de las universidades, y ni un solo estudiante o representante contribuyó con alguna posición dentro de esta “polémica”.

Será que esta segregación socio-espacial que, a esta altura resulta obvia, responde más bien a un comportamiento paternalista de este sector de la población (ABC1) que pretende tener a sus hijos en un medio controlado e invulnerable, sin contacto con el resto de la sociedad, y que frente a cualquier crítica responden como si le estuvieran quitando un dulce a sus niños.

Sin embargo esos niños ya están en la universidad y no necesitan que sus papás reclamen por ellos. Esos niños necesitan leer el diario y saber que pasa en su país.

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# Enero 14, 2009 a las 23:56

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NICO dice:

 

Me permito reproducir un extracto del texto “Extranjero en su país” del Padre Felipe Berríos que fue el más controversial, para ver como se contestaron esas preguntas a través de las supuestas defensas:
“…..Me pregunté ¿qué visión del país tendrá el profesional que salga de esa universidad?, ¿qué vida universitaria tendrá quien tal vez estudió en un colegio de la zona, donde probablemente quede también su casa y entra a esa universidad?, ¿qué diferencia hay entre una universidad así y un colegio particular?, ¿bastará mirar la ciudad desde lo alto y luego enterarse de lo sucedido en ella por las noticias?, ¿será ese el lugar más adecuado para que se forme un universitario?, ¿cómo se llegará a una universidad así sin automóvil?…”
Después de leer a profesionales contestándole al Padre el sábado siguiente en una página completa en el diario el Mercurio una cantidad de cosas que no van al caso, solo demuestran que están en una burbuja y que no entienden el trasfondo de la segregación social y el impacto en nuestra sociedad, realidad estudiadas por nuestros urbanistas en las últimas dos décadas. Por último agregar que debemos cuestionar como un arquitecto que es docente sale en defensa de un tema que al parecer no comprende y transmite a las nuevas generaciones de profesionales que construirán nuestra ciudad.

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# Enero 15, 2009 a las 00:30

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Federico URqueta dice:

 

Hay que ser mas exacto, las universidades eran prácticamente gratuitas, para todas las personas, solo se entraba por capacidad, lo que hizo que las universidades estatales o tradicionales sean tan reconocidas y valoradas hasta hoy en día es el sistema de ingreso a través de una prueba estándar para todos, y recuerden que la clase media es la que mas paga impuestos en el país así que teóricamente es este segmento que sustenta al país.

 

 

La segregación muchas veces es un término demagógico, justificando cualquier acto delictual en su nombre, no hay que confundir con la falta de infraestructura de un barrio que es totalmente distinto, una ciudad puede construir 5000 casas sociales, pero si no construye una escuela, liceo, canchas y plazas, posta, centro comercial, comisaría, obviamente habrá un detrimento a esos habitantes

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# Enero 15, 2009 a las 07:23

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Jbc dice:

 

Es como el huevo la gallina hoy en día esta discusión en nuestra sociedad, creo que como “chilenos” ya nos acostumbramos a “comprender” y “vivir” con esta realidad, pero lo que más me llama la atención es algo que acá se mencionó…..
cuando estaba en primer año de arquitectura en la universidad, nos impresionó a mi junto con otros compañeros, que había un par de alumnos del ramo que no “conocían” el paseo ahumada, por ende tampoco huérfanos, etc. …recién a esos “19″ años los tuvimos que llevar como astronautas a la luna guiados hasta el centro de nuestra ciudad … a la peatonal por antonomasia urbana santiaguina….
y llevar eso a un contexto de claro es imposible para casi todos el conocer a cabalidad toda la ciudad pero si por mínimamente ciertos “referentes” …., creo que ellos solo atravesaban la ciudad cuando van de su casa a la playa o el aeropuerto … en fin, conozco a gente de periferias de 2 tipos los que conocen toda la ciudad y los que nada, la diferencia esta en su nivel de ingresos económicos y el acceso a servicios, pero no por ellos esto último justifica la aislación tipo burbuja y la ignorancia urbana sobre todo de personas que quieren estudiar “para hacer ciudad”

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# Enero 15, 2009 a las 15:18

 

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ricardo l: dice:

 

