Psicosomática, interpretación de síndromes y evolución médica - un balance
La evolución de la psicosomática de orientación integral en el pasado y en el futuro
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Dr. med. Ruediger Dahlke |
Recientemente he revisado la 15ª edición de "Enfermedad como símbolo" y la he ampliado en más de 100 páginas elevando su número a 700. Cuando inicié hace 12 años esta colección alfabética de interpretaciones de síntomas, no podía imaginarme que una obra de consulta tan voluminosa alcanzaría tantas ediciones y que sobrepasaría el límite de 100.000 ejemplares. Entretanto, de mis libros existen 170 traducciones en 22 idiomas. Esto me llena de satisfacción y orgullo por lo alcanzado y por la ampliación del punto de vista médico del que se han podido beneficiar los pacientes y también los terapeutas. Desde el cuerpo hasta el alma, la perspectiva llega hasta áreas míticas y espirituales que abarcan nuevos planes de vida y nuevas visiones.
Escrito para terapeutas y, especialmente, para los médicos como yo, me sorprendió su rechazo inicial. El argumento principal que se esgrimía a inicios de los 80 era que no podía ser tan fácil, ya que si así fuera, ellos ya lo hubieran descubierto desde hace tiempo. Realmente es muy osado pregonar a los cuatro vientos una relación tan banal como la que hay entre la forma y el fondo. Pero lo que puede apreciar espontáneamente cualquier niño todavía no se ha visto debidamente incluido en la medicina académica. En realidad, todo lo que en este mundo tiene forma y figura naturalmente también tiene un significado y un sentido. Que esto no sea así en el caso de los síntomas de enfermedad, tal y como supone la medicina académica, es simplemente absurdo. Las úlceras estomacales tienen claramente la forma de cráter y muchos tumores tienen formas de coliflor y, naturalmente, tanto ambos como el resto de los síntomas corporales también tienen, en consecuencia, un sentido y un significado. A lo largo de los últimos 20 años se ha podido comprobar que incluso aquellos síndromes que la medicina académica incluye en el grupo de las enfermedades mentales también pueden interpretarse según este método. De este modo nos ahorramos el paso del nivel físico al nivel espiritual. De esta forma, con las experiencias que han ayudado a tantos pacientes en el pasado también pueden interpretarse, además de las depresiones, temas como Burnot y miedo.
Al fin y al cabo sólo he vuelto a introducir en la medicina una evidencia. Este aspecto siempre me ha recordado la experiencia de Frederic Leboyer, que revolucionó la obstetricia con su libro "Parto sin violencia". Al principio del éxito sorprendente de su libro comentó estupefacto que sólo había iniciado algo natural, es decir, tratar con respeto y amor a los recién nacidos en vez de someterlos a torturas completamente superfluas e innecesarias. Sin embargo, este libro representaba el principio del fin de la antigua obstetricia patriarcal e introducía una era completamente nueva en la obstetricia, con lo que en la actualidad podemos hablar de la fiesta del nacimiento.
Si la interpretación de síndromes consiguiera algo similar en la misma medida sería muy feliz. Es y sigue siendo tan simple como al principio y la medicina académica la sigue ignorando, lo que no impide a algunos médicos estudiarla. Volker Zahn, profesor de ginecología en la Universidad de Munich y médico en jefe del Hospital Straubing, no sólo absolvió una formación médica arquetípica sino que también colaboró en la elaboración de los libros "Ginecología" y "El camino a la vida" que llevan el método de la interpretación de síndromes a la ginecología y obstetricia. Incluso todos aquellos ginecólogos que se movían en nuestro ambiente y que leyeron y corrigieron los libros no pudieron evitar que la medicina académica mantuviera las distancias. No podían afirmar que lo publicado no fuera cierto pero opinaban que no podía escribirse algo así porque desconcertaba e incluso amotinaba a las mujeres. Sin embargo, estos libros siguieron su camino, y aunque no hacia los médicos, sí hacia las mujeres y futuras madres, que en realidad eran el público para los que fueron escritos. De nuevo, la evolución pasó por encima de los médicos. Algunos ginecólogos previnieron de nuestros libros y contribuyeron así considerablemente a su difusión, porque el estado de ánimo de la población y especialmente el de las mujeres se volvía cada vez más crítico con respecto a la medicina académica.
