Más que morder rabias, muerde bien tu comida.
Nuestra gente está últimamente mordiendo la rabia por una serie de situaciones geográficas, climáticas y sociales.
Cuando aquellas personas no han tenido una orientación de especialistas o la vida no les ha mostrado caminos para estar mejor en medio de las dificultades, tienden solo a morder la rabia y quedarse allí quietos.
Por si acaso el miedo también produce estancamiento.
La rabia es una conducta que genera cortisol, hormona que a su vez va perjudicando tus órganos internos y externos que, a la larga, despierta más de una enfermedad. Una de ellas puede ser depresión.
En este nuevo artículo, te animo a morder con sentido.
Cada vez que tengas un alimento en tu boca, hazlo pensando, sintiendo lo que tienes en tu interior. Aquello directamente te producirá placer; secretará otra hormona que se llama serotonina y, a su vez, esta provocará más ánimo en tu vida.
Es una cadena de situaciones que debes tener en cuenta a diario.
¡No muerdas la rabia!
¡Muerde con sentido, come con sentido, aliméntate con sentido!