En la ciudad sólo se expresan los fenómenos sociales a los cuales nos enfrentamos todos los días, no se trata solo de la ubicación espacial de estos “centros ideológicos de estudio”, sino más bien de como enfrentamos mediante políticas país la iniquidad y falta de acceso a los recursos, bueno así es el mundo de las burbujas universitarias, no obstante hay muchas de ellas que no se localizan específicamente sobre la cota mil, basta mirar para el lado no más…

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# Enero 16, 2009 a las 19:48

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angra dice:

 

Da lo mismo.
Los de la elite tienen el trabajo y la vida asegurada, no importa que hagan en el colegio, la universidad o su construcción social/ parque temático de ambiente controlado que tanta plata les ha costado. Y como todos bailan al sonido de la plata, deberían dejarlos tranquilos en su burbuja, y que Santiago se expanda más y más y más

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# Enero 16, 2009 a las 19:56

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Andrés dice:

 

Para Juan
Es difícil corregir lo ya hecho, pero se puede evitar que siga empeorando. Sino se hubiese permitido el deterioro de Santiago Centro, ni la demolición de casas en Providencia y en Las Condes, esta clase social nunca hubiese trepado cada vez más lejos de la ciudad. Allí hay un problema de regulación
Por otra parte mucha gente evita la universidades tradicionales porque están en mal estado. Pues bien, ¡que el Estado deje de hacerlas pasar hambre y las rescate!


Para Angra


NO da lo mismo, porque si la elite tiene trabajo y vida asegurada, entonces que no desprestigien el sistema universitario comprando títulos que no valen nada, llevándose a los profesores de buenas universidades y concursando a fondos que le sirven mucho más a universidades que si son universidades.
Tan mala educación reciben que es imposible tratar de conversar con ellos en algo tan simple como lo que escribió Felipe Berríos

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# Enero 17, 2009 a las 18:40

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Clau ledezma dice:

 

Las diferencias sociales son un hecho, una realidad que siempre nos acompañará.
Las Universidades han contribuido y fomentado el encuentro de estas distintas realidades y es algo que se seguirá dando en las Universidades tradicionales afortunadamente.
Ahora, la gran paradoja es que muchos de nuestros “líderes” se han formado en las Instituciones de la “cota mil”, y que si se formaron en una institución pública sus hijos lo más probable es que lo harán en una privada.
¿Qué está mal?…Ahí está, las cosas en este país no están funcionando porque quienes lo piensan no lo han vivido o no lo están viviendo.
Que ejemplo más concreto es el de cómo crece la ciudad, (y no sólo Santiago).haciendo barrios populares lejos de cualquier equipamiento, otra paradoja…siendo la población que más tiene necesidades.
Raya para la suma, algunos tips para el cambio:
1-Más autoridades COMPETENTES que provengan de sectores medios de la población, (Formados en Instituciones estatales).O sea que conozcan la realidad país.
2-Mejorar los estándares de las instituciones estatales y que no sólo dos o tres se destaquen a lo largo de nuestro extenso país.
3-Y tal vez la que más nos compete. Que al elaborar un plan ciudad participen distintos criterios, que el diseñador urbano no sea “el alcalde ignorante” que reciba coimas…
Porque, como leí por ahí una vez; …”Los Estados deben ser hijos de las Ciudades;
y no al revés, solo así será posible ocupar el desarrollo urbano, como un Atajo hacia la Igualdad”.

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# Enero 17, 2009 a las 19:14

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Federico URqueta dice:

 

Me parece interesante lo que dice Felipe Berríos, pero ahora hablo de la mal de la PSU, con argumentos mediocres y ignorantes populistas, se cayo esta vez

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# Enero 17, 2009 a las 19:35

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María dice:

 

“JCL Enero 14, 2009 – 11:17
Pero hoy en día no se aplica la ley “uno es lo q tiene”? y por ende “mientras más uno tenga, más es”? Siguiendo esta lógica surgen sectores q no tienen necesidad alguna de mezclarse con otros grupos ajenos ¿para q lo harían?…”

NECESIDAD… cuidado con eso

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# Enero 18, 2009 a las 03:20

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Rodrigo Alejandro González Urrutia dice:

“Yo creo que es un problema muy complejo, porque ¿como cambiar lo que ya está hecho?”


JuanEnero 14, 2009 – 12:41

Siempre se puede cambiar lo establecido a causa de una fuerte y decidida voluntad

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# Enero 18, 2009 a las 13:39

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Rodrigo Alejandro González Urrutia dice:

“Lo único que se va a lograr con todo esto es que algún día estalle una guerra civil entre clases sociales.”

