Mario Valdivia

Experimentar amor por Chile

Me es imposible admirar a Chile: cuando declaro mis impuestos por Internet, cuando encuentro conexión de banda ancha en Lago Verde, cuando viajo por la Costanera Norte, cuando me tomo en serio ciertos rankings internacionales, cuando veo lo que han hecho muchas empresas. No es difícil irritarse con Chile: llame al 104, escuche a ciertos políticos culpar a sus operadores, trate de entender lo que le cobran las tarjetas de crédico de las casas comerciales, escuche la TV, vaya a seminarios en latín en Casa de Piedra. Pero experimentar amor por Chile, con lo conmovedora que es esta experiencia, ¡tas quees fácil! Sólo tengo que ponerme en el lugar adecuado, aunque no siempre lo hago. Y cuando lo hago: ¡oh imprescindible sorpresa! Fui a la Expo Mundo Rural en el Parque Intercomunal de la Reina - actual Padre Hurtado - y ahi está el Chile que amo. Lo mejor de la economía familiar campesina exponiendo sus productos. Una familia aymara de Camarones vende sus quesos de cabra - presentados primorosamete, con grandes fotografías de sus tierras verdes enclavadas en la quebrada desértica de Tarapacá, fotos de generadores de electricidad eólicos y solares que energizan todas las tareas. Otra familia encabezada por una enérgica mujer de razgos diaguitas vende verduras y frutas orgánicas - las frutillas son puro perfume y sabor desaparecido de las pintosas frutillas industriales - de Huatulama, en la cordillera de Ovalle, sobre el rio Hurtado. Una pareja joven, con aspecto algo hippy, del valle de Huasco, de Vallenar hacia arriba, vende unas originales velones de colores hechas de cera de abeja y tierras de colores cordilleranas. Una familia completa de San NIcolás cerca de Chillán - imposible confundirlos con gente de otra parte: caras anchas, ojos algo dormilones, sonrisa ancha y luminosa, ojos pícaros - vende queso de oveja - que resultó puro sabor denso, inmejorablemente acompañado con un vino Cabernet Carmenere que vende padre e hijo de Rincón de Mellado -Talca - en medio de bromas delicadas pero sabrosas a los futres que compran. Una familia alemana de Purranque vende mermeladas. Otra, con apellido italiano, presenta sus licores especiales. Otra, mapuche de Panguipulli, vende quesos y condimentos exóticos. Más allá, alguien vende jabones y cremas naturales; por aca, tejidos mapuches; cerca, tejidos de alpaca; por alla, arrollados y licores, plantas, miel, mermeladas, manjar blanco. Más allá, la amplia red de turismo rural - intensivo uso de internet - extiende sus ofertas de lugares, paseos, alojamientos poco conocidos, aislados, límpios, privados; recibidos como en su casa. Un mercado familiar campesino con productos sanos certificados. Aqui no se vende artesanía, se venden productos elaborados con procesos semi industriales o industriales de tamaño pequeño, poco intrusivos, adecuados a los recursos que se disponen, a las tierras que se tienen. Y ¡qué! estado de ánimo acompaña al orgullo de la autonomía, al esfuerzo, a la ausencia total de queja, a la aceptación plena de que hay que veneder para que todo esto sirva, a la alegría de cada venta. Un Chile vivo, confiado en si mismo, modesto, trabajador, haciendo su historia cotidiana sin una gota de victimización. Presentando sus productos - su vida - con tranquila seguridad y con la alegría que cada paseante despierta por la anticipada venta. Seguramente Chile no puede alimentarse solamente asi. Seguramente. Pero obviamente su oferta alimentaria y de productos del campo en general, estará incompleta sin el aporte de estas familias campesinas. Nuestras familias, las familias que muchos teníamos. Por eso la invitación a la exposición dice: Chile potencia agroalimentaria con la economía familiar campesina. También contribuyen al buen ánimo reinante los puestos de las distintas oficinas agrícolas del estado, y todas las que apoyan desde algún ángulo a la economía campesina. Tenemos 30 mil clientes de éstos, me dice sin disimular su orgullo el Gerente de Micro y Pequeñas del Bancoestado - su tono me dice que seguramente para él este trabajo en el banco no es solamente una pega. Finalmente se muestran también activos y entusistas profesores y alumnos de los centros de emprendimiento y de agronegocios de la U de Santiago y de la U de Chile. Aquí la economía familiar campesina vende y hace negocios. ¡??ste si que es Chile amable!
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Claudia Poveda
dijo : Sabes? yo tambien me fui a dar una vuelta por la Expo Nuveo Mundo Rural, porque como tu bien señalas es una cuota de energia extra, es el sabor a campo que hechamos de menos los que somos sureños y vivimos en el norte. Esta feria, que año a año se pone mas pantalones largos, y eso que la organiza el tan vilipendiado Indap, a mi me queda la sensación y la certeza de lo que he dicho muchas veces antes en este mismo foro, no podemos generalizar, asi como hay corrupción, flojera y desidia, tambien en el ámbito de lo público hay cosas notables, no hablemos de como muchos de esos agricultores con la ayuda del estado logran producir, etiquetar y comercializar los productos, pensemos tan sólo en el esfuerzo y el cariño que significa organizar una feria como esta, en el trabajo, en los detalles, para los que nos ha tocado organizar un evento grande, sabemos lo agotador e ingrato que es, desde acá , Felicitaciones al equipo Indap, Lucho Martinez destacado, por la organización de una nueva version de la Expo, y Felicitaciones a los agricultores y artesanos!!!!!!
12/12/2006 a las 7:46
Leo Ruilova
dijo : Vaya.. ahi hay una buena salida para romper los esquemas tradicionales de los chilenos, estaré al tanto, ya que, si hay algo que me interesa, es contribuir con un granito de arena a cambiar la personalidad de los que vivimos en este país.. una pequeña gotita para "subir la psicofrecuencia" de los chilenos. Nice! ::.ad sidera visus
12/12/2006 a las 12:22
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