El domingo 25 de Mayo recién pasado llego al planeta Marte,
después de casi 10 meses de su lanzamiento, la sonda Phoenix (Fénix, en ingles) que fue enviada por la NASA, su principal objetivo es hacer perforaciones en el suelo para tomar muestras a diferentes profundidades del polo norte del planeta y encontrar agua o indicios de la existencia de algún tipo vida (bacterias). La investigación del planeta Marte por medio de sondas comienza el año 1960 con el envío de las sondas soviéticas Marsnik pero que por problemas técnicos no pudieron llegar a su objetivo, sin embargo, la sonda estadounidense Mariner 4, fue la primera que logro fotografiar partes de la superficie del planeta rojo. Actualmente hay 3 misiones funcionando en la superficie marciana: la misión Phoenix, y los vehículos gemelos Spirit y Opportunity, y a diferencia de estos dos últimos, que utilizaron bolsas de aire para rebotar en Marte hasta detenerse, la actual misión utilizo un paracaídas para aminorar su velocidad y luego cohetes para descender suavemente al igual que las misiones Viking I y II de los años 70 que obtuvieron algunas de las primeras imágenes a color de Marte.
Esta sonda cuenta con una seria de instrumentos científicos como un brazo robótico con sistemas para la toma de muestras, distintos tipos de cámaras fotográficas de alta resolución y un completo laboratorio para analizar las muestras que recoja y la composición de la atmósfera marciana. Además va incluido un mini DVD que contiene una colección de literatura sobre Marte, mapas dibujados por el astrónomo Percival Lowell en el siglo XIX de los “canales” de este planeta y mensajes dirigidos a los futuros exploradores y colonizadores de Marte de parte de Carl Sagan y Arthur C. Clarke.