Eso desde siempre ha podido pasar, por lo menos ahora, gran parte de la gente que generalmente es floja y se queja de su mediocridad, odia la gente con más dinero, objetos de valor, etc.

Solo si se dieran cuenta que a base de esfuerzo y perseverancia lograrían eso mismo y mas si a demás tuvieran visión.

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# Enero 18, 2009 a las 13:42

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Federico URqueta dice:

 

Lo que mas me molesta es otro caballero ahora rector de una universidad privada salió hablando mal de la PSU, a las privadas les encanta hablar mal de la PSU porque para ellos si tu tienes plata estudias, le da lo mismo si quedaste debiendo puntos o si sacaste 500, y a los resentidos que les fue mal siempre les conviene echar la culpa al sistema que mirarse a ellos mismos y decir simplemente: “NO ME LA PUEDO”, acá para acabar con la discriminación es bien simple, la universidad en gratis para todos, ¿y de donde saco el dinero?, fácil al igual que los países europeos que tanto nos gusta compararnos se cobre un impuesto a la renta similar a la Salud o AFP, de un 5% a un 10%, así las universidades tradicionales solo se dedican a enseñar bien y no estar repopudads de su financiación

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# Enero 18, 2009 a las 15:24

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Andrés dice:

 

Qué es repopudads?

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# Enero 18, 2009 a las 15:29

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Rodrigo Alejandro González Urrutia dice:

Igual hay que decir que la PSU  es un reverendo “kacho”
y no es que me incluya en la opinión de esos rectores, que igual pienso que tienen graves falencias en su admisión de estudiantes.

Igual Federico no puedes meter a todos los estudiantes que la rinden y no les alcanza en el mismo saco. Tienes que tomar en cuenta las graves falencias actuales del sistema educativo o más bien sistema COMERCIAL educativo.
También tomar en cuenta que en gran parte de las sedes donde se rinde la PSU actualmente tienen falencias de organización, yo la ultima vez que la rendí que se suponía que uno estaba en la sala dando la prueba a las 8:15 los dos días, resulto, que no paraban de pelotear a los estudiantes de una sola a otra, y realmente la prueba con todos los nervios en punta la comencé a las 10:10, teniendo la siguiente prueba a la hora normal que salía en el programa (Que TAMBIÉN INCUMPLIERON EL HORARIO POR HORAS) lo demás queda para su imaginación, ya que es bastante detestable acordarse de un tema como ese cuando se tuvo una BUENA preparación y hasta en algunos ensayos se superan los 800 puntos…

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# Enero 18, 2009 a las 15:50

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Federico URqueta dice:

 

Entiendo, es que a lo que voy es que la PSU, es una prueba estándar, igual para todos los chilenos que la rinden, que tiene un temario conocido y una fecha fijada de antemano, ¿Acaso no algo mas democrático e igualitario?, las pruebas estándar son los únicos métodos que han hecho que las universidades estatales tengan su prestigio hasta ahora, Brasil, Japón y Alemania tienen sistemas parecidos, porque hay gente que trata de darle mas valor a las notas de enseñanza media lo cual es un error, un 5.5 en el Instituto Nacional, seria un 6.2 en Colegio Pedro I de La Florida o un 6.8 en la escuela Clint Eastwood de San Rosendo, yo prefiero algo como la PSU todavía

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# Enero 18, 2009 a las 17:43

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Andrés dice:

 

Oye Francisco Urqueta, que es repopudads?????

Yo creo que un 5.5 del Instituto Nacional no equivale a un 6.2 de un colegio en la Florida, equivale a un 9 !!

Por otra parte el tema de este blog es como se destruyen las universidades, cuando hay empresarios chupabilletes que construyen malls-ues para atraer a los ingenuos, que creen que por ellos son buenas Ues

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# Enero 18, 2009 a las 18:34

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Juan Pablo Arancibia Medina dice:

U2, me gusta ese grupo… Pero no tiene nada que ver con las universidades… Bueno, en serio, yo creo, como Pablo Fernández, estudiante de la UAI que apareció en el artículo de El Mercurio en el que se respondía al padre Berríos, que en un recinto universitario del sector alto hay gente que vive en una burbuja, pero que finalmente no hay que generalizar. Dichos individuos (los que no bajan de Plaza Italia) podrán ser buenos profesionales, como se indicó en el mismo artículo, pero también son malas personas.

