“Lo que siquiera puede ser dicho, puede ser dicho claramente; y de lo que no se puede hablar hay que callar” (Wittgenstein)
"ridendo castigat mores” (Mollière)
Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veían, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje del Monarca había tenido tanto éxito como aquél. (El traje nuevo del Emperador)
Por algún motivo cuando pensamos en cultura imaginamos poesía, arte o literatura. Los más imaginativos incluso incluyen un poco de geografía, historia y filosofía, pero es muy difícil encontrar quien imagine que ciencia también es cultura.
Miramos con buenos ojos a quien sabe reconocer y apreciar una buena música y nos encantan los intelectuales conocedores de todos los autores clásicos y para que decir de aquellos que son capaces de recordar con exactitud las fechas importantes de los acontecimientos y las consecuencias en la historia de la humanidad. Pero muchas veces estas mismas personas que admiramos o nosotros mismos decimos con toda tranquilidad: “de ciencia no se nada” como si no saber nada de física, matemática, biología o química fuera algo totalmente innecesario para lo que consideramos “ser una persona culta”
Esto en si, como todo, no tiene mayores problemas, como no tiene ningún problema no conocer la Novena Sinfonía de Beethoven o no haber leído nunca Shakespeare o Esopo e incluso no saber distinguir donde queda localizada África o Australia, nada de esto, de hecho, nos afecta en nuestro día a día, así como no nos afecta no conocer la segunda ley de la termodinamica.
El problema surge cuando se utilizan de postulados científicos, que no entienden, para afirmar mitos y leyendas en defensas de tesis que para decir lo mínimo, son dudosas.
Este “problema” o mas bien esta practica tan habitual hoy en día es magistralmente expuesta por Alan D. Sokal y Jean Bricmont en el libro “Imposturas Intelectuales”.
En 1994 el fisico Alan Sokal fue autor de una parodia conocida como “la Broma de Sokal” en un articulo que diserta sobre las implicaciones filosóficas y sociales de las ciencias naturales y de la matemática. El articulo fue publicado en la revista Social Text, que no solo lo aceptó, como deicidio publicarlo en una edición especial.
Tres semanas después de publicado Sokal pidió a la misma revista para publicar otro articulo donde mostraba los motivos que lo llevaron a escribir el anterior, pero los editores muy enojados con él no se lo aceptaron y el segundo articulo se publicó en una revista francesa revelando para todos que su Hermenéutica en realidad no decía nada de nada.
El objetivo de Sokal es mostrar o apuntar, asi como aquel niño del cuento que grita: El rey esta desnudo, el rey está desnudo! Que este modo de escribir y los errores que se comenten no son involuntarios pero que consisten en verdaderas imposturas de propósito que pretenden impresionar e intimidar con una pseudos erudición científica una audiencia ingenua e ignorante de ciencia.
Asi como en el absurdo titulo del articulo de Sokal, los autores criticados usan y abusan de términos científicos totalmente desconocidos para el publico, en contextos no apropiados además de utilizar un lenguaje tan complicado y rebuscado que pasa por erudito, con el único objetivo de vender sus pseudociencias como siendo elucubraciones profundas.
Afirma también que si los editores de la revista hubieran sido cuidadosos e intelectualmente competentes habrían reconocido desde el primer párrafo que su articulo se trataba de una parodia, pero como podemos ver no fue asi, y muchas revistas continúan publicando pseudociencia barnizada de ciencia para un publico interesado en leer (¿?)sobre curas milagrosas, nueva ciencia, ataques a la misma ciencia que utilizan para realizar sus afirmaciones que rara vez tienen algún sentido, pero como son leídas por un publico que desconoce lo que se conoce como ciencia dura, aceptan postulados absurdos sobre mecánica quántica, teoría del caos o el teorema de Godel (los favoritos) sin ninguna critica o al menos tratar de verificar su validez.
La broma de Sokal y su excelente libro, nos recuerda que las exageraciones que se hacen en nombre del relativismo posmoderno tanto nos pueden llevar a extremos políticos o ideológicos de cualquier categoría, como a pseudociencias oscuras prometiendo milagros imposibles o a misticismos que tratan de probar lo improbable.
El papel siempre lo acepta todo…
Y al final, las palabras nunca son inocentes



















Definitivamente genial Sokal.
Los poetas podemos darnos licencias, usar metáforas para aclarar, para enriquecer, y obviamente para darnos a entender mejor una idea una imagen, pero no para enredar más al lector.
¡Ay! una mezcla de enredos y palabrerias terminan por dejarme con círculos en los ojos.
Pero me asalta una duda, como dice Humbertito, ¿cómo separo, cuelo, la paja o el mosquito? a veces se vende la pomá de una manera tan sutil.
Saludos Cata
Bueno no sólo los poetas :)
El sentido de una metafora es ese! ayudar a entender, no complicar más.
Tu poema en el otro post fue perfecto, le diste, como siempre el tono poetico a esa ensalada de palabras.
Tu duda es facil de responder. Ir a las fuentes siempre. Hoy en dia es mucho más facil que antes gracias a los que tenemos la suerte de poseer esta maquinita que nos dio la ciencia. Basta con poner el nombre del autor, buscar sus libros originales, leer de hecho que fue lo que él escribió o que es lo que esa o aquella teoria dice. Si hay más de una mejor todavia! porque nos pone en duda y más leemos. Si no tenemos este aparatito siempre las bibliotecas son los mejores lugares y como en todo, evidencias!
Si hasta para comprar sandias pedimos una evidencia, no se porque no lo podemos hacer en otros ambitos.
Saludos Shyvy
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La defensa sin cuestionamientos de una hipótesis es incompatible con la libertad de conversar.