Comentarista Urbano

Escribir a mano. "Copiar" y "pegar" son palabras que le han hecho bastante daño al periodismo.

Un desperfecto en el computador de mi casa me forzó a escribir a mano. Ese accidente me hizo reflexionar acerca de lo que se gana y se pierde con ese magnífico instrumento, que abre a tantas posibilidades y que permite almacenarlas todas. El medio con el cual escribimos no es neutral. Al escribir a mano, me doy cuenta de que mi imaginación, que es tan escasa, se libera un poco. El texto sobre el papel tiene una estructura y una estabilidad que no son las mismas que hallo en la pantalla. Sé que no manejo todas las herramientas del procesador de palabras, pero también sé que están ahí, y eso me asusta. En el cuaderno tacho, enmiendo y sustituyo sin temores. La huella de mi trabajo va quedando en la hoja. Puedo, con un poco de esfuerzo, reconocer la palabra borrada, comparar, intentar una solución nueva. Las interlíneas y los márgenes de la hoja son un espacio no meramente desocupado, sino un hueco que reclama ser llenado. Mi texto se complica con líneas que cambian la ubicación de los verbos o los adjetivos, añaden frases que se desbordan por los márgenes y que debo contener con una variada suerte de globos o ventanas, tachaduras, flechas. El texto pulula. El computador proporciona una impresión de movilidad, pero, acaso, aquí aquél esté mucho más firme y estable, frente a todo ese abanico de virtualidades. ¿No escribiremos en él, quizás, siempre en limpio? Es la paradoja de la abundancia y la comodidad: mientras mayores son las potencialidades y recursos que ofrece el medio, mayor es la pereza y la trivialidad de los resultados. "Copiar" y "pegar" son palabras que le han hecho bastante daño al periodismo, y no menos a la literatura y al pensamiento. Un filósofo al que entrevisté una vez me habló de movilizar "bloques" de textos a través del computador. Me temo que, a la larga, terminó sepultado por ellos. En unas declaraciones sobre el oficio de escribir, Paul Auster insiste en su fidelidad a la pluma y el bolígrafo. Siente el autor norteamericano que la escritura fluye desde su cuerpo hacia el lápiz, y desde éste se empapa en la hoja. Al pasar en limpio el texto manuscrito (con su vieja Olimpia), su cuerpo a la vez se resiente y compromete (es un trabajo muy tedioso), pero aporta una segunda lectura: muchas carencias o aspectos innecesarios aparecen a la vista. Recuerdo ahora a esos escritores o pensadores que crearon su obra en la cárcel y en precarias condiciones, como Robert Walser, que legó bellas páginas, escritas en un manicomio y que han debido ser descifradas con poderosas lupas. En cambio, apenas me devuelvan mi computador, sin duda volveré a él prestamente. Allí, mi pereza y lisiada imaginación encuentran dulce acogimiento. Comentario de: Pedro Gandolfo en ELMSAP. Pablo Ramírez T (CU)
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MAFALDITA
dijo : Si escribir en la computadora nos quita algo de imaginación entonces en lugar de escribir con lápiz sobre el papel quizá sería mejor hacerlo con cincel y martillo. :) Saludos amistosos, Katy. :) --------------------------------------------------
10/09/2006 a las 23:21
Héctor González Avilés
dijo : La solución al problema reiterativo del copiar y pegar, es muy simple, amigo Pablo, escribes el borrador del artículo que desees escribir en una esquela o cuaderno, y luego la pasas al computador.

"El Señor es mi Pastor, nada me faltará" (Salmos 23:1), http://www.titogonzalez23.blogspot.com
http://www.elrancahuaso.cl

11/09/2006 a las 16:34
manuel gallardo fuentes
dijo : Buena práctica Tito, pero imposible de ejecutar cuando tienes que entregar 3 ó 4 notas antes de las tres de la tarde a tu editor. Me demoré como día y medio en aprender esa lección siendo alumno en práctica en el Depto. de Prensa de Radio Chilena, hace ya su buena década. Al menos ahora hay computadores, antes el desafío era escribir a maquina, y eso sí que es complicado, porque la posiblidad de enmendar errores es casi nula. Escribir a máquina equivale a no dar puntada sin hilo, y en papel o computador, puedes sentarte a escribir sin siquiera haber enhebrado la aguja. saludos
11/09/2006 a las 18:59
Ivan Alberto Seisdedos CICERONE
dijo : :? Pablo: ... escribir a mano? CICERONE :jawdrop: Ver BLOG de CICERONE
22/09/2006 a las 16:49
manuel gallardo fuentes
dijo : Pablo: A mi me sucede todo lo contrario...el procesador de textos me permite escribir y reescribir con mayor velocidad y claridad, y me alienta a proyectar palabras e ideas que no sé si podría llevar al papel. Sin embargo, ocurre que a veces me asusto, porque a la hora de tomar lápiz y papel me siento torpe y lento. Mi caligrafía nunca fue ordenada, y ahora es peor, la pérdida de la costumbre de escribir a mano es algo que se nota. Y cuando tomo apuntes, sufro tratando de descifrar esos extraños signos que yo mismo he plasmado. Sobre cortar y pegar, absolutamente de acuerdo contigo. Mala práctica, no sólo porque alienta la pereza mental, sino porque además vulnera al autor o autora de un texto. Muhas veces, y no sólo en el periodismo, esta práctica se ejercita de modo irresponsable, y no son pocos quienes terminan atribuyéndose grandes ideas y muy bien redactados párrafos que, en el fondo, son de otros u otras. Saludos desde el sur.
11/09/2006 a las 18:52
pachi vargas
dijo : Es una buena reflexión, y creo que tiene mucho de verdad. Cuando nos sentamos frente al computador, estamos entrando también en el mundo de la velocidad (del PC), lo que tal vez se transmite a nuestra propio trabajo: pensar rápido, escribir rápido, conectar rápido, enviar rápido. Saludos
12/09/2006 a las 11:39
Live voyager
dijo : El cómo, es solo funcional...
13/09/2006 a las 12:39
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