Ahora, la buena educación (la que no discrimina ni es tratada como un negocio) falleció justamente cuando se convirtió en un mercado no regulado, como explicó Nicolás Valenzuela Levi en el artículo principal de esta columna. El Estado debería ir en rescate. Una de las medidas de su plan debería ser, como escribió el comentarista Federico Urqueta, que haya educación gratuita. Desde mi punto de vista, esta debería existir en las universidades tradicionales (del Estado) y la educación remunerada debería continuar en las instituciones privadas, para el que quiera realizar allí sus estudios. Claro que esto no debe significar que la calidad de la educación en una universidad tradicional no debe ser potenciada por el sólo hecho de estar dentro del “circuito estatal”. Quien piense eso debería ser mandado a otra dimensión a través de la técnica Kamui. Los recintos estatales deben empezar a luchar por volver al récord en la buena calidad de la educación y dejar de buscar las utilidades para los rectores y jefes de carreras.

 

Aunque según Ricardo L., no se trata sólo de la ubicación de un centro de estudios de clase alta sino de la inequidad y de la falta de acceso a los recursos (que se relaciona más con lo planteado en el párrafo anterior y de lo que el dios Atlante debería hacerse cargo), igual creo que la ciudad debería ser concebida con subcentros (así también opinó Juan). Lo que me costaría creer es que las universidades cota mil van a instalar sedes de Estación Central hacia el oriente y que compañeros de La Dehesa van a viajar hasta Pudahuel a estudiar (repito que no intento generalizar).

 

Otro de los temas que reunió esta polémica es la movilidad de los estudiantes a, por ejemplo, San Carlos de Apoquindo. Felipe Berríos se alzó con el siguiente repertorio: “¿Cómo se llagará a una universidad así sin auto?” Yo, frente a la interrogante del padre jesuita, debo responder que he sabido que hay estudiantes que caminan y hacen dedo desde Los Dominicos al mencionado barrio de Las Condes. Tal vez el Metro no debería haber llegado sólo a Padre Hurtado con Apoquindo, sino hasta el Estadio de La UC. Desde mi punto de vista, esto no favorece a los de mayores recursos, sino a esos que viviendo en el sector poniente de la capital, tienen que trasladarse al oriente por trabajo o estudios (pensemos también en las nanas, jardineros y guardias de condominios del barrio alto).

 

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# Enero 18, 2009 a las 19:12

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Federico URqueta dice:

 

* repopudads = preocupar

En Brasil existen las universidades estatales, las que igual que Chile son las de prestigio, también ellos dan una prueba parecida a la PSU, y según ese puntaje postulan y pueden entrar a una carrera en una universidad estatal, la diferencia que es gratuita la universidad estatal, para todos los aceptados, no hay que pelear por cupos de becas y créditos, existen becas y ayudas como alimentación, el alojamiento y material de estudio para los alumnos de situación precaria, yo digo que ese es el modelo que hay que copiar, las universidades privadas existen también pero se paga.

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# Enero 19, 2009 a las 08:47

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Andrés dice:

 

Mmmm. yo creo que el gobierno les entrega poca plata a las Ues tradicionales y no fiscaliza como la gastan, a drede, porque saben que así van a terminar desapareciendo

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# Enero 19, 2009 a las 10:00

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Alonso dice:

 

Aquí existe una política estatal en torno a la Universidad y la educación general. Como toda política tiene consecuencias en la vida de las personas y en las relaciones de la ciudad (no por nada política significa “las cosas de la ciudad”).

La educación está entregada en bandeja al sector privado, tanto las Ues estatales como las privadas… si no tienes beca, tomas crédito fiscal, si no tienes crédito fiscal, crédito Corfo, si no es Corfo es bancario…

Desde el período militar, la educación pasó casi íntegramente a ser un bien de mercado y siendo aún más consolidado en los gobiernos posteriores… al ser un bien más de consumo e inversión, los privados tienen un nicho importante al que responder… caemos entonces en la oferta y la demanda, de quién ofrece la mejor Universidad, la que tiene mejores salas, bibliotecas, mediatecas, laboratorios, convenios, intercambios, perfeccionamientos, etc. es la que tendrá mejor “demanda”. UAI, Los Andes o el Desarrollo es un nicho creado, que responde a la necesidad de educar, y educar bien, acudiendo a los requerimientos de los sectores altos de la ciudad…

