Mi cuerpo tiene que aprovechar la música.
Te rodea la música, te rodea el sonido grato y los ruidos molestos.
Puede ser que has escuchado sonidos y ruidos; manifestaciones sonoras de animales y aves; movimientos de arena y agua.
Quizás ya has escuchado que alguien te dijo: “Eres desafinada(o)” o bien no has prestado atención a las melodías de muchas canciones.
Ahora te escribo la siguiente frase: “tú tienes música, marcas una nota musical a diario”; “tu nombre tiene música, te marca el pulso”.
La historia cuenta varias experiencias de civilizaciones enteras que celebraban y utilizaban muy bien la música, entre ellas la maya.
En cuanto al nombre, en un artículo escrito anteriormente por mi persona, decía lo siguiente: “muchos papás escogen nombres para sus hijos sin saber ni su origen ni su significado… cada uno de ellos (nombres) tiene una gran tarea que realizar en la vida, pero como sus padres no le explicaron razones ni motivos, van marcando ocupados por la vida, no saben cual es su gran tarea o misión”.
En mis viajes por el mundo pude descubrir estos significados y por autoaprendizaje pude conocer la nota musical que favorece mi ser completo.
Por ejemplo mis nombres y apellido significa: "persona que da vida a cargo de un reino, cuidando las siete puertas de Roma".
A todo esto se suma una gran tentación: el ego, pues este último a veces no me deja ver más allá y se encarga de no dejarme ver mi misión. Esto último lo aprendí de un maestro del bujincan cuando estuvo de visita en Chile este año 2008.
Te animo a buscar tu propia música en tu ser pues conseguirás, entre otras cosas, relajarte, que tus órganos internos trabajen mejor, mejores relaciones humanas, etc.






