
Hace 13 años llegué a vivir a la Provincia de Arauco. Por curiosidad comencé a leer diferentes autores acerca de la guerra de Arauco y a medida que profundizaba mis conocimientos y recorría la provincia, mi mente estaba incubando una tremenda valorización de la tierra que pisaba. Aquí vivió el propio Leftraru ó
Lautaro, Kalfulikan o
Caupolican, Paikavi, Elikura, Galvarino, Kolo Kolo y también Pedro de Valdivia. Es más, a dos kilómetros de mi casa, está el sitio donde habría muerto
Pedro de Valdivia en la batalla de Tucapel, donde actualmente hay una siembra de Papas.
Es una sensación potente, pareciera que los espíritus de estos padres de la patria aún rondan estos lugares.
José Manuel Rebolledo
Atina Arauco
Sin embargo esto contrastaba al recorrer la provincia, pues no había ningún monumento, ni placa que describiera lo que aquí ocurrió. Aquí se peleo por defender la tierra el terruño como dice mi amiga
Beatriz Pichi Malén, aquí se forjó la patria, sin duda que aquí están las raíces más profundas de nuestra identidad, como nación, como patria, como país, aquí donde los españoles que demoraron no más de 10 años en conquistar a los Incas y Los Mayas entre otros, no pudieron en 300 años con el pueblo mapuche.
Me pasaba que mientras aprendía y vivenciaba esa experiencia, me preguntaba ¿Pero porque acá no hay nada, ni nadie que destaque lo que aquí ocurrió?.
Comencé a conversar entre amigos y conocidos para sondear posibilidad de hacer algo, me fue mal los primeros seis años, todo el mundo andaba en sus propios mundos y estaba empezando a convencerme que en realidad era una iniciativa que no me correspondía impulsar a mi como simple ciudadano y que debía ser tarea de las autoridades y por lo tanto debía resignarme.
Por cosas de la vida, ingreso al Club de Emprendedores y ahí descubro que había otros locos que también querían cambiar el estado de las cosas, sin duda que eso me motivó a emprender esta idea.

Mientras seguía estudiando, investigando en terreno, recopilando versiones, etc., En Cañete encontré un grupo de personas que tenían ideas complementarias a esta y decidimos poner manos a la obra, formamos la
Corporación Patrimonio Sur, organismo a través del cual podríamos canalizar nuestros sueños reales posibles ante autoridades y posibles auspiciadotes.
Primero decidimos intervenir el espacio donde originalmente estaba el Fuerte Tucapel, postulamos un proyecto Fondart, con el cual ganamos lo suficiente para restaurar fragmentos de este sitio histórico.
Hoy es uno de los principales atractivos educativos y turísticos de nuestra ciudad.

Luego nos propusimos mejorar el acceso norte de Cañete. Felipe Banda, con su espíritu creativo como un buen Arquitecto, desarrollo los primeros bocetos de este nuevo desafió. El proyecto que seleccionamos consistía en crear la avenida de las Araucarias, que conduciría desde la entrada norte de Cañete al
Fuerte Tucapel, esta avenida se complementaría con un elemento central consistente en una Clava mapuche, elemento usado por los Toquis como símbolo de mando, la idea era que los visitantes al ver este monumento de 12 metros de altura se percataran que estamos en territorio mapuche.
Como la Araucaria demora mucho en crecer, decidimos simularlas en metal y ahí se complementó esa idea con poner un pergamino entre dos araucarias para posteriormente poner fragmentos de la Araucana de Alonso de Ercilla.

Se realizó el proyecto arquitectónico, la evaluación económica y tocamos puertas para conseguir los fondos y ejecutar la obra, no fue nada de fácil, cuando ni siquiera contábamos con el apoyo de la primera autoridad comunal al principio.
Finalmente postulamos el proyecto a los fondos del Bicentenario y ahí nos escucharon y creyeron. Hoy con mucho orgullo podemos contar que este acceso es una realidad en Cañete y este es el segundo de doce proyectos que tenemos en el Plan Cañete la Frontera.

Sin duda que después de estos sueños convertidos en realidad he podido ratificar lo aprendido por Fernando Flores y Mario Valdivia en cuanto a como podemos pasar de meros espectadores de nuestro entornos a protagonistas influyentes que podemos hacer que las cosas pasen.
Gracias Dios por permitirme estas locuras!
Gracias Lorena y José Tomás por el tiempo que les quito!
Gracias Fernando y Mario por mostrarme los caminos!
Gracias
Gracias tambien a ustedes