Aquí no es culpa de privados. La educación se volvió un bien más, y los privados tomaron un sector interesante con buenos dividendos y regulado con todas las de la ley por el estado. El padre Felipe invoca a esta “creación” a esta universidad que perdió ese concepto de universal…

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# Enero 19, 2009 a las 15:51

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Angra dice:

 

¿No será todo una confusión entre lo que dicen que es y lo que sucede realmente? Dicen “calidad de la educación” pero hacen “educación carísima para algunos” y “escuelas que no enseñan nada que se roban la plata” (no todo es así, es un ejemplo). ¿No se dirán las cosas de esta manera para que no los acusen de querer modificar las cosas a su beneficio?

Además hay que agregar que Chile se divide en dos bloques: -la izquierda- -la derecha-

Cada bloque tiene colegios, universidades, curas y empresas que utilizan para reclutar gente y construir sus “círculos endogámicos impermeables” (frase copypasteada de por ahí). Así pueden acceder a los estratos de la cúpula del poder y lograr por fin la realidad que necesitan. Por eso “curiosamente” los líderes salen de esas partes. Los que no pertenecen a ninguno de los dos bloques, son los (pobres) mortales.

Luego, con objetivos definidos para beneficiar a los pertenecientes a esos grupos (bonus, lucro, capital), deben formar la elite que le dará forma a nuestras ciudades, y luchar contra la otra elite, que les deforma “su” realidad. De paso este conflicto regirá nuestra existencia

Bien por ellos que quieran crear su propio Olimpo

(Deberían hacer una lista con colegios, universidades, curas, empresas (públicas, privadas) de cada bloque y así no perder mi tiempo acercándome al incorrecto. Hades es diferente a Zeus)

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# Enero 19, 2009 a las 18:12

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Fernando UDD dice:

 

Yo creo que una visión de un alumno de Arquitectura de la UDD podría servir. Vivo esto todos los días yo vivo acomodadamente y la gran parte de mis compañeros también, me voy en auto a la Universidad todos los días y la gran mayoría también. Me resulta de alguna manera obvia que estas universidades estén en este sector, ya que siento que gran parte de mis compañeros son de colegios acomodados y esa comodidad se traduce en varios casos a un bajo rendimiento en el colegio y en la PSU, lo que deriva en que no les dan los puntajes para entrar a las universidades tradicionales. No les parece obvio que elijan universidades que les quedan cerca de sus casas, en vez de elegir una que les exige usar el transporte público, siendo que muchos tienen autos.
En definitiva me parece que estas universidades están donde están por una simple respuesta de mercado (alumnos a los que apuntan – valores de suelo – capacidades de compra de extensos paños de terreno para futuras expansiones, siendo que en otros lados más centrales serian casi imposible de encontrar).

Esa es mi simple respuesta a un tema que aunque de alguna manera destruye la ciudad y su integración, es casi imposible de solucionar por una cosa de naturaleza humana, es como mezclar agua y aceite

Saludos…

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# Enero 20, 2009 a las 02:10

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Red dice:

 

Ummm, me mató…

¿Seré agua o aceite? Yo creo que agua, es más barata (por ahora)!

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# Enero 20, 2009 a las 16:14

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Enzo Piero dice:

 

Experiencia:

Para urbanismo III nos mandan a la villa portales como parte de la asignatura para analizarla con croquis, observaciones etc…

Al encontrarme dibujando llega un BUS, si, un BUS! de esos de los mas bacanes del que se bajan unos 15 estudiantes rubios con sus croqueras y sus lápices.

Al ver esto me aventure a seguir su recorrido y tratar de escuchar o ver que hacían estos estudiantes de arquitectura que llegaron en un BUS! a la villa portales.

Converse con uno de estos jóvenes y resulto que eran de la universidad FINIS TERRAE. (ESA QUE NO QUEDA EN LOS CERROS).

El asunto final es que estos jóvenes estuvieron 15 minutos y se fueron como en un paseo de 5 básico a su BUS! en donde creo que pudieron respirar tranquilamente y revisar si tenían todas sus pertenencias y no les había salido sarpullido.

