

Quién no recuerda con nostalgia los tiempos de la niñez cada vez que por esas casualidades nos hemos topado con el Silabario Hispanoamericano, aquel inolvidable texto escolar que nos enseñó a leer a generaciones y generaciones de chilenos.
Coré, el autor de las ilustraciones del Silabario y el legendario Peneca, dejó tras de sí un gran legado para todos aquellos que fueron niños en la década de los 30 y 40, pequeños que soñaron con sus maravillosos personajes de cuentos como La Isla del Tesoro, Los viajes de Gulliver, Sandokán y Quintín el Aventurero, entre muchos otros.
Mario Silva Ossa (1913 - 1950), el verdadero nombre de Coré, fue un artista que vivió creando fantasía para sus miles de seguidores, proveniente de una familia acaudalada, comenzó a trabajar para la revista infantil ???El Peneca??? de la editorial Zigzag, la cual alcanzó su mayor éxito a mediados de los años cuarenta con un tiraje semanal de hasta 240.000 ejemplares distribuidos en casi toda Latinoamérica.
Transformado en un ilustrador estrella, Coré es incluso tentado para trabajar con Walt Disney, cuando éste estuvo de paso en Chile en el año 1941, oferta que rechazó para seguir trabajando en Zigzag.
Mario Silva, murió trágicamente a los 37 años de edad, su cuerpo fue encontrado junto a las vías del tren en circunstancias que nunca estuvieron lo suficientemente claras y que causaron un sin fin de especulaciones que hablaban incluso de suicidio.
En un homenaje publicado en "El Peneca", Elvira Santa Cruz, su tía, envolvió al muerto en brumas y ensoñaciones y sugirió vagamente que el dibujante iba caminando sin saber muy bien por donde iba: "Errante caminante hacia tu destino, sin ver el sendero que tus pasos hollaban mientras tu mente iba forjando mirajes ilusorios, bellezas inalcanzables".
Tras su muerte, quedó una gran herencia para quienes hasta hoy se maravillan del virtuosismo de este dibujante que marcó a fuego la infancia de muchos que crecieron con la fantasía y belleza de sus ilustraciones.
Yo aprendí con ese silabario!