
Adjunto, para difundir, un artículo escrito en http://estudiantesperiodismousach.blogspot.com/ (yo soy de Arquitectura y aplaudo el blog de los estudiantes de Periodismo de la Usach). Espero mis compañeros no se molesten.
Por Equipo de Comunicaciones
El paro nacional convocado por secundarios y universitarios, terminó mostrando la estrategia del gobierno para sacar adelante la nueva Ley General de Educación: reprimir el movimiento estudiantil con toda la capacidad policial, hasta la aprobación del proyecto de ley.
El panorama a nivel nacional distaba suficiente de lo normal. Recintos universitarios en paro y otros en toma, aulas de colegios y liceos vacías, más de un millar de estudiantes en las calles. El cuadro de la jornada vivida este 28 de mayo, se desarrolló en las calles santiaguinas envueltas por carabineros, veredas atónitas frente a la violencia policial, y un despliegue injustificado de vehículos con gases orgánicos.
Escolta presidencial
El ingreso principal de la Universidad de Santiago de Chile, recibió a los estudiantes desde las 9:00 horas. Luego de 45 minutos, la caravana ocupó el bandejón central de la Alameda, dirigiéndose hacia el Ministerio de Educación. En el camino, fueron custodiados en todo momento por un bus de Fuerzas Especiales, y carabineros motorizados.
Al llegar a Cumming con Alameda la tranquilidad de la marcha acabó. Sin mediar provocación, un guanaco avanzó desde los Héroes hacia República, reprimiendo a los estudiantes que ocupaban el bandejón central. Al intentar escapar de carabineros, secundarios y universitarios ocuparon ambas calzadas, provocando caos en el tránsito por algunos minutos. Sin embargo, el mayor caos lo provocó la fuerza policial, que con zorrillos, guanacos, lacrimógenas, y detenciones injustificadas, atemorizaron a los capitalinos.
Alumnas del Liceo Artístico fueron desalojadas desde las salas de clases, sin autorización de ingreso por parte de la Dirección del establecimiento. Los gases lacrimógenos fueron lanzados hacia los paraderos de buses, provocando daños respiratorios y digestivos a mujeres, ancianos y niños. Es más, un zorrillo lanzó una descarga contra un anciano, el cual fue atendido por la prensa independiente, evitando un posible paro cardiorespiratorio por sobreexposición al gas.
La prensa no corrió una suerte distinta. El fotógrafo Marcos Rodríguez fue agredido por una carabinero de fuerzas especiales, y luego detenido al intentar defenderse. Transeúntes que reprocharon las agresiones hacia los secundarios, también fueron detenidos.
La jornada no termina aquí. Por el contrario. Un grupo de manifestantes llegó hasta la Casa Central de la Universidad de Chile, en donde ocurrieron los hechos de mayor violencia de la jornada.
El lugar donde se tocan todas las verdades
Carabineros acorraló a los estudiantes en el ingreso al Instituto Nacional. Los manifestantes se refugiaron en el patio trasero de la Universidad de Chile, mientras que otro grupo cruzó hacia el paseo Ahumada.
La calle Arturo Prat fue el escenario de la batalla entre Fuerzas Especiales y estudiantes. El objetivo era desalojar a los estudiantes, sin embargo, estos resistieron durante cuatro horas el actuar policial. Bombas lacrimógenas cada 2 minutos, seguido de intensas intervenciones del guanaco, no consideraron la posibilidad de daños digestivos o respiratorios. Desde el patio del Instituto Nacional, se recibían a jóvenes desmayados y otros con vómitos.
La ciudadanía recriminaba el actuar de carabineros, indicando que “los estudiantes peleaban por educarse, para no terminar como agresores de verde”. Alumnos del Instituto portaban cartuchos de bombas lacrimógenas que sacaban desde las salas de los profesores. Al otro lado, los acorralados estudiantes capeaban las bombas con agua de manguera.
Llegada las 14:00 horas, carabineros lanzó gases lacrimógenos hacia la prensa y los transeúntes, con motivo de dispersar, y así comenzar el desalojo. No lo lograron, por ello desistieron del ingreso. Además, aparecieron en escena móviles policiales recién facturados, los cuales aún guardaban los plásticos de fábrica.
El conflicto se trasladó al otro lado de la Alameda. Los estudiantes regresaron desde el paseo Ahumada hacia la calzada sur. En un gesto inesperado en tiempos de democracia, las fuerzas policiales ingresaron con guanaco y bombas lacrimógenas a Ahumada, provocando daños en los locales comerciales, y deteniendo a gente que les recriminaba su actuar.
El sol acompañó
Para finalizar, cabe destacar la capacidad de convocatoria que tuvo la movilización. Incluso manifestar la increíble resistencia que tuvieron los estudiantes acorralados y sobreexpuestos a gases orgánicos, quienes fueron las últimas víctimas de la violencia policial.
El parte consigna más de 570 detenidos, en su mayoría estudiantes secundarios, y que para los que observamos el conflicto, fueron detenidos de manera arbitraria.
No todo brilla
La prensa de Chilevisión comenzó a grabar los rostros de los menores, lo cual provocó repudio entre los demás reporteros, camarógrafos y fotógrafos. En contra de todo lo pensado, el camarógrafo de Chilevisión grabó los rostros de la prensa independiente, provocando incertidumbre entre los asistentes. Ello se debe a que esas imágenes pueden ser facilitadas a carabineros sacadas de contexto, lo que llevaría a señalar a la prensa como delincuentes.





















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Lamentable...
...que aún se usen medidas represivas de alto calibre como es la fuerza bruta y elementos contundentes de parte de Carabineros.Hay denuncias de violencia contra la prensa que tiene el repudio internacional.
Distinto es cuando grupos NO IDENTIFICADOS y encapuchados hacen de las suyas...ahí deben reprimir, pero no a cabros chicos que están luchando por la educación y para que sus atacantes que usan uniforme y cascos, armas y fuerza bruta entiendan que nuestros hijos que son estudiantes pueden ser sus hijos en el futuro.
Carabineros debe tener mas criterio con sus medidas represivas, aunque las órdenes vienen del gobierno, también hay una responsabilidad compartida.
Saludos Montse.Que bueno que vuelvas de vez en cuando.
Un abrazo.
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