Esa es mi experiencia
ojala sirva

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# Enero 20, 2009 a las 21:04

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Angra dice:

 

15 minutos y en bus. Me pregunto si llegaron filmando desde la ventana.

Estoy en desacuerdo con eso de agua y aceite.

Este conflicto no es causado por la naturaleza humana, sino por asentamientos urbanos definidos como extensiones de la realidad propia de un grupo determinado, que buscan beneficiar económicamente al grupo que pertenecen (o quieren pertenecer), creando zonas ajenas a la idea de que la ciudad es una sola (idea falsa por cierto), y cuando se acercan a asentamientos de otro grupo lo hacen con su lenguaje impermeable de ocupación, excluyendo.

 

La ciudad es una colección de asentamientos que cada grupo diseñó (o que se siente perteneciente y compró) para acceder mejor al dinero, bienestar o comodidad. Cada uno posee sus propias características y reglas que necesitan ser cumplidas para mantener esa realidad y convivencia.

 

Estas construcciones ordenan estilos de vida y terminan caracterizando realidades, que se vuelven muy obvias al extenderse a la periferia o muy opuestas al crecer hasta estar frente a otras diferentes, creando disrupción en el concepto global que el resto de los ciudadanos tienen para la misma ciudad. A esto se le suma el acto de excluir para evitar contaminar la realidad construida.

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# Enero 21, 2009 a las 00:43

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Juan Pablo Arancibia Medina dice:

En su comentario, el artista Federico Urqueta (aclaro que lo digo en buena) escribió sobre las universidades públicas y gratuitas de Brasil. Bueno, me gustaría agregar que en Argentina tampoco perecieron en el caminó de crear una educación terciaria estatal y gratuita.

 

Por otro lado, Fernando UDD se autocalificó de acomodado. Sólo le faltó decir que tiene Sangre Azul. Tal vez dicho comentario lo efectuará en su próxima intervención porque estaba falto de tiempo. Para mí, la cosa es que la educación de un colegio acomodado no parece caracterizarse por sus altos estándares, por lo menos en lenguaje, castellano, español o como quiera que se llame esa asignatura en este país, si Fernando escribió “comodes” en vez de “comodidad”.

Ahora, sobre que la Unión es imposible porque no se puede mezclar agua y aceite, yo discrepo. ¿Por qué entonces no separamos definitivamente ambos grupos sociales y construimos un “muro de Berlín” desde la Ciudad Empresarial (dejando los edificios de empresas y tecnologías al lado de los ricos) hasta Plaza Italia por la mitad del Cerro San Cristóbal, para que luego continúe por Vicuña Mackenna hasta Irarrázaval, donde dará un giro hacia el oriente hasta la Cordillera? Mucho me gustaría, pero con una medida como esa me estaría convirtiendo en un Hitler o en un Darth Vider. Hay otras soluciones, y creo que la integración puede llegar a ser posible. Miren, allá arriba ya tienen un presidente de color.

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# Enero 21, 2009 a las 01:51

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Luis dice:

 

Nos hemos olvidado de las universidades bajo cota mil pertenecientes al consejo de rectores y privadas, que estafan a sus alumnos, carreras sin acreditación, post grados sin acreditación.

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# Enero 21, 2009 a las 06:00

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Federico Urqueta dice:

 

En Brasil sucede el mismo ambiente que Chile donde hay una PSU y las estatales son las prestigiosas y las privadas no, en Argentina es gratis pero no sucede lo mismo,

al final los que hacen ratings de universidades son los mismos dueños de esas universidades privadas, así que no hay objetividad, para mi la Universidad Adolfo Ibáñez es la privada mas prestigiosa, no por nada tiene 50 años y nació bajo el alero de la Universidad Técnica Federico Santa María.

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# Enero 21, 2009 a las 10:31

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Fernando Varela dice:

 

Yo soy ingeniero de la PUC y, la verdad, mi experiencia me dice que las universidades cota mil barren con casi todas las universidades de Chile, incluyendo a varias de las tradicionales.

Ellas le hacen un gran aporte al país y creo que son libres de edificar sus campus en los lugares que quieran, al igual que todos somos libres de ir a las universidades o CFT que más nos convengan.

El P. Felipe debería preocuparse más de la penosa situación de la mayor parte de las otras universidades, en donde la burocracia, la mediocridad y la intervención de grupos políticos impiden lograr una educación de excelencia. No me cabe duda que esto del tema de la segregación urbana es solo una forma más de atacar a quienes están haciendo las cosas bien y, de paso, justificar el propio fracaso.