Fueron sobre todo los naturópatas los que hicieron suyas estas ideas algunos años después de que lo hicieran los pacientes y dos décadas antes que los médicos. En los últimos 20 años muchos naturópatas han seguido la formación de "medicina arquetípica". Han asistido en gran cantidad a estos últimos seminarios, con los que finalizo esta serie en consideración de la planificación de mi propia vida. Estos naturópatas se tomaron mucho tiempo para dedicarse a una medicina que trata a toda la persona y, en consecuencia, necesita más tiempo. Posiblemente sea esta constante falta de tiempo lo que imposibilita a los médicos el acceso a niveles más profundos o incluso a ideas filosóficas. Recientemente un paciente me preguntó si era naturópata. Sorprendido le dije que no y le pregunté que cómo había llegado a esa conclusión. "Es porque me dedica tanto tiempo" fue la respuesta deprimente. La cuestión que surge espontáneamente es la siguiente:
¿Hasta dónde tiene que llegar la asistencia médica para que los médicos vuelvan a tomarse tiempo para sus pacientes?
Cuando ya casi había pasado la hora y yo ya había dejado de dirigirme directamente a otros médicos, el etnomédico Ingfried Hobert fue realmente capaz de devolver mis ideas a los médicos. "Devolver", porque Paracelsio ya estaba en este camino hace muchos siglos. Entretanto doy anualmente dos cursos de perfeccionamiento organizados por el colegio de médicos. A lo mejor algunos médicos encuentran el camino al último ciclo de formación que inicio en 2008 y que lleva como título "Medicina arquetípica".
En otros niveles los avances todavía son más convincentes y orientativos para el futuro. Recientemente, la empresa líder en radiónica M-TEC ha sacado al mercado un módulo psicosomático como accesorio para su aparato Quantec que se basa en mi idea de la psicosomática integral. Este tipo de medicina de la información que emplea métodos de transmisión energética que todavía no se han registrado científicamente y que como mejor pueden explicarse es con los campos morfogenéticos de Rupert Sheldrake, seguro que irá ganando en proporciones. Naturalmente me alegra mucho si la amplia relación entre cuerpo y alma, que determina mi trabajo, es tomada como base de una medicina que se orienta el futuro. En el libro de Axel Werbach sobre la radiónica a menudo pueden apreciarse increíbles posibilidades. Esto queda ilustrado mediante un estudio al que tengo una consideración especial. Los científicos midieron las huellas dejadas por un pequeño robot móvil que se movía en un campo cuadrado y pudieron observar, tal y como se esperaba, una distribución casual de los movimientos. Este tipo de aparatos ya se están empleando como cortacésped (Fig. A).
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Seguidamente, los científicos, siguiendo las huellas de Konrad Lorenz, mostraron a un grupo de pollitos recién nacidos este robot en vez de su madre. Los pollitos marcados con la visión de la máquina fueron cerrados en una jaula en la parte estrecha del mismo campo rectangular. El robot fue ajustado de la misma forma que al principio del ensayo y volvía a pasearse. Sin embargo, ahora se mantenía claramente cerca de los polluelos y descuidaba la zona más apartada de ellos (Fig. B). La repetición constante de este experimento siempre reflejaba el mismo resultado y no cabe duda de que debemos pensar que los polluelos, con su ansia de estar con la madre, pudieron "influir" en el robot. Otros experimentos realizados por Werbach demuestran propiedades similares en los humanos, que son capaces de mantener alejados una fuente de ruido cuando están dormidos. De esta forma ha quedado demostrado que las vibraciones de las emociones y los sentimientos pueden influir por vías desconocidas sobre otras personas e incluso sobre máquinas. La radiónica no sólo parte de esta base sino que también trabaja con éxito con esta suposición, tal y como demuestra Werbach junto con otros experimentos igualmente espectaculares en su libro "Nuestra conciencia: el compositor de nuestras melodías de la vida". Para mí, haciendo balance después de 30 años de interpretación de síndromes, veo que damos un gran salto, gracias al acceso al mundo de la radiónica abierto por Quantec, que va desde la propagación, pasando por los pacientes, hasta los naturópatas, determinados médicos y ahora la medicina de la información, que seguramente será la dueña del futuro, como la psicosomática. Si estas dos direcciones encuentran un camino en común, mejor y más prometedor.
A la larga, incluso las partes más conservadoras del cuerpo médico obsesionadas en conservar su patrimonio no podrán mantener alejadas de la medicina las extensas relaciones entre cuerpo y alma.
La medicina del futuro deberá tratar este tema con profundidad y persistencia. Posiblemente, y por desgracia, cada vez menos médicos formen parte de esta medicina, sin embargo, también esperamos que cada vez más de ellos abandonen este sistema tan rígido y trasnochado y que por sus propios medios y de alguna forma vayan en esta dirección. Esto es lo que yo deseo de todo corazón para mí y para la medicina y, especialmente, para los pacientes.
http://www.quantec.ch/espanol/expertscan/dahlke.html





















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