El mundillo ese
Recuerdo como si fuera ayer cuando tuve que hacer un trabajo de investigación acerca del Islam en los años 80’, recuerdo la angustia para definir los alcances de la palabra, establecer un temario, un desarrollo y una fuente fidedigna que sería mi punto de partida. Pasaron algunos días para saber que existía un Centro Cultural Islámico en Chile; pasaron otros tantos para visitarlo buscando encajar mis horarios de estudiante con sus horarios de atención; compré rollo para la cámara, por si había algo interesante que fotografiar, me armé de cuaderno, lápiz y al cabo de una semana, ya tenia un esbozo de la estructura que tendría el trabajo. Luego vendría la producción de este mismo y la post producción, tal como el revelado de las fotos, los recortes, el corrector para la máquina, carpetas y una buena dosis de paciencia. Tres semanas y tenía un trabajo presentable. Hoy digité Islam en Google y encontré aprox. 123 millones de páginas relacionadas. Más bien ahí se indefinió y por ajustarse a un número cerró en esta cantidad. Encontré 3.9 millones de imágenes. En poco más de dos horas armé una nueva investigación, mi alcance no sólo incluyó lo que alguna vez tuvieron las 23 páginas de mi trabajo de 6to básico, sino que pude comparar cómo se vive el islamismo en distintos países, conflictos actuales, Chile en relación con el mundo, etc. 300 páginas, con una ortografía perfecta y una edición casi de lujo. En una era donde la convicción de nuestra juventud hacia la política, está por debajo de la convicción que le genera el protagonista de un reality de turno: ¿Estaremos haciendo lo correcto para comunicar lo realmente importante a nuestros jóvenes?, ¿Estaremos llamando su atención? Lo armado y empaquetado especialmente para ellos les produce rechazo, no compran impulsivamente pues tienen más información y su percepción selectiva ultra-desarrollada – por eso no escuchan instrucciones - dificulta más las posibilidades. Así como mi trabajo del Islam de los 80’s y su vieja técnica, no es natural seguir haciendo lo mismo para llegar a nuestra juventud, necesitamos más iniciativas, más emprendimientos, más ruido, más fracasos, más oportunidades y desarrollos orientados hacia los jóvenes 100% basados en Internet, más trámites, más bibliotecas, más servicios, más entretención, en ese lugar, el mundillo ese, el suyo. Por cierto, donde tú estas ahora.






