¡ POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS!... relata la Biblia en uno de sus párrafos y, al parecer, más que una cita, se hace realidad en algunos pasajes de nuestra vida. Así lo siento al darme cuenta de la indiferencia hacia el ser humano, de la frialdad hacia uno de sus Atinadores que, si bien es cierto, le fueron reconocidos sus méritos hace un tiempo, hoy yace en el anonimato para los directivos de ATINA CHILE.
Manifesté públicamente la enfermedad que me afecta y, al margen de los saludos y deseos de recuperación expresado por otros Atinadores, no he sentido el apoyo de la plana mayor de ese medio de comunicación. Creo que, más allá de los intereses empresariales, existen las personas y sus opiniones que hacen posible mantener interactivos los canales de comunicación vertidos en Atina.
No obstante lo mencionado, detrás de cada Atinador hay un ser humano que merece respeto, no sólo para saludarlo y felicitarlo por sus logros, sino también, en los momentos de aflicción cuando un dolor lo aqueja, más aún, haciéndolo público.
¿ acaso la persona es desechable a la hora de enfrentar una enfermedad? ¿ acaso no existen las vías de comunicación para conectarse con uno de sus miembros? Finalizo este artículo con la firme convicción de haber expresado mi sentir de hombre y, como EXPLORACIONES en ATINA CHILE, movimiento al cual he entregado lo mejor de sí, sobre todo, poniendo en el tapete el FEMICIDIO.
De todas formas va aquí un cordial saludo para cada uno de los integrantes de Atina Chile de su amigo de siempre ,
Exploraciones







Culpa. Me llego tu post.
Me dolió conmigo mismo. Leí el origina a su tiempo y pase de largo, lo reconozco.
¿Indiferencia?
¿No se? creo que frustración, impotencia y mucha vergüenza.
Frustración por la cantidad de veces que usamos la indeferencia como escudo para no involucrarnos.
Impotencia al no tener real aporte y solucion a tu caso.
Y mucha vergüenza por no atreverme a reconfortarte con palabras de apoyo y sentir por miedo al ridículo personal, y quizás también porque no me hubiesen sonado totalmente francas en ese entonces.
Ahora son palabras sinceras y honestas, sino hubiese callado también.
Y me gusto tu reclamo, honesto doliente y valiente
Saludos y suerte
Supe de tu enfermedad del año pasado, cuando estuviste ausente un tiempo.
Te saludé deseando tu completa mejoría. Pedrito, si te has enfermado durante este tiempo, no me he enteredo pues he estado alejada de Atina.
Como sea, deseo que estés recuperado y que tu salud marche bien. Es fundamental para el desrrollo normal de la vida.
Tus argumentos son impecables, perfectos, pero me queda la inquietud, ¿un sitio, lugar, o centro de debate como Atina, tiene entre sus objetivos, sustentar algún tipo de apoyo moral hacia sus miembros?
He visto en ciertas ocasiones algún pésame, pero en carácter personal, expresado por otro atinador.
Siento tu situación como una expresión clara del tipo de sociedad que estamos viviendo y proyectando: fría e inmune.
Saludos Pedro y te cuidas.
Que toda fortaleza y conformidad debe provenir de nosotros mismos, de lo que llevamos en nuestro interior y en gran parte de lo que podemos colocar allí. Cuando estamos a solas, todo se vuelve pensamientos o palabras. Y así, creo, que en nuestra mente hacemos un encuentro de palabras, según las palabras que tengamos en nuestro ser y las que recordemos de nuestra vida...
Y, como haces mención a un párrafo de la Biblia, yo te hago mención a todos los demás párrafos de la Biblia, con la intención de que no sólo ahora, sino que siempre, encuentres tanto argumento para exponer, como motivo para sentirse acompañado, consolado y conforme, además contento...
No me quiero extender en mis palabras. Imagino que mi breve mensaje te resultará claro y sencillo, así es que me despido y te dejo mis saludos y mis buenos deseos personales de que estés bien y ojalá con una mente bien dinámica, que siempre incorpora nuevas palabras a las propias, y párrafos a la lectura hecha, para mejorar y complementar nuestra forma de ver.. el cómo vemos todo...
Si estamos enfermos, a cuidarse, y si estamos contentos, a dar gracias por la alegría de estarlo...
Rolando.
PD: Yo creo que siempre las personas vamos casi muy abstraídas con nuestras propias cosas personales y nos cuesta a veces levantar la vista y mirar al frente y mirar dentro de los demás... Los dirigintes de Atina serán sólo personas que también tienen sus cosas que hacer y no creo que sea preciso vivir del reconocimiento de los demás, sino que ocuparnos de todo lo que falta por hacer...
Un abrazo.