En mi vida síquica (como supongo también sucede en la de el común de las personas) se suceden interminables pensamientos positivos o negativos, productivos o estériles, motivadores o desalentadores; recuerdos de penas o alegrías, de momentos gratos y de momentos desagradables, de logros y de fracasos; proyecciones o visualizaciones de desenlaces terribles o de victoria, que causan vergüenza o que causan orgullo… así, las polaridades claroscuras presentes en todo el mundo manifiesto, se presenta también en mi mente. Son instantes, milisegundos en los que sensaciones cognitivas de diversa índole desfilan por la conciencia, y creo que la atención que uno decida prestarle a una u otra de las polaridades interpretativas de la realidad tiene importantes consecuencias en nuestra vida anímica. Casi siempre de manera involuntaria decidimos centrar nuestra atención en uno u otro pensamiento, y también casi siempre (en mi caso) se decide poner el foco en la polaridad negativa. La negatividad atrae, es entretenida (el drama “vende” a todo nivel, hasta para con uno mismo), es justificadora (“ah pero si estoy tan triste el obvio que no puedo hacer las cosas que quiero hacer, porque mi tristeza me abruma”), es poderosa (“seguro que va a salirme mal”, “seguro lo voy a estropear”… y sale mal, y lo estropeo), genera condicionamientos y asociaciones (“pero si siempre fallo en esto, es obvio que me va a volver a pasar”), y así, posee de seguro muchas más cualidades que las que se me hayan podido ocurrir a vuelo de pájaro.
Yo soy bien hipocondríaco… esa misma frase es reflejo de que me paso la vida diagnosticándome una u otra condición o enfermedad física y psíquica, con su respectiva pasajera somatización, y se relaciona esto con el párrafo anterior en cuanto me he dado cuenta que las múltiples “enfermedades” por las que me he paseado no han sido más que instancias en las que he decidido ‘colgar’ mi atención en fugaces pensamientos negativos, potenciando todo el poder de mi imaginación, manifestando en una tragicómica e irónica aplicación de la ‘ley de la atracción’, los sentimientos enfocados en la enfermedad y el malestar. Pienso que no es que sea tan afectado de tan diversas enfermedades como muchas veces me convenzo, sino que más bien tengo una imaginación tan poderosa que manifiesto, por temporadas, la enfermedad en la que mi atención se haya decidido posar por un momento, haciéndola real intermitentemente, efectivamente viviéndola, pero por un rato, hasta que a mi mente le dé por enfocarse en otra enfermedad o, rara vez, en la esfera de los pensamientos positivos que, al igual que los negativos, asoman también por instantes, y son potenciados también por un tiempo, y manifiestan también realidades maravillosas.
En vista de todo, cuan importante sería la educación de la mente, la educación de la atención, la educación de lo que uno se dice a sí mismo, la educación de los ‘guiones’ que automáticamente nos repetimos día a día a través de esa vocecilla del ego, reflejo de nuestra actividad mental. Y ojo que no estoy diciendo nada nuevo, pues existe en sicología una forma terapéutica que estudia lo que se denomina ‘script programming’, en la que se pretende precisamente intervenir en el guión que nos repetimos, y que programa y condiciona en forma importante nuestra forma vivir la vida.







-----------------señor ego con la muerte psicológica, con cambiar la rancia manera de pensar, sentir y reaccionar peude dejar que entre luz en su mente y escapen los murcielagos de la ignorancia para que dejen espacio al comocimiento objetivo.
omo noscete ipsu
en su post el dilema y la solucion, osea, Ud. conoce la herramienta necesaria para cambiar de "estado" y pasar del negativo al positivo sin mayor fuerza y trabajo que aplicar lo que conoce de su capacidad mental.
En metafisica uno de los principios fundamentales es el que dice que "todo es mente", es por eso que se estudia la forma de solo tener "ideas" y "pensamientos" positivos ya que la mente es capaz de crear hasta los absurdos mas grandes y las realidades mas perfectas.
La frase u/o mantra "yo soy" posee el poder de crear y hacer posible todo lo que se desee, es cuestion de trabajar en ello y lo lograra.
Si Ud. "decreta" alguna condicion o situacion en la que este involucrado alguien, le aseguro que esto sucedera.
los pensamientos son las armas mas peligrosas si no se le saben utilizar y cuando Ud. envia pensamientos negativos, esstos volveran a Ud. con toda la "mugre" que capte cuando el pendulo vuelvaa a Ud.
Asi que cuidado con lo que piensa o dice ya sea de Ud. mismo o de algun semejante.
estoy de acuerdo en práctiamente todo lo que planteas.. Bien poderoso es el 'yo soy', y si bien no creo que todo sea mente, sí es un componente esencial de la vida anímica.
Y sí pues, se plantea un problema, y a la vez una solución... para mí la situación es como la de un obeso aproblemado por ello, que tiene identificado su problema, y sabe la solución: alimentación equilibrada y ejercicio físico.... la teoría se sabe, pero está enganchado a un estilo de vida... algo similar me sucede, y he estado enganchado a un estilo de vida.. ahora, posibles soluciones, las veo, e intento educarme en pos de ellas... Al fin, no se trata de hacer 'esto' o 'lo otro', sino de adoptar decisiones de raíz, modificar estilos de vida, hábitos cognitivos en mi caso...
Gracias por tu respuesta, bien atinada
Saluds!