David de Ugarte

Fernando Flores, lecciones para demócratas

Un resumen sobre la discusión de la corrupción en Chile y el papel jugado por el senador Fernando Flores Antes que nada un poco de contexto. Chile está viviendo un goteo permanente de pequeños casos de corrupción, clientelismo y malas prácticas partidarias. Un fenómeno que hasta ahora recordaba a la calma complaciente inmediatamente anterior a los años de los escándalos de corrupción en España. En ese marco, como os contaba el otro día, el senador Fernando Flores pegó un puñetazo en la mesa. Un ya basta. Miembro destacado del PPD (el partido de los presidentes Lagos y Bachelet), solicitó a su partido en una carta que se hizo pública la suspensión de militancia. Flores no aceptaba la estrategia del cierre de filas sin cuestionar, de la defensa corporativa de una élite política, que como en su momento el PSOE de González, prefería apretar fuerte los ojos a asumir el dolor de tener que limpiar la casa y encontrarse bajo la alfombra con cosas que no les iban a gustar. Hoy, en España, sabemos por experiencia que esa actitud fue un suicidio, que al final, como escribía en su carta el senador:

Los cuestionamientos a la rendición de cuentas electorales están dañando profundamente el prestigio del partido y la política, el que sólo puede ser restablecido sobre la base de un compromiso irrestricto con la verdad, lo que es incompatible con defensas corporativas. En estas circunstancias, deseo tener la más plena libertad para obrar del modo que mi conciencia me indica, lo que considero incompatible con tareas directivas.

La respuesta social al pronunciamiento de Flores no se hizo esperar. Como os contaba el otro día:
Tuve la suerte de poder asistir a los debates de Atina, a las discusiones en la calle, a la extensión en cascada de la campaña "Manos limpias por Chile" de blog a blog, de celular a celular...
El debate se abrió paso como un trueno en la más tranquila mañana. La respuesta a la carta de Flores fue un contraataque duro de la dirección de su propio partido. Las televisiones y periódicos entraron en la liza:
Las inmediatas encuestas, lanzadas por el Mercurio demuestran que a pesar del discurso oficial, la mayoría de los chilenos tienen una percepción de la corrupción que está lejos de la complacencia:
61,2% de los chilenos cree que la corrupción es generalizada. La encuesta revela que un 65% de la población cree que las medidas propuestas por la Presidenta son insuficientes. Un 64,4% de los chilenos cree que es necesario que el Gobierno y la Oposición hagan un pacto político para resolver el problema.

¿Matar al mensajero?

Pero a pesar de todo, la línea oficial, incluso hoy mismo, cuando el mayor de los escándalos de corrupción (ChileDeportes) amenaza ya con llevarse por delante la coalición gubernamental, es literalmente "poner paños fríos" cuando no hacer declaraciones despectivas hacia los que señalan el problema. Para muestra un botón, Sergio Bitar, viejo conocido de este blog, presidente del PPD tras ganar a Flores la elección interna:
Yo creo que nos hemos excedido ahora y tenemos que poner coto con un esfuerzo mayor (...) Están un poco agitados los muchachos, yo pensé que era consecuencia del calentamiento global que había afectado algunas mentes
Desde luego no parece la actitud de alguien comprometido con limpiar la casa y dar una respuesta satisfactoria a los ciudadanos. De hecho, la respuesta oficial a Flores no ha sido otra que convocarle al Tribunal Supremo de su partido. ¿Para aportar su visión? No. En realidad como imputado por acusar a miembros de la dirigencia del partido y mermar la imagen del grupo. La respuesta de Fernando Flores ha sido, a mi juicio, una reflexión ejemplar, porque parte de constatar que
Hay un conjunto de fenómenos que, de extenderse, nos llevarán a una situación de pérdida de la fe y la confianza pública. Es trascendente hablar de ese punto, pues es uno de los sustentos de la democracia y que permite la existencia de los partidos políticos. Ese patrón lo quiero ilustrar en tres grandes rasgos que me son imposibles de obviar y que requieren una autocrítica profunda por todos nosotros. Primero, entender la política y los partidos como una maquinaria de clientelismo político, que ineludiblemente lleva a la captura del Estado por parte de operadores políticos, que terminan por distorsionar la función pública. Su misión es qué lugar del Estado se captura, no qué política se lleva a cabo. Lo que deriva de esto puede resultar más terrible, pues toda consideración de merito es dejada de lado, produciéndose una organización de bandos al interior de los estamentos estatales que se basa en lealtades y no en una ética de servicio, que a mi juicio es la razón de ser de fondo de la izquierda. Segundo, cuando esto ocurre, el partido es visto como una organización de clanes y servidumbres, deja de ser una escuela de formación política, de reclutamiento de personas que están al servicio de ideales y se convierten finalmente en una cadena de lealtades mal entendidas, en que tanto el aparato de gobierno, municipios o incluso los cargos de representación popular se transforman en la moneda de cambio. Aquellos que no están de acuerdo, son excluidos o amenazados, muchas veces con el pan de la mesa. Aquellos que aceptan son favorecidos con recompensas. Por supuesto que este severo diagnóstico no involucra a todos, hay mucha gente honesta, preocupada por un servicio público de calidad, con un gran compromiso con el país. Esa gente debe ser honrada y celebrada por el país. No merecen verse mezclados ni ensuciados por estas prácticas corruptas. Tercero, cuando una situación de escándalo publico aparece, la primera reacción es usar las instituciones partidarias para una defensa corporativa, lo que deriva en un descrédito total del partido, de la clase política y del gobierno. Eso es un peligro para la democracia.