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# Enero 21, 2009 a las 22:40

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Pablo dice:

 

Sinceramente, al entregar al mercado la educación se genera segregación o segmentación, es un hecho lógico económicamente hablando, pero la educación no debiera ser tratada como un bien mas, puesto que es relevante la inclusión de una mirada mas global en todos los profesionales, es decir, no solo las universidades de cota mil debiesen incluir a otros sectores, también las universidades de cota cero deben mirar a los ricos y entregar una visión de los problemas que aquejan a nivel país.

A pesar de esto, no deja de ser curioso que las mentadas universidades de cota mil son las que reciben mas por concepto de donaciones por medio de exención de impuesto(excluyendo a la PUC que también es un poco elitista aunque en menor medida) lo cual indica que TODOS LOS CHILENOS ESTAMOS DE ALGUNA MANERA FINANCIANDO A LAS UNIVERSIDADES DE LA ELITE ECONOMICA, ¿no se supone que al pagar arancel en las universidades tradicionales es para que no tengamos que todos financiarle la universidad a algunos pocos?

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# Enero 21, 2009 a las 22:56

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JUAN E dice:

 

Este tipo de universidades, se podría decir que son las alternativas, para los jóvenes que no alcanzan las preciadas “tradicionales”. Ya que entregan buena educación, en docente, equipos y recursos, donde sus aranceles muchas veces se equiparan a las “pluralistas” y “tradicionales”. Donde veo que todo es lucro. Así da igual. Todas son de la misma clase, chupadora.

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# Enero 23, 2009 a las 14:41

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KurotashiO! Dice:

Mal que mal, mientras más lejos, más nos da cuenta sobre el personaje que tiene que viajar desde el centro o la periferia sur. Poniente para llegar al oriente. Casos incluyen además a la Universidad Mayor en Huechuraba, la cual si bien tiene servicios de acercamiento en Escuela Militar, da cuenta de un montón de niños/as bien que experimentan viajes “del terror” en el troncal 107 hacía la entrada de El Salto.

No olvidar tampoco insignes casos como el Duoc UC de San Carlos de Apoquindo, donde también llega un centenar de estudiantes C3 que con suerte pagan sus estudios y tienen que lidiar con bastantes combinaciones en el transporte público para llegar a “la conc…”

El asunto es complejo, pero que más da, al menos se sabe que si alguna vez hubiese un terremoto, los primeros en colapsar serían ellos.

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# Enero 26, 2009 a las 18:17

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Sebastián V. dice:

Lo más preocupante es que vivimos en una sociedad ‘cota mil’. Es innegable la influencia, el protagonismo de los medios de comunicación masivos y son éstos los que muestran tan solo esa realidad. Ellos construyen una realidad desconectada del resto de las inquietudes de la sociedad. Mientras la ‘Feña’, en el 13, se pregunta si debe aceptar una invitación a un exclusivo balneario, miles más se preguntan cómo pagar los estudios de sus hijos.

No es culpa de los hombres y mujeres del barrio alto, no de todos al menos, muchos de ellos quieren cambiar la realidad, otros, aún no se dan cuenta y los debemos convencer. Lo importante es que la ‘cota mil’ es un modo de vida que es difundido como el único existente. Una sociedad que incluya a todos, que es lo que por imperativos éticos queremos muchos, debe necesariamente tener como eje una educación pública (ojo, pública, no necesariamente estatal) en que la cota mil y la cota 250 puedan encontrarse, compartir y darse cuenta que viven en la misma tierra y deben enfrentar desafíos comunes.

