
La decisión de
Fernando Flores, la semana pasada fue un hecho fuerte para el país. Sólo me voy a referir en lo que respecta a Atina Chile. Por de pronto se develaron aspectos que tiene que ver con su ethos, con sus aspectos fundacionales.
Creo un deber en primer lugar reconocer la encomiable tarea que realiza el equipo web, me refiero a Jorge Jorquera, a Jorge Domínguez, a Alejandra Lantadilla y otros. Por cierto que no debe ser fácil conducir a tamaña fauna. Como en toda organización humana, se cometen errores, pero no por ello los vamos a condenar. Sólo pedirles que en algunas ocasiones se hagan cargo de algunas críticas que al menos en lo personal lo hago en la mejor de las ondas. En lo personal y en el balance soy tremendamente agradecido. Reconozco que que todo este cuento de Fernando Flores y Atina Chile me cambió la vida para bien. No reconocerlo, sería mala leche.
Bajo esa premisa, creo que es necesario revisar algunos aspectos que tienen que ver con la línea editorial de Atina Chile,, ya que nuestro país ha cambiado y lo seguirá haciendo.Y Atina Chile tiene que reflejarlo. Varios paradigmas han caido.
El más fundamental, tiene que ver con el supuesto progresismo que lucían casi como escudo de armas los partidos políticos de la izquierda. Hasta hace poco era poco menos que patrimonio exclusivo de ese sector.
Desde hace mucho tiempo me consta que no es así, la mayoría anda má preocupado de engordar sus billeteras, que de los pobres. Sin embargo lo que se develó tras el mop gate II de Chile Deportes, sirvió para que muchas más personas se dieran cuenta de ello.
En tal sentido encontré tremenda la entrevista a
Felipe Lamarca, un intelectual de calibre que demuestra que la vida no es un fenómeno estancado, sino todo lo contrario, en movimiento permanente.Debemos aceptar los cambios y las nuevas visiones que día a día nos van construyendo. Asumirlo y manifestarlo requiere de gran coraje.
Pablo Longueira, por otra parte es un ejemplo de vida dedicada a servir de veras a los más pobres.
Estos casos demuestran que existen líderes fundacionales de una derecha al servicio de los más pobres. Con personas como esas se puede construir un proyecto preferencial por los pobres. Alguien tiene que darle verdaderas oportunidades a ellos para que sean dueño de su propio destino. Porque la izquierda hace tiempo que se olvidó de esa gente. Me hace hoy más que nunca el lema de mi colegio, El San Ignacio. "Entramos para aprender, salimos para servir".
Tal como ocurrió en "La Granja de los Animales", extraordinario relato que da cuenta de la evolución que invade a los supuestos revolucionarios, en el Chile actual eso ya quedó de manifiesto. En este link pueden descargar su versión completa...
Mousea aquí...
Lo concreto es que en Chile no somos felices. Llegó la hora de mirar nuevas miradas, un nuevo gobierno...porque si no la procesión comenzará a ir por dentro... Bien que Atina Chile refleje lo que viene.
Me parece plausible