Moraleja para demócratas

De lo que está hablando Fernando Flores no es otra cosa que de la ética de las organizaciones. La necesidad de abrir un debate sobre su naturaleza. No es un asunto interno chileno. ¿Recuerdan el escándalo de Tamayo y Saez que llevó a torcer el resultado electoral en la comunidad de Madrid? Y no sólo los partidos: vean qué pasa hoy mismo en Iberdrola o cómo la relación entre la cúpula de Endesa y la empresa semipública alemana E.On se ve cuestionada en los tribunales. Lo que nos está diciendo Flores es que la forma de organización de un colectivo, partido o empresa, no es una cuestión técnica. Es la manifestación más clara y fuerte de su naturaleza política. Aceptar que los partidos se conviertan en conglomerados de tribus e intereses, que los consejos de las empresas se conviertan en delegados no de los accionistas sino, incluso, en agentes de políticas de Estado de otros países, es una cuestión ética porque pone en cuestión el ethos, el ser mismo de las instituciones sobre las que basamos nuestra convivencia y nuestro bienestar. Y los ciudadanos, manos limpias al frente, tenemos algo que decir. En Chile, en Europa y en cualquier lugar. La corrupción de las formas democráticas no es una capa de suciedad sobre la casa, es una carcoma. Si quedamos quietos, perderemos la casa entera. David de Ugarte www.deugarte.com

