
Ruth Bradley, Corresponsal en Chile para The Economist.
La periodista británica, especialista en economía, se reunió con estudiantes de periodismo para discutir en torno al rol de la prensa de negocios en el país. Destacó la cobertura económica de La Tercera y criticó el manejo comunicacional de la Presidenta Bachelet.
Ruth Bradley nunca estudió periodismo y, sin embargo, se desempeña como reportera en uno de los medios más prestigiosos en el mundo: The Economist, que vende más de un millón de copias a la semana y cuyas ventas se producen en un 80% fuera del Reino Unido. Casada con chileno y doctorada en economía, llegó a la prensa casi de rebote, y el resultado está a la vista: actualmente cubre para la revista británica uno de los sectores noticiosos que más dolores de cabeza le da al gobierno.
Bradley lleva 10 años trabajando en The Economist y nadie queda indiferente ante lo que el prestigioso medio señala de Chile. La prensa local la cita con frecuencia y sus artículos son comentario obligado entre empresarios y personalidades del gobierno. El martes pasado, los estudiantes de la cátedra de Periodismo Económico de la Universidad de Chile pudieron dialogar con la periodista en torno a estos temas y al desempeño de la prensa de negocios en el país.
Ruth Bradley destacó las potencialidades del país en materia económica, pero señaló que, respecto de estas, la prensa especializada carece de un análisis profundo, atribuyendo dicha falencia a un problema de tipo “estructural” en el modo en cómo se hace periodismo económico en Chile. Reconoce, sin embargo, que no es culpa de los periodistas, sino de los medios, que no han sabido otorgar el tiempo necesario para la investigación en temas tan relevantes para un país.
Asimismo, le ha sorprendido gratamente el auspicioso cambio que ha tenido el suplemento Negocios de La Tercera, aumentando su dotación de periodistas y concentrándose en ofrecer a sus lectores un tipo de escritura comprensible y una mirada menos sesgada que el cuerpo B del El Mercurio, “La Tercera ha mejorado su cobertura económica”, indicó la periodista. No obstante, señaló que los medios deberían concentrar sus esfuerzos en mejorar la concisión de los artículos pues “la gente tiene miles de cosas que leer y necesita saber cuál es la noticia de manera rápida”. Criticó, de igual modo, la falta de contexto de la que carecen los artículos en los medios locales, dificultando así la comprensión acabada de los mismos.
Bradley cuestionó el uso que da El Mercurio a las informaciones provenientes de The Economist señalando que “los utiliza cuando le conviene” evidenciando la falta de objetividad presente en dicho medio. Respecto de la política comunicacional del gobierno fue categórica: “la presidenta no tiene un buen manejo con la prensa”, agregando que “no da buenas entrevistas” y muchas veces “desconoce los temas por los cuales se le pregunta”. La periodista británica piensa que este desorden comunicacional se debe principalmente a la poca experiencia de los asesores del gobierno. “Una política comunicacional tan cerrada no es compatible con la democracia” sentenció.
Su metodología de trabajo conjunto con su editor no dejó indiferentes a los estudiantes quienes, en su mayoría, ya han trabajado en medios nacionales y en donde el intercambio intelectual entre periodistas y editores no suele ser la norma. Bradley señala que para la región, es a ella a quien consulta su editor, destacando el profesionalismo y criterio que la periodista exhibe en sus notas. “Tenemos una relación de confianza y en varias oportunidades hemos discutido cerca de una hora el teléfono para ver qué postura asume el medio en un tema determinado”.
Respecto del país, destacó el hecho de que Chile sea noticia por su estabilidad macroeconómica y no por otros asuntos como suele suceder en la región. El precio del cobre tiene al país con un superávit fiscal que le otorga cierta comodidad constituyendo, para la periodista,“un modelo a seguir en Latinoamérica”, aún cuando sabe que no es políticamente correcto decirlo. Y revela una vez su conformidad por trabajar en este lado del mundo. ¿Un mensaje para la presidenta? “debe mejorar sus destrezas políticas”.



















Julio
Concuerdo con esta señora, te dire.
Chile posee graves problemas en ambitos MICROECONOMICOS y tambien en la distribucion de ingresos... ambos, no permiten ver los beneficios del buen manejo en macroeconomia....
Pienso, que Chile esta mas preocupado precisamente de mantenerse firme en la region y poder moverse con algo de comodidad en la economia mundial....Por lo mismo somos a los ojos del mundo unos "jaguares" pero... en Chile sabemos que parecemos mas gatos falderos que una fiera...
Espero, sinceramente que las politicas gubernamentales, del gobierno que sean para mi son todos la misma cosa con diferente nombre, se preocupen un poco del tema de nuestra micro economia y el indicador GINI.... es una sincera ilusion... :P
Atte.
Katze