Dibujando expreso lo que siento.
Las experiencias del dibujo han provocado conocimientos mayores para toda la humanidad; provocado conocimientos para grupos sociales y a personas.
El dibujo es la expresión de una persona y muestra justo el momento que está viviendo.
El dibujo se ha observado la mayoría de las veces como una expresión artística, muy válido el argumento, pero no los quedemos allí.
El dibujo sirve mucho como revisión de mi propia existencia, de el se pueden derivar varias alternativas de mejoría (intelectual, emocional, física y espiritual).
Recorría el año 1990 con un curso básico (Primero A de una escuela en Maipú, ciudad de Santiago – Chile), eran alrededor de las diecisiete horas con treinta minutos, cuando invité a mis niñas y niños a dibujar un insecto. Les mostré el ejemplar dibujado por mi anteriormente y uno manifestó: “yo no quiero dibujar eso, no sé dibujar”.
Le indiqué que lo haríamos por parte y despacio.
Terminamos la clase y cada uno se retiró a sus hogares. El niño indicado llegó con su máximo logro a su casa, lo mostró y no le creyeron; se puso a llorar y quedó el resto de aquel día mal.
A la semana siguiente, les manifesté a sus apoderados los resultados de aquella clase de artística; la mamá aquella indicó lo sucedido con su hijo y le indiqué: “regrese a su hogar y pídale perdón a su hijo porque él es capaz de hacer dibujos tan lindos como el que le mostró”.
Las personas podemos hacer dibujos en un período de tiempo y observar cómo está mi vida en su totalidad.
El dibujo es un mecanismo de sanación. ¡Aproveche de practicarlo!







Nó solo hace bien, además hace FELÍZ
Que rico recordarlo siempre
Saludos
Jaimeviajero.
Muy buena reflexion... Gracias!
Un abrazo!
Jaimeviajero.