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# Enero 31, 2009 a las 03:33

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Rodrigo Alejandro González dice:

Bastante bueno el comentario de Sebastián

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# Enero 31, 2009 a las 14:19

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Juan Pablo Arancibia Medina dice:

Al comentarista Sebastián V. le encuentro toda la razón. Al leer su frase “miles se preguntan cómo pagar los estudios de sus hijos”, recordé una delegación de cesantes que se encadenó en un edificio de gobierno. Una mujer justamente alegaba que no había matriculado aún a su hijo, lo que es incomprensible. Por supuesto que están en su justo derecho de realizar este tipo de manifestaciones, pero desde mi punto de vista el problema es que esta persona, a pesar de estar sin trabajo, pretendía que su hijo continuara estudiando en un colegio pagado. Mi hermano hizo toda su enseñanza media entre estudiantes que no pagaban un peso y no hay para qué avergonzarse. Pero ella, como decía la opinión del comentarista antes citado, es de los que pretenden vivir en una sociedad cota mil, a pesar de que no vivan en esa sociedad. Claro que la culpa, como también escribió Sebastián, es de quienes nos difunden ese estilo de vida como el único existente y mantienen incendiados nuestros espíritus. Lamentablemente, sobre la televisión habría que decir que ningún mortal para de hacer zapping si en la pantalla se están mostrando zonas pobres de la “Urban”. Ya vimos que teleseries con carácter social como Puertas Adentro y Hippies no tuvieron mucho éxito.

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# Febrero 1, 2009 a las 01:03

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Sebastián V. dice:

Lo que dice Juan Pablo va en la dirección en que apuntaba mi comentario: se trata de hacer lo imposible para vivir en la cota mil. Es cosa de ver cómo en Las Vizcachas se promociona “el nuevo Barrio Alto”.

Ahora, el problema es que otra fractura social se encuentra entre los que están (estamos) más abajo: si bien, como el comentarista anterior menciona, existen colegios respetables donde no se paga un peso (en uno de los cuales yo estudié), a la vez existen una mayoría de colegios los que por prejuicio o por la realidad en que están inmersos, ningún padre lo tendría de primera preferencia.

Abajo de la cota mil, hay una guerra civil entre los que pueden quedar más arriba y los que deben quedarse con lo que hay. Mientras, la elite está más preocupada de defender sus beneficios, en su variante conservadora, o de sentirse bien por lo bien que han gobernado, en su variante más reciente, la que es heredera cultural de la izquierda y que ha terminado codeándose a la salida de los colegios de sus hijos con sus (¿antiguos?) rivales ideológicos.

Así, la distancia entre gobernados y gobernantes; entre los de arriba y los de abajo; los de abajo y los más de abajo, sigue creciendo. Si viajan al extranjero, dos santiaguinos pueden ser más ajenos entre sí que con la realidad que visitan.

El problema, como dice Juan Pablo, es que decir esto no es muy popular. A nadie le gusta escucharlo. La complacencia y el interés en que nada cambie ha podido más que el afán de cambiar por tener UNA sociedad plural, diversa, pero en la que hayan puntos en común, para convivir. Debemos, entonces, comenzar a plantearnos cómo vamos a tender puentes y cómo podemos comenzar a cambiar…

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# Febrero 1, 2009 a las 03:07

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jorge eduardo narvaez dice:

Colóquele el subsidio de transporte para el año 2009 da asco

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# Febrero 3, 2009 a las 21:40

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Alonso DeLarge dice:

 

Esto es típico de países tercer mundistas, donde tratan de encorralar a la sociedad. Más penosa es la actitud de aquellos que son producto de esto, que creen que por estar segregados de algo o de alguien serán mejores. Estos mismos hablan de unidad nacional, que paradójico…
Yo tuve la oportunidad de estudiar en Francia cerca de 3 años, y sólo quiero mencionar que allá la cosa es muy distinta, allá no existe, por ejemplo, ese pensamiento de “entre mas caro, mejor” en materia de educación, y al estar en Francia noté que geográficamente las ciudades no están encasilladas o, al menos, no tan notoriamente como Santiago que llega al extremo de ser vergonzoso.
Sin embargo, creo que esto se puede cambiar o al menos que esta tendencia no siga expandiéndose. Hoy vivo en Concepción, ciudad magnifica, donde conviven ricos y pobres, todos gozando del paisaje que nos une. Espero que aquí no se de el fenómeno santiaguino, geográfica y educacionalmente hablando.

Saludos.

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# Septiembre 28, 2010 a las 12:54

 

 

 

Los derechos de este artículo son de Nicolás Valenzuela Levi. De la página www.plataformaurbana.cl  Sólo se han modificado las faltas de ortografía de quienes participaron opinando acerca del tema.

 

 

 

Fuente: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2009/01/13/la-universidad%E2%80%A6-o-lo-que-queda-de-ella-a-proposito-de-la-polemica-causada-por-felipe-berrios/

 

 

 

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