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Angel Pablo Pinazo Astudillo
dijo : Nuestra Presidente no pertenece al PPD. Ella es militante del Partido Socialista, el mismo del que lo fuera Allende. Seguir ensalzando la figura de FF como el mani pulita chileno ya resulta cansador. Por culpa de unos cuantos sinverguenzas que no tienen ni el más mínimo decoro no significa que todos los chilenos seamos sinverguenzas y ladrones. Y el que tiene las manos limpias, y que jamás ha robado en su vida, no tiene por qué andar pregonando a los "cuatro vientos" su idoneidad. Personalmente, no me hubiese bastado con suspender mi militancia. Si encuentra una manzana sana dentro de un cajón de manzanas podridas el verdulero la saca y la pone en otro cajón. Yo renunciaba y emprendía algo nuevo, y sin vicios, como proclamo por todas partes. Habrá gente que me seguirá, si me consideran idóneo y CAPAZ. Nada de eso de que las batallas se dan por dentro...no es aplicable. Algo que ya está defectuoso no tiene arreglo...por la propia naturaleza humana. Saludos fraternos. Angel Pablo
23/11/2006 a las 14:50
Comentarista Urbano
dijo : Hola David Ugarte: Lee este comentario escrito por mi el año pasado y publicado en periodista digital. 11.11.05 @ 03:45:09. Archivado en Personajes, Chile, España, Brasil, refleja los desgaste de los gobiernos socialista en el poder. Tres Gobiernos Similares y Situaciones Idénticas: el Poder los Desgasta Tres gobiernos similares y situaciones idénticas, con una misma condición política, donde el poder los desgasta y más en estos tiempos de expectativas decrecientes, no es cierto que el poder destruye o corroe. Contra el PSOE y contra Felipe González se desató en los últimos años toda una conjura de intereses oscuros, financiero-políticos y financiero-mediáticos. La popularidad del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, resistió en julio el escándalo de corrupción en su partido, pero 42 por ciento de la población cree que corre el riesgo de perder el mandato por la crisis, mostró el miércoles una encuesta. Nadie puede decir que Ricardo Lagos tiene muy claro sobre la Concentración del Poder Económico, tuvo una tremenda repercusión en los años sesenta. Lagos fue considerado, gracias a su investigación que publicara la Editorial del Pacífico, un virtuoso de la economía, un auténtico Mozart para esta ciencia social. En dicho estudio, Lagos sostenía que el verdadero poder estaba en los bancos, la industria y el latifundio, y en consecuencia, hacia allá había que dirigir el poder regulador del Estado. Según el que ahora es Presidente de la República, sólo un 9% de chilenos acaparaba el 43% del ingreso nacional, lo que 40 años después casi no ha cambiado. Por tanto, nadie puede sostener que Lagos no sabe, no es consciente. El Presidente Lagos, más que nadie en Chile, debe ser el hombre más conciente acerca de las implicancias de la concentración del poder económico. Sin embargo, bajo su gobierno, el Banco del Estado le prestó 120 millones de dólares al grupo Luksic para favorecer su consolidación como grupo financiero con la compra del Banco Chile. Podríamos decir, en su favor, que los tiempos han cambiado y mucho. Es decir, nos esconde que el verdadero rostro de las exportaciones chilenas es el de Angelini, Luksic, y de otros jefes de los grupos económico-financieros que Lagos criticó duramente en su época de estudiante. Hoy esta enfrentado responsabilidad del Presidente Ricardo Lagos, como ex ministro de Obras Públicas, en el desplome del puente Loncomilla en el informe sobre el accidente del viaducto aprobado por la comisión investigadora de la Cámara de Diputados. Parece que la popularidad de los tres, tienen algo en común que son los escándalos y conjura de intereses oscuros, financiero-políticos y financiero-mediáticos. Pablo Ramírez T (PD) http://blogs.periodistadigital.com/pabloramirez.php
23/11/2006 a las 16:17
Cristián Gomez
dijo : no puedo ver buen puerto poniéndonos la etiquetas de paladines de la justicia, verdad o limpieza ... porque incluso, de alguna extraña manera, podemos terminar en el mismo barco que no queremos estar ... no es esta exclusión indignante, justamente, la que nos indigna ???? nos pisamos la cola ... ok ok, está bien, despertamos ... cual es la inflexión pertinente? ... me la juego (me queda tan incómoda y chica esa palabra dicha en eléctronico, que me llego a sentir opinólogo, y no me gusta nada la sensación) en atisbar el que a mi juicio es el problema de fondo: la ambición (versiones codicia, apego, autodes-precio) como motor de nuestras identidades, sueños, intereses, planes de vida, etc ¿qué hacer? cambiar la educación + querer un país acogedor, no excluidor pero veo veo veo por todas partes, que a los jóvenes les invitamos a vivir en el autodes-precio de su presente, y los ya no tan jóvenes y mayores estamos configurando en varios de nuestros haceres, relaciones de sometimiento y manipulación, y estabilizamos este sistema tan bien autosoportado por si mismo (hasta que destruyamos todo y se acabe) siempre en estos momentos me salva de la angustia, el acordarme que el mundo no es necesariamente fijo, y las cosasse disuelven de tal cual parecían, y que si me pregunto porque quiero esté junto a mi, todo puede cambiar ... antes me salvava el cariño de mi mujer :(
23/11/2006 a las 20:13
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