
Quiero rescatar la valentía de decir lo que se piensa, y hacerlo clara y publicamente.
Por lo demás, entre un nuevo tirano y un soldado que se atrave a decir lo que piensa ... por lejos me quedo con el "valiente" soldado. Mucho más digno que el abuelo, quien hasta el último día se hizo el loco para no decirla. Triste vida la de la mentira.
No comparto un sólo punto con el capitán Pinochet, pero me gusta que sabiendo las consecuencias de sus actos, tuviera la valentía de decir lo que siente.
Pregunta:
Que pasaría si nuestras autoridades de gobierno, candidatos, dirigentes de oposición dijeran la verdad de sus pensamientos y sentimientos, y se dejaran de sus cálculos para mantener o aspirar al poder?
No hay como la verdad ... quizá sólo la libertad.
Así es...
cuáles ves tu Sara?