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Hospital Regional de Antofagasta....

Estalla nuevo desastre hospitalario en Antofagasta: Críticas fallas en infraestructura e higiene

El pequeño Clever que nació en un baño del San José parecía ser la guinda de la "torta" que es el sistema de salud pública en Chile.

Pero el hospital de Curepto —inaugurado en febrero por Bachelet cuando no tenía camas ni cocina, menos hospitalizados— se encargó de demostrar lo contrario.

Y la triste verdad es que no hay que buscar mucho para encontrar a lo largo del país otros recintos con problemas tanto o más sorprendentes.

Uno de los más críticos es el Regional de Antofagasta, estremecido la semana pasada por la remoción de su cargo del director del Servicio de Urgencia, doctor Luis Molina, luego de abrirse un sumario por la muerte de una mujer que tras sufrir un accidente vascular encefálico permaneció 14 horas sin recibir atención.

En los últimos días, además, asumió un nuevo director del hospital en forma subrogante.

Las medidas adoptadas por el director del Servicio de Salud, Francisco Grisolía, son rechazadas por los médicos del hospital, que le exigen la renuncia. No es todo, en asamblea realizada ayer, un porcentaje de los facultativos entregó sus renuncias firmadas al jefe de la Unidad de Anatomía Patológica del hospital, Hugo Benítez, quien a la vez es presidente del consejo regional del Colegio Médico de Antofagasta.

Dependiendo de la evolución de los acontecimientos, Benítez viajará a Santiago para entregar las renuncias en el Ministerio de Salud. Según adelantó el dirigente, corresponden a 14 médicos de Cirugía (80% del servicio), los 14 de Obstetricia y el 50% de los de Urgencia (13 profesionales). Incluso los profesionales están evaluando realizar un paro, que podría concretarse en 15 días.

Pero más allá de lo gremial, Benítez afirmó que "el problema de fondo es que este hospital está en crisis, en falencia total. Es cosa de recorrer los pisos para comprobarlo".

Y La Segunda lo constató en terreno, durante un recorrido efectuado esta semana por el vetusto edificio.

"Un paciente se murió subiendo la rampa"

"En este hospital hay cosas muy buenas y cosas muy malas, pero la infraestructura y la higiene no son malas ¡Son pésimas!", dice un matrón, que no quiere dar su nombre.

El recinto asistencial fue construido en 1966 y según sus funcionarios, desde esa fecha que no ha tenido una remodelación mayor.

Pese a que se ha intentado colocarle calderas y termos solares, nada ha resultado, por lo que todos los pacientes deben lavarse y bañarse con agua fría. "Para las guagüitas se hierve agua y se guarda en botellas para lavarlas después", cuenta una funcionaria.

Los servicios como Obstetricia, Pediatría, Medicina y Cirugía no tienen salas de espera y por tanto los familiares de los pacientes se deben sentar en la escalera. También deben compartir los baños con los enfermos, porque no hay para las visitas.

Ya nadie se asombra tampoco por ver los cables que se asoman por los techos rotos, partes del piso sin baldosas y habitaciones con paredes descascaradas por la humedad.

Por si fuera poco, desde hace varios días hay problemas con las comunicaciones internas. Así, por ejemplo, si ocurre una emergencia en el sexto piso –donde está Pediatría—los auxiliares deben bajar hasta el primer piso para hablar con algún doctor de Urgencia.

Y a nivel externo, las rampas de acceso al recinto presentan niveles de dificultad casi insoportables para discapacitados y ancianos. Son largas, con pendiente, y tienen desniveles. Según el dirigente Benítez, "esta semana un paciente falleció de un infarto mientras subía una rampa".

Escaso cambio de sábanas

"Mi mamá lleva tres semanas hospitalizada y yo he visto a pacientes que vomitan y no les cambian las sábanas. Así es la higiene en este recinto", dice un hombre que prefiere no identificarse.

Benítez corroboró que las sábanas no se cambian habitualmente.

Las palomas (conocidas portadoras de infecciones) en los pasillos y las baratas que cada noche se asoman a los veladores de los enfermos son otro problema sanitario grave. "A veces tengo que limpiarle con colonia el velador a mi mamá porque está lleno de bichos", dice una mujer.

Una funcionaria de la Fenats, que fue operada hace tres años, relata que cuando la intervinieron no sólo tuvo que traer sus útiles de aseo personal, "también mata insectos y un desodorante ambiental".

El dirigente Benítez corrobora el problema: "Efectivamente, nosotros hemos encontrado baratas y hay pacientes que nos dicen que tienen que taponear con algodones las paredes para que no se salgan".

El nuevo director del hospital, doctor Samir Nayar, quien asumió de manera transitoria el lunes recién pasado, afirmó perentorio a "La Segunda": "Voy a tratar de solucionar los problemas. ¡Pero yo no puedo estar en un hospital que tenga baratas!".


 
Denuncia de negligencia

Denuncia de negligencia

Verónica González desde el 22 de enero acude cada día al hospital. No se separa de su hija Nicole Berrios (17), quien sufrió un accidente automovilístico. La joven, relata, llegó consciente al hospital y fue intervenida exitosamente. Sin embargo, denuncia, el 31 de enero fue declarada con muerte cerebral, tras una nebulización por medio del ventilador artificial. Luego le dijeron que además tenía una complicación pulmonar por una infección intrahospitalaria. "Mi hija estaba bien, me hablaba los primeros días que estuvo en el hospital y ahora me la entregan en estado vegetal. Sólo me queda rezar", dice la madre de la joven.


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